Autor: Urbano, Pilar. 
   La hora de las conciencias     
 
 ABC.    08/07/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

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LA HORA DE LAS CONCIENCIAS

Suárez, optimista como cumple a todo capitán de una nave, nos decía la otra noche que el pueblo estaba

interesado en la Constitución. Yo no diría tanto. ¿Sabe el pueblo soberano Qué respiran sus representantes

sobre los grandes temas, en ese semicírculo de cuero rojo, donde se fraguan las leyes? Las tribunas

aparecen sospechosamente holgadas, mientras en el podio se «faena» la gran ley, a careta quitada. Se

confrontan dos concepciones contrapuestas del mundo y de la vida. Una moral con fe y una ética sin fe

altercan en cada turno de réplica y enmienda. Estamos debatiendo, señores, la hora crucial de las

conciencias. «España ha dejado de ger trágica», anuncia Tierno.

• CARRILLO NO QUEMO IGLESIAS

Para los socialistas, la Indicación nominal de la Iglesia católica en el artículo 15 es «un privilegio de

mención». Para los ucedistas. «una constatación real de la terquedad sociológica: en nuestro país una

clamorosa mayoría es católica». Los comunistas dan su votó a favor de esa mención del hecho católico,

como limosna civilizada al consenso, «pero no se espere que por ello vayamos a consentir en privilegio

alguno para la Iglesia católica». dice sin antifaz don Santiago. Meilán había declarado que «en cuestiones

de fe y de ideales no caben transacciones ni consensos». Y Carrillo arremetía contra el

nacionalcatolicismo, la religión estatalizada; mientras Tierno arrimaba su empellón contra el Estado

sacralizado y descorría los telones de la farsa, preguntándose: «¿Dónde está la Democracia Cristiana que,

como pieza política, no aparece en el mapa de España? ¿Por qué esta Constitución, en vez de "salir"

socialdemócrata "sale" democristiana? ¡Porque la Democracia Cristiana está ahí..., sentada en los escaños

de este Parlamento! [La Democracia Cristiana es... el Centro!». Y de nada servía que el ministro Lavilla

sonriese con elegancia, o que el ministro Ordóñez soltase una carcajada socarrona. La sospecha saltaba de

escaño en. escaño...

En fin, ayer hemos sabido que Carrillo —el mismo nos lo ha dicho—. cuando era un´ joven socialista, en

los años treinta, se echó a la calle «para impedir la quema de conventos». Y que «los conventos y las

iglesias los Quemaron las derechas para provocar y desestabilizar la República. Las derechas

terroristas...».

• «FOOTING» POLITICO

Suárez, dicen, ha instalado su despacho en el Congreso. Asiste a las votaciones, ritual del Ilavín blanco, y

sale durante los discursos. Como los otros ministros. En los pasillos despachan y cabildean por parejas.

Abril hace «footing» de alta política, a grandes zancadas, en la galería curva. Los hermanos Martín Villa,

el diputado y el ministro, toman una copa en el Palace. El alcalde barcelonés, Socías Humbert, asiste

como invitado. Es senador real. Carlos Sentís me desmíente que Socías sea presidenciable para la

Generalidad hoy por hoy... y por U. C. D.: «No olvides la reciente coz que le soltó Rafa Arias —voz de

Abril y de Suárez—, y que a Tarradellas aún le quedan dos años por lo menos de cuerda legal.»

Soriano, el controvertido presidente canario, me dice que el primer tema que abordarán al tratar con Otero

y Clavero las transferencias será el del agua. Después me Jura por su honor que él no filtró Información

alguna a los socialistas cuando era subsecretario de Obras Públicas. Una voz mefafónica reclama a los

diputados: «Se va arotar el artículo dieci...».—Pilar URBANO.

 

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