En peligro     
 
 Diario 16.    14/12/1976.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

En peligro

A solo unas horas para la apertura de los colegios electrorales, sigue sin tenerse ninguna noticia que clarifique la suerte del secuestrado presidente del Consejo de Estado. Sobre el referéndum de la reforma se cierne, como la clásica espada de Damocles, una amenaza que podría dar al traste con toda la operación y, lo que es más grave, con la posibilidad de acercarse un poco más a la democracia. El miedo a que los acontecimientos se precipiten y encadenándose infernalmente nos metan de lleno en una acelerada marcha atrás, es ahora algo más que una horrorosa pesadilla. Podemos derrochar optimismo y confiar en la buena estrella, pero lo cierto es que el panorama no da pie para muehaí alegrías. Son muchos los datos, por el contrario, que obligan a pensar en la fragilidad de la presente situación predemocrátiea. Ojalá no nos perdamos en este complicado laberinto que conduce a la libertad. Porque está bien a la vista que las fuerzas que se proponen impedírnoslo son demasiado poderosas.

Y cuando se camina al borde del abismo no tiene sentido perderse en minucias o en cuestiones de forma.

Es mejor agarrarse a un clavo ardiendo aunque se esté convencido de que no se trata del mejor de los asideros posibles. Por eso hay que preguntarse si sigue teniendo sentido la campaña de absteneión activa que lleva a cabo la oposición. A los defectos de planteamiento del referéndum organizado sin garantizar las libertades y persiguiendo a los discrepantes, hay que añadir la torpe campaña propagandística que por sí sola desautoriza a áus promotores. Pero incluso estas graves faltas se convierten en hechos menores comparadas al peligro de que los demonios de la dictadura vuelvan a apoderarse de este país que todavía no ha podido exorcizarlos del todo. E referéndum es un trámite, se mueve todavía dentro del orden franquista. Pero tal y como se han producido aquí las cosas es un paso obligado y hay que pensar que después de él estaremos un poco más cerca de la democracia y seguramente algo más lejos de la dictadura, pimba-tirlo porque no reúne todos los sacramentos democráticos no es muy realista, sobre todo cuando se entrevén ios peligros que acosan a la democracia. El secuestro de Oriol es obra de quienes, de siempre, han formulado la ecuación según la cual democracia equivale a desorden. Ellos son los verdaderos enemigos del pueblo español. Urge, por ello, descubrirlos y desenmascararlos. El camino hacia la democracia no tiene por qué ser tan rectilíneo como desean los puristas, pero tampoco tiene por qué acabar en un callejón sin salida como quieren los que utilizan el terrorismo y la conspiración.

 

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