Crédito internacional a la reforma     
 
 ABC.    20/11/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC SÁBADO 20 DE NOVIEMBRE DE 1975. PAO. S.

CRÉDITO INTERNACIONAL A LA REFORMA

LA aprobación de la ley de Reforma Política era ayer primera noík-ia en la mayoría de los medios informativos occidentales; presumiblemente, también en las Cancillerías de ambas orillas del mundo atlántico. Fue, en unos casos, merecido desenlace para escéptácos. es decir, para quienes negaban la posibilidad de que las instituciones franquistas pudieran ser canee pana una vía democrática; en óteos, de cierto modo, premio a la confianza que habían depositado en el estamento dirigente español.

Horas antes de que en Pleno de las Cortes se alzara el patriotismo como único vencedor, en \\illianisburgr, con motivo de la asamblea de otoño de la O. T. A.N., batían como corrientes contrarias —aunque dispares d* representación y fuerza— las dos posturas, los dos modos de entender tránsito y horizonte de la democracia en España. Privó, como es sabido, la de quien>»s noa dispensaron crédito y nos ofrecen ayuda y aliento.

El mundo occidental ha dejado, en unos casos, de lanzarnos fiscalizaciones implacables, de ccestituirs» en injerencia perpetua sobre nuestros asuntos internos; en otros, ha dejado de ser el campo abierto que era para toda aventura de ataqu« y revisión, no sólo políticos, sino de los propios fundamentos de nuestro ser como nación y como pueblo

AHORA, aprobada U Reforma Política, abierto y despejado cabalmente el camino de la democracia parlamentaria, la reacción primera en el mundo occidental, en Europa y en América, ha sido todo lo positiva que cabía esperar. Hasta tal punto «ue. exceptuados los casos le ciertos medios periodísticos y políticos comprometidos en la revancha y en el empeño de que nuestra historia diese un paso atrás de cuarenta años, para los demás supuestos —incluso los de la crónica reticencia liberal— el triunfo

de la reforma es calificado de «milagro». Que una expresión así revele un discurso que esquiva y contradice sn propia lógica, viene a significar también que las premisas de que se partí» estaban más equipadas de prejuicio, irreflexión y tópico, que de serenas observaciones del proceso político español de los últimos cuarenta años.

En la hipótesis, en el supuesto, en el futurlble de que los fascismos «u* en Europa fueron no hubieren sucumbido por la derrota militar, ninguno de ellos disponía de virtualidades para desembocar en un sistema de libertad, en una formulación democrática. Mucho de la inquina y el sectarismo, toda la incomprensión europea del caso español, procede de la identificación, de la asimilación del sistema franquista de que ahora partimos, con las dictaduras fascistas que señorearon media Europa hasta el desenlace final de la última conflagración.

POR ello es de tan esencial importancia lo acaecido en el último Pleno de las Cortes de Franco. La quiebra de la lógica se produce en quienes las tachaban de equipaje y vestimenta de la dictadura; no ha acontecido, la contradicción, en las instituciones y en los servidores del sistema franquista. La única explicación alternativa a lo sucedido habría de ser la del recurso a la singularidad española..., hipótesis poco congruente con la, mentalidad de quienes en Europa han sido nuestros más conspicuos críticos T fiscalizadores.

En conclusión, no creemos aventurado afirmar que a partir de ahora habremos de tener los españoles, en lo que respecta a los medios occidentales de la información y la política, un» imagen sustencialmente mejor. Un» imagen capaz de integrar positivamente no sólo lo que nuestra convivencia sea en lo futuro, sino también lo que ha sido en un pasado que concluyó hace hoy exactamente un ano.

 

< Volver