Si usted vota "sí"     
 
 Ya.    14/12/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

SI USTED VOTA "SI"

EL sí, a nuestro juicio, no es una opción me¡or o peor, sino la única coherente con la necesidad de que el país se organice de acuerdo con lo que realmente es.

LA ley que se va a votar no dice cómo: no es una ley "de" reforma, surtí "para" la reforma. Simplemente se opone a cualquier pretenafon de organizar el futuro según el punto de vista exclusivo de^fh grupo o de una ideología. Por esto deben coincidir en ella todos los que sinceramente deseen una democracia para España.

SE objeta que no se puede votar sin libertad, que faltan garantías en el referéndum. No creemos que se pueda dudar de la buena fe del Gobierno, pero ése será el problema cuando se discuta la ley electoral, porque, entonces, sí: en las elecciones para ¡as futuras Cortes se presentarán los partidos políticos y las garantías que se establezcan serán vitales; pero en el referéndum no se va a votar a ningún partido y por esto interesa igualmente a todos. Podrá molestar a algunos la propaganda a que posiblemente haya forzado la campaña irrazonable en favor de la abstención, pero esa propaganda favorece asimismo a todos; y habría de ser objeto el referéndum de la máxima manipulación oficial, y aun en esa hipótesis, esa manipulación, seguiría beneficiando a todos, y en primer lugar, a los que defienden la abstención.

CUENTAN con que, a pesar de la abstención, salga el sí, pero no de una manera tan espectacular que fortalezca demasiado al Gobierno. Pero ese cálculo, siempre arriesgado, lo es mucho más después del secuestro del presidente del Consejo de Estado y del peligro de que determine reacciones emotivas aunque equivocadas, en favor del no. Es lo que debe hacer que los partidarios de la abstención reconsideren su actitud. Nos parece legítimo que la oposición quiera negociar con el Gobierno y que procure hacerlo con las mejores cartas, pero el momento para eso vendrá después. Ante el referéndum, lo único inteligente es que la oposición comprenda •n su totalidad lo que sus miembros más perspicaces han entendido ya: que sus intereses y los del Gobierno son comunes. Porque si la ley de reforma fuese derrotada, ¿qué podrían hacer los que hoy piden la abstención?

LAS circunstancias han hecho que frente al referéndum coincidan la ultraderecha, que pide que se vote no, y la extrema izquierda, que ya se ve a lo que recurre para hacerlo fracasar. Esto suscita dos preguntas: usted, hombre de la derecha, que, sin embargo, piensa votar no, ¿va a hacer el luego al terrorismo? El señor Oriol aprobó en las Cortes la reforma. Provocando el no, con su secuestro el terrorismo sabe muy bien que la derrota de la reforma no nos ciaría la paz, sino que podría significar la dictadura a corto plajo y, a plazo no muy largo, el caos y quizá la guerra civil. Y usted, hombre de izquierda, que piensa no votar, pero que desea un futuro estable, ¿va a mantener una abstención que pueda ser decisiva para impedir una

convivencia pacífica entre los españoles?

PORQUE esto es lo que está en en juan J W IH IU1M Él manifiesto la crispación de los extremismos. Basta considerar en lo que éstos coinciden para optar por lo que uno y otro "atacan: que es precisamente el tí.

 

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