Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   Fraga, en la encrucijada     
 
 ABC.    22/01/1978.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 26. 

ABC. DOMINGO, 22 DE ENERO DE 1978. FAG. 6

FRAGA, EN LA ENCRUCIJADA

A partir del artículo 32 del borrador constitucional podría interpretarse que la «libre iniciativa privada» y

los «intereses económicos generales» son hábitualmente valores en conflicto

Con la torta de huevos sobre la mesa comentaron algún artículo, distinguiendo entre el análisis de sus

tesis y el juicio sobre su oportunidad; e1 País Vasco y su problemática -tan en el corazón de ambos-

pasó luego, con el solomillo, a primer término, y con el «pudding» -todos repitieron y Motrico le pidió a

la cocinera la fórmula mágica- se esbozaron, por fin, las lineas de conclusión: 1.º) En el país existe un

palpable movimiento de opinión en favor de la configuración de una gran fuerza de derecha democrática.

2°) Se trata de un movimiento todavía en fase de maduración y conviene dejar tiempo al tiempo, sin

forzar el ritmo de las cosas. 3.°) Si la hora de 1a gran convocatoria llega, no habrá ningún tipo de

exclusiones; será cuestión de sumar, no de restar.

Durante su encuentro del pasado jueves en un domicilio particular de la calle Princesa Fraga y Areilza no

hablaron, en cambio, del «Diario de un ex ministro de la Monarquía». Tampoco saldrá a relucir lo

ocurrido el día de San José del año pasado cuando antes de una semana se reúnan, tal y como tienen

previsto, Areilza y Alfonso Osorio. Y desde luego no creo que, si la reconciliación de reconciliaciones

llega, ni Federico Silva le recuerde a Osorio la desmembración de la U. D. E., ni Osorio saque a relucir lo

ocurrido hace ocho años cuando el, dimitido ministro de Obras Públicas aceptó la presidencia de Campsa,

presidencia que abandonó antes de las elecciones.

Los líderes naturales de la derecha española parecen dispuestos a amnistiarse mutuamente de sus

presuntas responsabilidades en las escaramuzas del pasado. Borrón y cuenta nueva. Cuestión de sumar, no

de restar.

ACCIÓN CIUDADANA, UN PARTIDO BURGUÉS

Creo que aciertan Fraga y Areilza cuando coinciden en detectar un ansia de convergencia en la España

conservadora, muy similar" a la que hace dos años se observaba entre las fuerzas de la izquierda, y hace

uno entre los grupos centristas. Se huele en el ambiente. Primero hizo falta Coordinación Democrática,

luego la Unión de Centro Democrático, ahora es la derecha la que despierta de su letargo y parece

dispuesta a actuar con eficacia en el nuevo marco pluralista.

Pero, también aciertan al reconocer que esa gran operación política no es cuestión de unas semanas. El

proceso de convergencia debe ser real en torno a unos presupuestos políticos y económicos, en torno

también a unas posibilidades operativas. Las actitudes y estructuras de los grupos que encabezan ambos

serían, en este momento, muy difícilmente homogeneizables.

Areilza necesita, ante todo, construir su propio partido. Y quiere hacerlo evitando cualquier

autolimitación a partir de referencias posicionales con respecto al actual mapa político. Acción Ciudadana

Liberal no es, según la concepción de sus promotores, un partido de derechas. Es, desde luego, un partido

burgués en el más amplio sentido del término, y de ahí la deliberada ambigüedad del manifiesto publicado

en la Prensa del miércoles. En mi opinión, hubiera merecido la pena llenar todo el espacio publicitario

con una sola fraíe que ya en ocasiones anteriores he escuchado de labios de Areilza: «Deseamos cambiar

la sociedad sin cambiar de sociedad.»

El conde de Motrico piensa desarrollar una, intensa, campaña de comparecencias públicas en los

próximos meses. Y al hilo de sus mítines intentará Ir trazando una mínima infraestructura, sin la cual es

imposible soñar en poner en funcionamiento una máquina electora!. Mientras esto ocurre, Areilza

almorzará con Fraga. con Martín Villa, con Osorio, con Felipe González y quizá hasta con Santiago

Carrillo. En torno a todos estos encuentros habrá filtraciones y desmentidos, rumores y contrarrumores.

Al final del proceso puede llegar, sin embargo, la gran clarificación y rematarse en cuestión de unos días

la jugada.

- LA «NUEVA IMAGEN» DE ALIANZA POPULAR

En gran medida esta posibilidad queda subordinada al comportamiento de Fraga en los próximos meses,

lo cual, a su vez, será en parte consecuencia de lo que ocurra la semana próxima en el IÏ Congreso

nacional de Alianza Popular. Aunque él, posiblemente, no admita tal simplificación, Fraga se halla ante

una gran encrucijada: uno de los dos caminos le consagra como la alternativa frente al caos; el otro, le

recupera plenamente para la construcción de la democracia. La primera vía está empedrada del

cartastrofismo derrochado durante la campaña electoral; la segunda, podría asentarse sobre el respeto que

su actuación en el seno de la Ponencia constitucional ha despertado en todos sus compañeros de trabajo.

Fraga siempre ha rechazado incorporar a su léxico político una expresión tan eficazmente vendida por

algunos de sus colaboradores como es la de la «nueva imagen» de Alianza Popular. Sin embargo, esa

expresión corresponde a un proceso de renovación de cuadros, decididamente emprendido a partir1 de la

autocrítica abierta tras el descalabro del 15 de junio. En algunas provincias, las Juntas directivas del

partido han variado al 100 POT 100 y en casi todas se ban introducido modificaciones sustanciales. Y

ese proceso ha sido seguido con bastante interés desde la Prensa, gran parte de la cual ha dulcificado

sensiblemente su actitud crítica frente a Alianza Popular.

El Congreso que comienza la semana próxima debe significar en buena lógica la culminación de esa

operación restauradora y la consolidación de esa «nueva imagen». Ello exige necesariamente la

marginación de una larga serie de nombres cuya credibilidad política está absolutamente erosionada.

Anuimos de ellos aparecen, sorprendentemente en la relación de ponentes facilitada haca unos días.

Aunque es preciso reconocer que lo exiguo del grupo parlamentario de Alianza Popular -le bastaría,

ceder dos diputados para perder todo derecho a actuar como tal - le resta bastante capacidad de

maniobra, creo que Fraga debería releer estos días la «Carta abierta», que alguien que le conoce tan bien

como es ´ el historiador británico Hugh Thomas, le dirigió a comienzos dé agosto. Especialmente el pasaje

en el que le recomienda «deshacerse de las asociaciones del pasado".

LA SOMBRA DE GIORGIO ALMIRANTE

Porque en buena medida la decisión va a tener que ser suya, ya que la tendencia generalizada es la de que

se presenten candidaturas cerradas y está claro que aquella en la que figura Fraga será la vencedora. Si

Praga se equivoca a la hora de los pactos, parte de su equipo político podría protagonizar una escisión de

carácter inequívocamente progresista. El mito se derrumbaría entonces. Alianza Popular quedaría

encerrada en torno a su 8 por 100 y condenada a quejarse eternamente de las campañas periodísticas .en

su contra. La sombra de Giorgio Almirante perseguiría tenazmente a la de Fraga y ya nadie podría contar

con él para construir un gran partido de derechas en un marco de estabilidad democrática y serenidad

social.

Aunque desconozco algunos de los entresijos de las negociaciones actualmente en marcha en el seno de

Alianza Popular, existen esperanzadores indicios de que eso no va a ocurrir así. En contra de algunas

especulación es no hay guerra abierta entre Fraga y Silva, y lo más probable es que sean loz aspirantes a

la Secretaría general y a la presidencia, formando un mismo «ticket». Y con ellos una ejecutiva en la que

primarían los hombres de Reforma Democrática y A. D. E., con Carlos Argos y Ramón Hermosilla al

frente de Secretarías clave.

En el fondo la decisión del partido de Silva de no disolverse en el colectivo unitario - "doble juego», al

más puro uso democristiano - puede tener un efecto secundario positivo: la necesidad de nombrar Juntas

nacionales, una para el partido uní

tario y abra para la federación die partidos. El margen de maniobra será así mayor para realizar todo tipo

de arabescos laterales y encontrar acomodo satisfactorio para las «reliquias» del pasado.

NACIONALSINDICALISTAS EN LA U. C. D.

Si el desenlace de la trama se parece a lo expuesto en los dos últimos párrafos y se desvanecen los negros

presagios formulados en el antepenúltimo, entonces tendrá sentido que Fraga y Areilza vuelvan a

reunirse, Y entonces se podrá apreciar si Alfonso Osorio es capaz de actuar a modo de puente tendido

entre ambos. El no va a constituir ningún nuevo partido pam ello, pero poco a poco empiezan a dibujarse

los contornos de la que pudiera ser su plataforma política.

De momento se ha incorporado activamente al movimiento de «Clubs de Opinión», promovido por

Rafael Pérez Escolar; Se trata de una aventura que podría tener una interesante vertiente dirigida hacia los

medios de comunicación. y en la que participan también personalidades, como Gabriel Camuñas, Andrés

Reguera y Enrique de la Mata. Recuérdese que estos dos últimos fueron, los dos únicos miembros del

Gabinete que «preparó» las elecciones del 15 de junio que teniendo una clara vocación y significación

política, ni continuaron en el Gobierno ni fueron incluidos en la relación de los senadores por designación

real.

Todo este repaso de las fuerzas de la derecha quedaria, de todas formas, reducido a un simple ejercicio de

«wishful thinking», si no fuera porque algunos destacados miembros del partido en el Poder parecen

empeñados en contribuir a que el proceso se desarrolle de la forma describa. El ultimo ejemplo son las

declaraciones de Jiménez de Parga -siento tener que rectificar mi impresión de la semana pasada en el

sentido de que por fin había encontrado su brújula- a la revista «Posible». Además de vaticinamos

quince o veinte años de «suarismo» ininterrumpido, el ministro de Trabajo explica que la U. C.D. le

restará tres millones de votos al P. S. O. E. en la próxima confrontación electoral, aun a. cesta de ceder

medio millón de votos por la derecha.

No creo que sea necesario volver a repetir el argumento -magníficamente expuesto, por ciento, esta

semana por Carlos Ferrer en el Club Siglo XXI- de que cada uno debe ocupar el espacio que le

corresponde y de que dicha, estrategia no conduciría sino a la radicalización del P. S. O. E, en todos los

terrenos. Tampoco me parece ésta la ocasión adecuada para analizar la incidencia en los originarios

planteamientos electorales centristas de una serie de personas cuya única etiqueta política adecuada

seguiría siendo la de nacional-sindicalistas. Sí que quiero dejar constancia, en cambio, de la preocupación

que se detecta en amplios sectores de la sociedad y de la propia U.C.D. al observar cómo «esa estrategia»

y «esa incidencia» han tenido su traducción en el borrador, constitucional.

Si bien la filosofía del consenso, aplicada desde la primera fase de la elaboración del anteproyecto, ha

dado lugar a soluciones altamente insatisfactorias en otras cuestiones tan importantes como autonomías,

relaciones entre las dos Cámaras, poderes de la Corona, etcétera; el área en la que podría centrarse la

contraofensiva, de quienes desean para España un modelo de sociedad occidental sería la

socioeconómica. Cabe referirse en este aspecto a un detallado análisis realizado por encargo del Círculo

de Empresarios al que, al parecer. no sería ajeno el ex ministro de Trabajo Fernando Suárez, y a una larga

relación de enmiendas que algunos diputados y serradores de la U. C. D. piensan defender en las

próximas reuniones de la contusión Constitucional del partido del Gobierno.

El propósito de estas enmiendas sería eliminar cuantos trabas pudieran interponerse en el desarrollo de

una. economía de mercado. En algunos casos se trataría de alterar la propia, filosof ía política del texto

constitucional un ejemplo flagrante sería el del primer párrafo del artículo 32 en el que textualmente se

afirma:«Se reconoce: él derecho a la libre iniciativa económica privada.. La ley regulará su ejercicio de

acuerdo con los intereses económícos "generales.» Cualquier persona con una mínima capacidad de

análisis podría interpretar, a, partir de la simple sucesión de ambas proposiciones, que la «libré iniciativa

económica privada» y «los intereses económicos generales» son habitual. y casi necesariamente valores

en conflicto. El fundamento e las economías occidentales es, por el contrario, el de que precisamente

ningún mecanismo como el del mercado garantiza tan plenamente «los intereses económicos generales».

La enmienda propuesta contempla la posibilidad de que uno y otro concepto entran en colisión, pero

limitándola a la categoria de excepción.

Otro caso muy claro lo encontramos en el artículo 35 que comienza diciendo que «los poderes públicos

asumen la obligación prioritaria de fomentar una política que asegure el pleno empleo». Los enmendantes

consideran que el empleo no es sino una de las variables del sistema económico y que «asegurar el

pleno empleo» con rango constitucional equivaldría prácticamente a garantizar desde el borrador una

baja tasa de inflación o una balanza comercial favorable. Por otra parte, caso de ser aprobado ese artículo,

el Gobierno actual estaría ya actuando anticonstitucionalmente. .Y aún mas: si se pretende "asegurar el

pleno empleo» debería comenzarse por eliminar los demás preceptos constitucionales que generan

incertidumbre en el empresario y hacen aumentar consecuentemente el índice de paro. Los enmendantes

proponen que el´ compromiso de los poderes públicos sea simplemente el de "practicar una política que

fomente el empleo». A un nivel más concreto algunas de la» mencionadas enmiendas tiene por "objeto

disminuir el protagonismo excluyente de las organizaciones sindicales en el mundo laboral se quiere

además. circunscribir su acción en torno a la defensa de intereses exclusivamente profesionales,, asegurar

el derecho del empresario a suspender su actividad y cerrar su fábrica y eliminar algunas referencias a

expropiaciones forzosas y a la posible intervención de los poderes públicos en la explotaciones de las

empresas.-Pedro J. RAMIREZ.

 

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