Temores ante las bases condicionantes del sistema proporcional     
 
 Ya.    20/11/1976.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

20-XI-76

Temores ante las frases condicionantes del sistema proporcional

Los porcentajes mínimos pora acceder al Congreso no deben ser fijados a nivel nacional • Ventajas para los partidos más fuertes • La impresión de las bases refuerza la necesidad de negociar la ley electoral

I/a» fuerzas políticas de la po-lición democrática habían mostrado stts preferencia» por el sistema electoral proporciona,! para las elecciones al Congreso de Diputados Llegó en su día el informe de la ponencia, donde se «stablecian "dispositivos correctores para evitar - Za excesiva fragmentación de Ja Cámara". Desfué», el Pleno de las Cortes 4te1 jueves introdujo una modificación a la disposición transitoria primera, donde se especifica-ttan algo más cuales deberían de ier esos dispositivos y se establecía» Zas bases del sistema electoral proporcional. En vista ¿e tilo, las fuerzas políticas se han vuelto a pensar el tema. Y éstajt son algunas opiniones:

FPD: Cheque en blanco

Federación Popular Democrátiea—que " preside don José María Gil-Robles—estima que esas bases-están redactadas en´ forma tan imprecisa, que con un cheque en blanco. No es lo mismo fijar un tope mínimo del 1 por 100 que uno del. 15 por 100, ni establecer un mínimo de dos diputados por provincia, que uno por cuatro. Y así podrían multiplicarse los «upuestoe.

Jaime Corteio (ID): ¿Las partidos regionales?

f´Los dispositivos correctores sofcre porcentajes eon corrientes en algunas leyes electorales y, aunque quitan la total pureza al sistema proporcional, pueden ser aceptados, siempre y cuando no excedan de un.

cuatro por ciento. En el caso concreto de España ese porcentaje no debe ser sobre el censo nacional, sonó circunscribirse a las regiones, pues, de otro modo, los partidos de las mismas tendrían muchas, dificultades para •1 acceso al Congreso.

La circunscripción electoral de Ja provincia dificulta el sistema proporcional, ya que no permite un número importante de elegidos. Por ello hubiera sido preferible que las circunscripciones fuesen regionales:

En cuanto al número mínimo Inicial de diputados, esto también desvirtúa el sistema proporcional para aproximarse al mixto. Lo esencial en nuestro caso es que tse número mínimo de diputados

fMSMlSíífafeftí%iW«M» l£> contrario, *15%iOTTOnreárJo-por las provincias dejaría escaso margen para el resto de los elegidos y quedaría bastante desvirtuado el sistema proporcional proclamado. En cualquier caso, espero que sobre este número mínimo no ge añada la •lección de máfi diputados en funItión de la población provincial."

Joaquín Satrústegui (Unión Española): Preocupación

"No sé, pues requiere un estudio 6etenido porque la redacción es confusa. El hecho de que los procuradores d« Alianza Popular hayan logrado poner esas variantes imprecisas al Gobierno, cuyos criterios han sido hasta ahora más democratizadores que los de dicha Alianza, me preocupa."

Federación de Partidos

Demócratas y Liberales:

A la espera

"La > Federación de Partidos Demócratas y Liberale,s ha sido siempre partidaria y ha abogado por un sistema electoral proporcional, «ntre otras cosas por las siguientes razones principales: porque te federación es un conjunto de partidos regionales autónomos y entendemos que la mejor forma de representar el hecho regional es a través del eistema proporcional. Pensamos que en España el sistema mayoritario o proporcional con excesivas cautelas llevaría al en-frentamiento, pronto o tarde, de los dos bloques tradicionales.

Habrá que recordar que la democracia no es «ólo 6! Gobierno de la mayoría, sino el reconocimiento de las minorías. El sistema proporcional asegura mejor esta cualidad. Podríamos añadir, además, que la variedad y la riqueza de la forma de entender la política, que no es lo mismo que la parcelaria excesiva, enriquece la vida cotidiiana.

Nosotros pensamos que en un sistema proporcional puede haber correcciones, con tal que éstas no sean excesivas. Nuestra posición actual es de espera del reglamento regulador de la ley electoral."

PSP: Ventaja para las partidos más fuertes "Son unos principios demasiado generales y vagos y no es posible hacer un análisis propia mente electoral. Son tan vagos que en su aplicación permiten llegar a resultados prácticos muy distintos. Sí, vemos, sin embargo, algunas cosas que parecen peligrosas de esta primera disposición transitoria.

En cuanto a la segunda base, el hecho de haber elegido como circunscripción electoral la provincia, manteniéndose el número de trescientos cincuenta diputados, como dice la ley, conduciría a que un alto número de circunscripciones tendrían un número de diputados tan bajo que impediría el funcionamiento real de la proporcionalidad, ya que ésta exige un mínimo de cinco a seis escaños para funcionar realmente. "

De «ste modo la ley favorece 3. los partidos más fuertes, ya que tos pequeños encuentran un mínimum en la práctica. Cabe sospechar que se está pensando en un mínimo. Si a éste se añade el legal, Sel que habla el primer apartado, se puede pensar que el segundo puede ser un mínimo excesivamente alto, ya que el del cinco al seis por ciento viene impuesto en la práctica por la aplicación del apartado segundo.

La idea del mínimo para acceder al Congreso¡ en caso de que tuviera que aplicarse, habría dé hacerse a nivel de las nacionalidades y de las regiones, nunca a nivel de todo el Estado, como parece desprenderse del apartado primero, ya que esto último conduciría al aniquilamiento, en términos electorales, de la mayor parte de los partidos, de las nacionalidades y de las regiones."

Ejecutivo del PSOE: Negativo

"La modificación introducida en el párrafo relativo al sistema de representación! en el sentido de que la circunscripción electoral será la provincia^ fijando un número inicia! de diputados por cada una de ellas para formar parte del Congreso, empeora el texto anteriormente propuesto, ya de suyo recusable en el sentido de que tiende a establecer nuevas restricciones al sistema de representación proporcional. Prácticamente se pretende reducir el peso de los grandes núcleos industriales en beneficia de las áreas donde, presumiblemente, puede ejercer mayor influjo la derecha conservadora.

Esta modificación pone de ma-jifiesto de nuevo que el Gobierno jólo ha negociado el proyecto con ;os sectores reaccionarios. La moi i f i c a ción introducida supone también una dificultad a las even;uales negociaciones entre el Gooierno y la oposición democrática."

CITEP: Evitar exclusiones

Diversos técnicos asistentes al Congreso que* organizado por CITEP( se ha celebrado en Madrid lobre "Ley electoral y consecuencias políticas" han coincidido no sólo en la conveniencia del sistema proporcional, sino también en un sistema proporcional sin criterios correctores. Entienden que ya «s suficientemente fuerte el criterio de que la circunscripción electoral sea la provincia (dada la diferencia entre unas y otras en población y nivel socioeconómico, con todo lo qiíe ello implica), como para añadir otros más que desvirtúen el sistema proporcional hasta convertirlo prácticamente en mayoritario.

Se ha señalado al respecto el peligro de un Senado elegido por sistema mayoritario (donde las fuerzas del eistema actúan con ventaja), al que se sumase un Congreso de Diputados con sistema proporcional desvirtuado. Entonces, esas nuevaa Cortes, que se presuponen constituyentes, c o ntrolarían a su gusto la posible reforma y la darían—en pura lógica—un sentido continuista. Se asistiría aeí a un nuevo monopolio del poder por parte del stétein». Y como las fuerzas verdaderamente democráticas no desean monopolios por parte de nadie (ni d* ellas ni de otras)-, es por lo >ju« denuncia este peligro, en un -deseo de que en las nuevas Cortes se deje oír la voz de todos.

En cuanto al porcentaje mínimo de sufragios para acceder al Congreso, se ha puesto especial énfasis en que tal porcentaje no debe ser nacional a fin de no elftninar de un plumazo a loa partidos regionales1.

Frente al posible argumento de que en Alemania tal porcentaje es de un 5 por 100, se señaló la diferencia entre el caso germino y la situación española. En Alemania Federal—se explica—existen tres grandes partidos que aglutinan a la casi totalidad del electorado y que, por tanto, cada . uno de ellos supera ese 6 por 100. Pero en España la situación es distinta, ya que existe un mayor número de partidos y un buen número de ellos no superaría ese 8 por 100 a nivel nacional. Entonces podría ocurrir que un sensible porcentaje de votantes se quedara sin representación en el Congreso, con lo que resultarla desvirtuado el sistema proporcional, cuya filosofía básica es, como se sabe, la pro porcional transformación d« votos en escaños. Podría decirse que los partidos que teman no superar el porcentaje nacional formen alianzas para así superar la barrera impuesta. Pero la pregunta surge Inevitable: ¿tales alianza* exclusivamente electorales no crearán situaciones artificales con agrupaciones de partidos entre quienes las coincidencias ideológicas—causa de estabilidad—pueden ser mínimas?

Por otra parte, también suscitó sus reservas la base establecida en torno al número fijo inicial de diputados por provincia. Como la ley no concreta más, y siempre jugando con ejemplos, se piensa que si se fija un mínimo de cuatro diputados, serían bastantes :las prov í n c i a s que, correspondiéndoles, según su población, dos diputados, se verían favorecidas con otros. dos más; provincias éstas que, por más despobladas y rurales, son más proclives a la continuidad´ que a la ´transformación y más manejables para actuaciones caciquiles dada su dinámica política, económica y social. Las fuerzas menos progresivas se verían en tal caso recompensadas con esos diputados "añadidos".

Técnicos de CITEP han Inststtlo en que la falta de precisión le las bases incorporadas al proyecto de ley de reforma permite abrigar la esperanza de que los criterios correctores desvirtúen lo menos posible el sistema proporcional. Pero no dejan de señalar el peligro de que actúen en sentido contrario. Por eso—insisten— es más necesaria que nunca la negociación de la ley electoral y del desarrollo de los criterios correctores. Se piensa que las nuevas Cortes han de ser necesariamente políticas y constituyentes—no sólo meramente legislativas— y que es necesaria la presencia en ellas de todas las fuerzas políticas, nacionales y regionales. Sólo así se logrará el consenso necesario para evitar nuevos procesos constituyentes en un próximo futuro. De ese consenso depende la estabilidad constitucional del país. Y para llegar 3. ese consenso no cabe otra fórmula que el sistema proporcional lo más puro posible, que transforme proporcionalmente en escaños los votos de todas las fuerzas políticas.

 

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