Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   Polvorín     
 
 Informaciones.    30/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

POLVORÍN

Por Jaime CAMPMANY

VAMOS a dejar aparte las explosivas declaraciones de Telesforo Monzón. Los vascos no van a ser o van

a dejar de ser españolas por lo que diga el señor Monzón. Aquí cada cual puede decir lo que quiera, que

para eso estamos en un Estado democrático y gozamos de libertad de expresión. El señor Monzón dice

que los vascos no son españoles, y don Manuel de Irujo dice que esas declaraciones son demenciales.

Todo esto es más o menos normal en una democracia, y seguramente inevitable en una situación de

transición como la que atravesamos.

Pero hay otras explosiones en ciernes. Y esas ya no pueden ser consideradas como fruto de legítimas

libertades, Sino como graves amenazas a Ir paz y a la convivencia. En el transcurso de pocas horas, las

organizaciones terroristas se han apoderado de 900 kilos de «Goma-2» en Galdácano; otros 300 kilos han

sido robados en Gallarta; un número apreciable y aún no determinado de escopetas, fusiles

ametralladores, pistolas y munición ha desaparecido de algunos acuartelamientos. En una palabra, el

terrorismo prepara nuevas acciones, cuyo alcance, por la potencia y la cantidad de los instrumentos de

destrucción de los que se ha apoderado, puede resultar verdaderamente espantable.

El Gobierno se dispone a exigir responsabilidades a quienes poseen y transportan, sin protección y

vigilancia suficientes, unas cantidades de explosivos capaces de hacer volar casi una ciudad entera. El

general Atares, jefe de la V Zona de la Guardia Civil, se traslada de Logroño a Bilbao a investigar los

robos de armas y explosivos. El presidente Suárez se reúne con el vicepresidente para Asuntos de la

Defensa, con el ministro del Interior, con los directores generales de la Guardia Civil y de Seguridad, con

el jefe del Alto Estado Mayor y con los jefes de los Estados Mayores de los tres Ejércitos. «E.T.A. me

quita el sueño», ha dicho en Bilbao el gobernador civil de Vizcaya. Los corresponsales de Prensa en

diversos puntos del País Vasco informan que una psicosis de terror recorre el espinazo de las

Vascongadas.

No es necesario añadir ninguna dosis de drama a la situación. El terrorismo se dispone a actuar. Y el

Gobierno debe disponerse a movilizar los medios precisos para prever y remediar en lo posible esas más

que probables actuaciones terroristas. No podemos edificar la convivencia democrática sentados

tranquilamente sobre un polvorín.

 

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