Los españoles tendrán que votarla en diciembre. 
 La ley del referéndum     
 
 Diario 16.    19/11/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 33. 

Viernes 19-noviembre 76/DIARIO 16

Los españoles tendrán que votarla en diciembre

La ley del referéndum

MADRID, 19 (D16).—Este es el texto de la ley de Reforma Política que ayer aprobaron las Cortes y que será sometida a referéndum a mediados de diciembre. El preámbulo, que no fue enviado a las Cortes, forma parte inseparable de esta ley y así será publicado en el "Boletín Oficial del Estado".

"La democracia, resultado del esfuerzo y trabajo de todo el pueblo español, no puede ser improvisada. Toda nuestra historia contemporánea demuestra que las creaciones abstractas, las ilusiones, por nobles qué sean, las actitudes maximalistas, las imposiciones, los partidismos elevados a dogma, no sólo no conducen a la democracia, sino que la destruyen. Por ello, ésta sólo se puede alcanzar como forma estable de convivencia civilizada, en paz y conforme a las leyes, partiendo de la realidad social existente y de la historia asumida.

La democracia exige como primer supuesto el imperio y supremacía de la ley, única garantía para alcanzarla, y la ley como expresión de la voluntad mayoritaria del pueblo requiere que la representación en Cortes esté basada en el sufragio universal a través de un sistema electoral imparcial y eficaz.

Por otra parte, las leyes, independientemente de su origen histórico, adquieren significado democrático en el instante que pueden ser reformadas, de modo cierto y operativo, por la voluntad mayoritaria del pueblo.

Para ello, una ley de reforma política debe hacer posible que la mayoría popular se constituya en la instancia decisoria de la misma reforma, porque sólo asi, cuando el pueblo haya otorgado libremente su mandato a sus representantes, podrán acometerse democráticamente y con posibilidades de estabilidad y futuro la solución de los importantes temas nacionales, como son la institucionalización de las peculiaridades regionales como expresión de la diversidad de pueblos que constituyen la unidad del Reino y del Estado; el sistema de relaciones entre el Gobierno y las Cámaras legislativas; la más profunda y definitiva reforma sindical, o la creación y funcionamiento de un órgano Jurisdiccional sobre temas cons

t i t u c ionales o electorales.

Es asimismo condición esencial de la. democracia que las diversas corrientes políticas acepten como axioma que su auténtica fuerza no es otra que la que se derive del número de ciudadanos que las apoyan a través de los votos. Por ello es obvio, dentro de una concepción democrática, que en las actuales circunstancias no se pueden reconocer o suponer como propias del pueblo aquellas actitudes que no hayan sido verificadas y contrastadas en las urnas.

A estos grandes principios responde esta ley para la reforma política. Los órganos de representación, el sistema electoral y el procedimiento de reforma de las leyes son los tres aspectos para que quede acreditada la voluntad de establecer una democracia que, con respecto a la ley, otorgue al pueblo la decisión última.

Por todo lo expuesto, las modificaciones que se contienen en esta ley se ciñen estrictamente a los mínimos pero necesarios aspectos exigidos por un auténtico proceso democrático, al respeto a la legalidad y la sumisión a la voluntad final de los españoles, que ha de constituir su último y permanente fundamento.

CINCO ARTÍCULOS Y CUATRO DISPOSICIONES

Artículo primero. 1. La democracia, en el Estado español, se basa en la supremacía de la ley, expresión de la voluntad soberana del pueblo.

Los derechos fundamentales de la persona son inviolables y vinculan a toaos loa órganos del Estado.

2. La potestad de elaborar y aprobar las leyes reside en las Cortee. E3 Rey sanciona y promulga las ´eyes.

Artículo segundo. 1. Las Cortes se componen del Congreso de Diputados y del Senado.

2. Los diputados del Congreso serán elegidos por sufragio universal, directo y secreto de los españoles mayores de edad.

3. Los senadores serán elegidos en representación de las´ entidades territoriales. El Bey podrá designar para cada legislatura senadores en número no superior a 3a quinta parte del de los elegidos.

4. La duración del mandato de diputados y senadores será de cuatro años.

5. El Congreso y el Senado establecerán sus propios reglamentas y elegirán sus respectivos presidentes.

6. El presidente de las Cortes y del Consejo del Reino será nombrado por el Rey,

Artículo tercaro. 1. La iniciativa de reforma constitucional, corresponderá:

a) Al Gobierno.

b) Al Congreso de Diputados.

2. Cualquier reforma constitucional requerirá la aprobación por la mayoría absoluta de los miembros del Congreso y del Senado. El Senado deliberará sobre el texto previamente aprobado por el Congreso, y si éste no fuera aceptado en sus términos, las discrepancias se someterán a una comisión mixta, bajo la presidencia de quien ostentara la de las Cortes y de la que formarán parte los presidentes del Congreso y del Senado, cuatro diputados y cuatro senadores, elegidos por las respectivas Cámaras. Si esta comisión no llegara a un acuerdo o los términos del mismo no merecieran la aprobación de una y otra Cámara, la decisión se adoptará por mayoría absoluta de loe componentes de las Cortes en reunión conjunta de ambas Cámaras.

3. El Rey, antes de sancionar una !ey de reforma constitucional, deberá someter el proyecto a referéndum de la nación.

Artículo cuarto. En la tramitación de los proyectos de ley ordinaria, el Senado deliberará sobre el texto previamente aprobado por ©1 Congreso. En caso de que-éste no fuera aceptado en sus términos, las discrepancias se someterán a una comisión mixta, compuesta de la misma forma que se establece en el artículo anterior.

Si esta comisión no llegara a un acuerdo o los términos del mismo no merecieran la aprobación, por mayoría simple, de una y otra Cámara, el Gobierno podra pedir al Congreso de-Diputado» que resuelva definitivamente por mayoría absoluta de sus miembros.

Artículo quinto. El Rey podrá someter directamente al pueblo una opción política de interés nacional, sea o no de carácter constitucional, para que decida mediante referéndum, cuyos resultados se impondrán a todos los órganos del Estado.

Si el objeto de la consulta se refiriera a materia de competencia de las Cortes y éstas no tomaran la decisión correspondiente de acuerdo con el resultado del referéndum, quedarán disueltas, precediéndose a la convocatoria de nuevas elecciones.

Disposición transitoria primera. El Gobierno regulará las primaras elecciones a Cortes para constituir un Congreso de 350 diputados y elegir 207 senadores, a razón de cuatro por provincia y uno mas por cada provincia insular, dos por Ceuta y dos por Melilla. Los senadores serán elegidos por sufragio universal, directo y secreto, de los españoles mayores de edad que residan en el respectivo territorio.

Las elecciones al Congreso se inspirarán en criterios de representación proporcional, conforme a las siguientes bases:

1) Se aplicarán dispositivos correctores para evitar fragmentaciones inconvenientes de la Cámara, a cuyo efecto se fijarán porcentajes mínimos de sufragios para acceder al Congreso.

2) La circunscripción electoral será la provincia, fijándose un número mínimo inicial de diputados por cada una de ellas.

Las elecciones al Senado se inspirarán en criterios de escrutinio mayoritario.

Disposición transitoria segunda. Una vez constituidas las nuevas Cortes:

1) una comisión compuesta por los presidentes de las Cortes, del Congreso de Diputados y del Senado, por cuatro diputados elegidos por el Congreso y por cuatro sena-dorea elegidos por el Senado asumirá las funciones que el artículo 13 de la ley de Cortes encomienda a la comisión que en él se menciona..

2) Cada Cámara constituirá una comisión que asuma las demás funciones encomendadas a la comisión prevista en el artículo 12 de la ley de Cortes.

3) Cada Cámara elegirá de entre sus miembros cinco consejeros del Reino para cubrir las vacantes producidas por el cese de los actuales consejeros electivos.

Disposición transitoria tercera. Desde la constitución de las nuevas Cortes y hasta que cada Cámara establezca su propio reglamento se regirán por el de las actuales Cortee en lo que no esté en contradicción con la presente ley, sin perjuicio de la faeultad de acordar, de un modo inmediato, las modificaciones parciales que resulten necesarias o se estimen conveniente»;

Disposición final. La presente ley tendrá rango d« Ley Fundamental."

 

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