Autor: Villamar, Pablo. 
   Las "razones" de Buero Vallejo para abstenerse     
 
 El Alcázar.    14/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Política tras el telón

Las "razones" de

Buero Vallejo para abstenerse

Buero Vallejo ha declarado públicamente que piensa abstenerse en el Referéndum, pero no por razones intelectuales, que podría tener una cierta disculpa, sino por razones políticas y por solidarizarse con la extrema izquierda, a la que hace el juego.

Ya sabíamos que Buero no era trigo limpio, pero no pensábamos que se iba a poner tan al descubierto.

Por un momento, creíamos que adoptaría una actitud mas discreta, al menos en agradecimiento a lo que debe a la España de Franco, en la que se encumbró. ¡Por favor! que no se nos venga ahora con el cuento de que sus éxitos son producto de su talento y su capacidad —por otro lado bastante discutible—, ya que si no hubiera existido esa democracia orgánica y esa libertad de expresión que él ahora repudia, no hubiera podido escribir ni una línea y, por supuesto, no se hubiera hecho papular. Vamos, que de dictadura nada. Y si no, que se vaya a escribir a Rusia y empiece a criticar al estado soviético y verá qué le sucede. Como me decía un taxista: la dictadura ha empezado hace un año, luego de la muerte de Franco. Por tanto, si la abstención de Buero debemos interpretarla como un sí al comunismo, no merece ya nuestra consideración, ni, por supuesto, la de los españoles que componían su público. Podemos volverle tranquilamente la espalda. Pero antes, y sin pretender ser exhaustivos, vamos a dar algunas de las "razones" que hayan podido inducir a Buero a tomar una postura beligerante, no en contra del Referéndum, porque eso, el que más y el que menos lo está, sino en contra de España, de Franco, y de su propio porvenir literario.

Helas aquí:

1. °— Conseguir el Premio "Lope de Vega" del Excmo. Ayuntamiento de Madrid, nada menos que en 1949, es decir, cuando el jurado estaba compuesto por falangistas y hombres de señalados servicios al Régimen y el Alcalde era Jefe Local del Movimiento. Su obra premiada, "Historia de una escalera", era de tendencia socialista.

2. °— Ser uno de los autores más cotizados y aplaudidos por la España franquista.

3. °— Ser patrocinado por el Ministerio de Información y Turismo en diversas campañas de teatro para estrenar sus obras.

4. °— Obtener la votación suficiente para entrar en la Academia de la Lengua como uno de sus

"inmortales", a pesar de que en ésta siempre proliferaron ilustres monárquicos y hombres de derechas:

5. °— Ponerse el frac, naturalmente, para su ingreso en la citada Academia.

6. °— Obtener todo tipo de Premios literarios, sin rechazar ninguno, cosa que, por cierto, han hecho

algunos amigos suyos de Francia y otros países.

7. °— Hacerse millonario con sus recaudaciones a través de la Sociedad de Autores, más el dinero recibido por el Estado,

8. °— Ser tolerado por los distintos gobiernos de Franco, pese a los continuos ataques que, en sus obras, dirigía al sistema. Tolerarle asimismo el ataque a la policía española en su última obra "El doctor Valmi"

9. °— Ser jurado de distintos Premios literarios, a pesar del peligro que ello encierra. Pasar sus obras por Televisión Española y Radio Nacional de España.

10."— Ser invitado de honor en recepciones, actos, aperturas, etc. semioficiales o de alta sociedad; ser convidado obligatorio en fiestas burguesas.

11."— Vestir invariablemente de traje oscuro y corbata; alternar como un burgués bien situado y frivolo en todos los cócteles, reuniones, etc., que se organizan en Madrid.

12. °— Convertirse, en fin, en uno de los grandes burgueses de la España franquista.

Por tanto, si Buero Vallejo votase que no en el Referéndum, hubiera sido lógico y hasta obligatorio. Si votara que sí, aun traicionándose, podría ser comprendido por el Gobierno derechista que padecemos (de derechas es Buero Vallejo) y que ha emprendido la tarea de confundir ai pueblo con la manipulación de las leyes y de los medios de comunicación.

Pero si Buero Vallejo se abstiene y lo declara públicamente para sumarse a la causa comunista, engaña y´traiciona a los españoles que le siguieron a través de su teatro y no sólo a sus partidarios, sino al público en general. Y que luego no nos venga con su cara triste de siempre, tan triste como se les puso a los intelectuales que colaboraron al advenimiento de la República, con aquella histórica frase: "No es esto, no era esto lo que queríamos". Porque si entonces se equivocaron, sería ridículo que ahora fuese a ocurrir lo mismo. Porque eso ya no seria de intelectuales, sino de estúpidos.

Pablo VILLAMAR

 

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