Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   El premio de la montaña     
 
 Hoja del Lunes.    09/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Los episodios nacionales

EL PREMIO

DE LA MONTAÑA

Según los entrenadora» políticos y los criticos deportivos de la democracia, España tiene que ganar este

año el Premio de la Montaña. Dice José María Javierre que en 1978 la cuesta de enero va a durar los doce

meses. Tratándose de un cura, podía haber utilizado una imagen mística: éste será el año de la ascensión

económica al monte Carmelo. ¡Vaya por Dios! ¡A escalar, escaladores! Y además ya ha anunciado

Fernandez-Ordonez que esta prohibido el uso del teleférico. Ahora se explica uno por qué a Pérez de

Tudela lo ficharon en Alianza Popular. No era como candidato, sino como asesor de ascensiones. Los

caricaturistas políticos van a pintar en seguida a Adolfo Suárez tirando del pelotón hacia la cumbre del

Tourmalet económico, como Federico Martín Bahamontes o como el pequeño y bravo Julio Jiménez, y 1«

vamos a tener que llamar el Águila do Cabreros. O sea, que todo el año pedaleando cuesta arriba. Los

augur.es del tiempo económico destripan las aves de los augurios y les miran el hígado y .profetizan días

negros en abundancia. Los signos propicios todavía no aparecen por ningún lado. Don Enrique Fuentes

Quintana nos abrió un poquito el cielo de las tormentas económicas para que pudiéramos entrever algún

rayo de esperanza, que es su obligación, como la del médico que se pasa las noches y los días a la

cabecera del enfermo, dándole ánimos y administrándole .remedios. Que Dios se lo pague. Pero en

seguida llegan los augures del Banco de Santander y se ponen en plan Savonarola. La primera página de

"El Imparcial" recoge la profecía terrorífica. Nuestra economía cae en picado. Desciende la inversión. La

Bolsa continúa su viaje al centro de la Tierra y se pone en los mínimos desde aquellos tiempos en que la

linea de ascenso rompía el techo de loa gráficos, El mercado de capitales es un campo de soíedad, mustio

collado. Suben los precios y sigue aumentando el paro. Por si todo esto fuese poco, dicen que aquí ya no

entran turistas rumbosos, que tas empresas le deben a la Seguridad Social casi un cuarto de billón de

pesetas, y las miradas de loa españoles, tradicionalmente envidiosos, empiezan a fijarse en el sueldo de

los ministros, en la nómina de la Televisión y en el chocolaté del loro. Y, encima, el el gordo de la lotería

del Niño se va entero a Bilbao, que es adonde se va, desde siempre, el dinero de los españoles cuando no

se lo llevan a Suiza.

Cuando sobreviene la depresión económica, cada pueblo reacciona a su manera. Los italianos, por

.ejemplo, piden dinero para las misiones, se hinchan a "pasta asciutta", falsifican cacharros etruscos y se

inventan e1 cine neorrealista. Los ingleses liquidan los restos del Imperio, se toman un "sandwich" de

lechuga a la salida de los museos y encuentran petróleo en el mar del Norte. Los alemanes se ponen a.

trabajar más todavía, que ya sabemos, desde que nos lo ha recordado el maestro Augusto Assía, que aún

no se ha inventado un régimen político capaz de impedir que los alemanes trabajen. Y los españoles

empezamos a protestar de las primas de los futbolistas, a dar tirones de los bolsos de las viejecitas y a

irnos al bingo a ver si cantamos aunque sea una "línea", mientras decimos que las letras del coche, del

televisor y del frigorífico nos las giren directamente por el notario. Siempre hemos tenido una

interpretación fatalista de la vida y de la historia. Al fin y al cabo, más se perdió en la guerra de Cuba.

Todo este "crack" del 78 tiene su cara política. Aquí es mucho más fácil decirnos que estamos en

Numancia y que hay que comerse lag lentejas del doctor Negrín o ponerles a loa coches los gasógenos dé

¡ cuando el bloqueo, que convencernos de que hay que pedalear a] mismo ritmo hasta coronar el puerto y

que ya vendía la cuesta abajo y el rodar mansamente por el llano. Los españoles estamos acostumbrados a

echar !a responsabilidad de nuestras penas y de nuestras glorias al Gobierno, y cuando llega un tío y nos

dice que somos nosotros los que tenemos que resolver nuestros propios problemas, terminamos por

decidir que lo vote su padre. Aquí, de siempre, o nos aguantamos en el infierno, porque para eso somos

los más machos, o tienen que prometernos motemos en el paraíso llevándonos gratis y en berlina. O haces

la demagogia del heroísmo, o la de la tierra prometida, o sacas los mismos votos que don Enrque Tierno

Galván. Con estos antecedentes es muy difícil que maduremos para la democracia en sólo un verano.

Todo se andará, porque, como decía Benedetto Croce en pleno delirio mussoliniano, la democracia no se

aprende más que ejercitándose en ella. Y en eso estamos. Pero a ver quién es el guapo del Gobierno que

convoca elecciones en este pueblo Cuando Don Quijote está perdiendo muchas ilusiones y Sancho Panza

lleva poco queso en las alforjas.

Y, sin embargo, las urnas esperan. Hay que aprobar ya la Constitución, porque si no va a resultar que los

Principios Fundamentales del Movimiento son, de verdad, permanentes e inalterables. Hay que hacer las

elecciones sindicales, porque si no vamos a tener que creer en Marcelino Camacho y en Nicolás Redondo

bajo la palabra de honor de. don José Solís, que vuelva para decirnos que el Sindicato son ellos. Y hay

que celebrar las elecciones municipales, porque, poco a poco, se van a quedar vacíos los ayuntamientos y

las diputaciones, o hasta las asociaciones de vecinos de las barriadas más contestatarias le van a tomar

cariño, a fuerza del roce, cómo en los matrimonios, a don Juan de Arespacochaga, Lo de la Constitución

puede arreglarse en cuanto los socialistas encuentren una frase luminosa como esa que ha dicho Salvador

Dalí para salvar loa tiquismiquis de Alfonso Guerra sobre la forma del Estado. Don José María Gil-Ro-

bles, puesto en esa ¡coyuntura, por un entrevistador, dijo una vulgaridad, casi una ordinariez. Dijo que él

era accidentalista en esa materia. Salvador Dalí ha sido mucho más original: "Yo soy monárquico

metafísico." Pues eso; en cuanto don Alfonso Guerra diga que él es monárquico surrealista, o .

monárquico cartesiano, o monárquico extraterrestre, ya está salvado lo de la Constitución. Con eso, y con

una carta cristiana del cardenal Enrique y Tarancón, una vez que lo de la libertad dé enseñanza tenga su

sitio justo en. el presupuesto, y con que el señor Letamendia se entretenga una tarde en fumarse la pipa de

la paz .con el señor Fraga, ya podemos tener ´referéndum constitucional. Estoy seguro de que vota´ que

"si" hasta don Carlos Hugo de Borbón-Parma, si es que le han dado ya el derecho al yoto en España, y

que se ha traído de por ahí un socialismo de tulipanes, y dice que el carlismo no quiere ser el brazo

armado de la Iglesia, que ya me lo ha convencido doña Irene de que no. se empeñe en lo de la

Contrarreforma,

Para las municipales ya se están haciendo sondeos de opinión. Don Arturo Moya dice que esas elecciones

las van a ganar el Centro, que por algo él es del Centro, Parece ser que la UCD quiere hacer unas listas dé

alcaldes y concejales mejor hechas que las que hicieron de diputados y senadores, que dicen algunos que

si ahora metieran las fichas de algunos en loa cerebros electrónicos esos que te dicen quién es el

candidato ideal, habrían roto la máquina. Algunos sondeos predicen que quien va a ganar, con mucha

diferencia, o sea.por goleada, es. el PSOE, que no se sabe con certeza sí esos resultados los publican para

animar al personal a que vote al PSOE o para darle un susto y que los tibios se aparten de la tentación,

que todos esos movimientos y más caben en las estrategias electorales. Algunos socialistas anuncian que

están a punto de subir al poder, y luego te cuentan que eso lo dicen con la boca pequeña, porque el PSOE

sabe que todavía no está dispuesto a formar Gobierno, y no sólo porque ahora hayan congelado el sueldo

cíe los señores ministros, subsecretarios y directores generales, sino porque dicen que se fastidie el Centro

y Que siga gobernando.—con el pararrayos de don Manuel Jiménez de Parga, eso sí—, porque no le

arriendan la ganancia. O´seo, que el elector, el curioso elector, está en estos momentos que no sabe lo que

hará: si va a fastidiar al PSOE votando al PSOE. o tiene que fastidiar a la UCD votando a la UCD. Para

aumentar el desconcierto en electorado minoritario, .llegan Fraga y Carrillo y se pelean en las Cortes,

pocos días después de presentarse cogidos del brazo en el Club Siglo XXI, y en seguida llegan a la

televisión el profesor Tierno Calvan, repleto de ideología marxista, y el señor Fernández de la Mora, con

su devoción contemplativa del. ocaso de las ideologías, y se ponen de acuerdo ante el estupor de toda la

grada del ruedo ibérico. Y ahora el electorado minorita . rio no sabe si complacer al profesor Tierno

votando a Fernández de la Mora o fastidiar a Santiago Carrillo votando a Enrique Lister, o hacerle el corte

de mangas a Moscú, votando a Santiago Carrillo, o satisfacer a don Manuel Fraga votando a don José

María Gil-Robles, o liarse la manta a la cabeza y hacer alcalde de Madrid a ese carmelita descalzo que

dice que él es marica y que qué pasa con eso, para terminar de una vez´ con el machismo celtíbero.

Todo esto nos lo tendrán que aclarar antes de llamarnos a las urnas para vptar en las municipales. Y si no

nos lo aclaran antes, ya nos lo aclarará después don Ricardo de la Cierva. La verdad es que éstas son

cosas propias de la transición y que no hay que llevarse las manos a la cabeza. Son muchos años de

represión y de estar en Babia. La gente se acostumbrará a ver las películas políticas con la misma

naturalidad con que ahora hace cola ante las taquillas del cine para ver "Emmanuelle". Terminaremos por

no escandalizarnos de lo que antes nos producía escándalos más o menos farisaicos. Ahora cantamos el

"Credo" nicaragüense y le llamamos puñetero a Pilatos, en lenguaje de cuartel, mientras que el teniente

general Iniesta Cano se hace el signo de la cruz al oír el discurso militar de su compañero el señor Vega

Rodriguez. En definitiva, alguien tenía que santiguarse en este país cuando en una Pascua militar se

escuchan los nombres de Lister y de Modesto; Y antes de llegar a la sublimidad de André Gide habrá que

pasar por los cuentos verdes del carmelita descalzo a quien él arzobispo de Valencia lo ha suspendido "a

divinis", que es todavía peor que pasarlo a la situación B.

Entre estas y otras cosas, se nos ha muerto Tono, que ya se sabía que iba a durar poco después de

habérsenos muerto Mihura, para que pudiéramos decir que se nos han muerto Tono y Mihura, así, juntos,

como siempre. Y en esto sí que hay que ser catastrofistas, porque es cosa que no puede arreglar la

democracia. En realidad, la democracia lo único que puede hacer es convencernos de que tenemos que

ganar solos el Premio de la Montaña, y que seremos lo que nosotros queramos ser y no lo que quieran los

demás. O sea, que ustedes tienen la palabra. De momento, podemos conformarnos con ser ni pobres ni

ricos, sino todo to contrario. Y con poner en el desván de los recuerdos aquel título de una revista que se

creó para hacernos reír mientras nos .dolia: "La Ametralladora".

Jaime CAMPMANY

 

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