Autor: Pablo, F. L. De. 
 La semana política. 
 Difícil negociación de la reforma política en las Cortes     
 
 Ya.    10/10/1976.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

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LA SEMANA POLÍTICA DIFÍCIL NEGOCIACIÓN DE LA REFORMA POLÍTICA EN LAS CORTES

£1 restrictivo informe «leí Consejo Nocional deja al Gobierno un estrecho margen de maniobra

• Si éste ignora la mayoría de las propuestas, el proyecto puede fracasar • Si se quiere que

la reforma salga de las actuales Cortes, habrá que negociar con la "alianza de derechas" • El

proyecto de ley de libertad sindical, otra decisión no negociada

MADRID. (Crónica polítij» de Logos, por F. L. de PaWb.)

81 todos los sujeto* económicos secundan las medidas adoptadas por «1 Gobierno, «a «osible que la e tiene ¡a y 1» opafatividad de las mismas aporte A tregua social que necesita el lanío y difícil caminar ´de la rMrorma política. Si anos u otros no quieren hacerse solidarios d«r quehacer común, seguiremos «flentrándonos en «I túnel del flrsimismo.

Desd* la perspectiva de un profano un análisis del decreto-Iey qua con tanto esfuerzo ha preparjrtlo el equipo de ministros económicos, coordinado por «1 vicepresidente Osorio, revela que parecen haberse esforzado en procurar un reparto más equitativo de las cargas de este nuevo sacrificio qua a» le pide «. la sociedad, aunque sería conveniente que se hicieran públicos pronto los cálculos económicos que cuftntjfiquen esa •sfuerzo de los diferentes sectores.

Decisión en solitario

La eficacia de las medidas estará, sobre todo, en función de la pronta puesta en vigor del proyecto ds ¡ey de libertad sindical, qu« permitirá conocer a los interlocu-tore» válidos y montar lo» mecanismos de negociación y diálogo sindical, ahora desmontados por el derrumbamiento del obsoleto aparato d« la ON1S.

St bien lo» Consejo» de Empresarios y Trabajadores fueron informados del contenido del decreto, no ha habido una negociación. El Gabinete ha escuchado muchas opiniones, pero ha decidido utilizar los últimos restos de autocracia qua le permiten la legislación vigente para asumir en solitario la decisión, tratando de interpretar las aspiración^* y deseo» de la mayoría. Habrá que desearle suerte. Si no la tiene, no sólo fracasará el Gobierno. Habrá fracasado la nación. Porque de la estabilidad que las medidas consigan dependerá nada menos que la per* dida o «1 aprovechamiento de esta ocasión qua Kapaña tiene de alcanzar su autogobierno y de establecer una normal y pacifica convivencia.

Superar el miedo

Van a ser muchos los obstáculos a superar hasta que pueda oírse la voz del pueblo. El miedo será el principal instrumento con el que los extremismos de cualquier signo intentarán paralizar el proceso hacia la democracia. Ya lo han hecho esta semana y lo intentarán de nuevo. Porque hay un terrorismo criminal y un terrorismo psico-sociológico que se está explotando por quienes prebenden amedrentar a la parte más sensata y ponderada de nuestra sociedad con anuncios de catastrofismos que siembran la incertidumbre, la indecisión y la desconfianza.

Pero esa amplía mayoría sensata a la que más sacrificios exigen las medidas del Gobierno tiene la obligación de ser solidaria si quiere salvarse. Los más activos, los piuriempleados, los creadores, los que han hecho al desarrollo, pero también quienes más se han beneficiado de él, habrán de sacrificarse en beneficio de aquellos españoles que aún no han logrado una justa compensación a sus esfuerzos.

Volviendo a la fuerza del tópico, habrá qua concluir que, una vez más, la clase media es ia que tiene que apretarse el cinlurón para salvar al país.

En cuanto se publique el decreto-ley, el Gobierno deberá desarrollar y aplicar con toda rapidez las medidas si quiere que no le ocurra como a las que adoptó anteriormente, y sobre todo si tienen que aportar ese clima de seguridad y optimismo que exige el referéndum de diciembre.

Difícil negociación en las Cortes

Mientras desarrolla el decreto-ley, el Gabinete tendrá que acelerar la tramitación en las Cortes d«l proyecto de Libertad Sindical y negociar con los procuradores el de Reforma Política.

151 informe del Consejo Nacional deja un estrecho margen de maniobra al Gobierno. Los dos tercios van a tener que ser obtenidos voto a voto. Para esa labor quizá no valga el procedimiento de urgencia, pero sí una tramitación urgente en la Comisión de Leyes Fundamentales. Las modificaciones que ha propuesto el Consejo Nacional, como ya anticipábamos, transforman sustantivamente el planteamiento del proyecto del Gobierno. Una de dos, o el Gabinete ignora la mayoría de las propuestas, con lo que el prcoeso de negociación en las Cortes pueda conducirnos a 1» ruptura, a la crisis de Estado que algunos quieren, o nuevamente tiene que hacer una demostración de la habilidad de> que hizo gala para encentrar la´fórmala, d« tin proyecto que, por lo menos, ha logrado (lite -~.. ,!..!.-.., o.-,,..,.,.,,.:.!.

mentarla y hacer comprender » la institucional—como destacó el señor Fernández de la Mora—que proceso da reforma y de asunción del sufragio universal es irrever, sible.

La Alianza Popular

A partir de ayer existe un h». olio nuevo que el Gobierno no ignora: el lanzamiento de la Alianza Popular, bloque electoral qua cuenta con numerosa audiencia en las actuales Cortes. El Gobierno no puede oponerse a esa alianza, puesto que tiene que favorecer un* clarificación de las posiciones po-lííicas de cara al electorado y, además, no puede estorbar los procesos de unificación de los que están más próximos a él cuando está favoreciendo con su tolerBn.-cia que se aglutinen quienes son sus adversarios políticos naturales.

Si el Gabinete quiere que la´ re-> forma salga de las actuales Cortes tendrá que negociar con la Alianza. De ésta, puede depender que el proyecto se limite a su objetivo básico de propiciar unas elecciones, sin condicionar demasiado el tipo de reforma constitucional que puedan elaborar las futuras Cortes y, sobre todo, qua la reforma permita se integren en el juego constitucional los grupos y partidos que todavía se mueven en el ámbito de la tolerancia.

El carácter gestor del actual Ga* bínete no le impide mantener, hasta donde ea humanamente posible, su compromiso de neutralidad y al mismo tiempo favorecer (al me. nos hasta que la reforma haya sido refrendada por el pueblo) la aparición de otros grupos o partidos de centro-derecha (Partido Popular, Confederación Cristíanoctemócrata) o Centro Izquierda (Equipo Demócrata Cristiano, Federación Social Demócrata) que puedan garantizar, junto con los grupos netamente de izquierda, la existencia de un pluralismo qu9 evite la bipolarización del electorado.

Todo el esfuerzo de! Gobierno tiene que centrarse ahora en conseguir que la reforma que salga de !as Cortes tenga la virtualidad necesaria para que todos esos grupos marginados reconozcan que s» les ofrece una vía válida para concurrir, en igualdad de oportunidades, que siempre serán relativas, si la reforma garantiza que el poder será reversible y que la futura constitución no será lo qua quieran los mismos, que hoy la van a dar vía libre, la oposicio^,, extraparlamentaria-no tendrá má* r-j-jvir.rji,! ¿no ¿c r»i->+-if ¿a´- juegf».

 

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