Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   La obcecación del continuismo     
 
 ABC.    14/08/1976.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

A VUELA PLUMA

LA OBCECACION DEL CONTINUISMO

Conozco personas absolutamente «continuistas" que desearían ver hundirse al Gobierno en un abismo

tenebroso de indignidad. He hablado con alguna de ellas y he asombrado y entristecido que mentes de

clara inteligencia puedan caer tan bajas -y con tal alarde de injusticia- en un momento histórico qite

exige comprensión y la ayuda de las mejores españoles. Pero está claro que -como ha escrito el padre

Gabriel del Estal- la Historia de España, para los continuistas, no tiene milenios de existencia: arranca

del 18 de julio de 1936, Comprende una breve época de sólo treinta y nueve años. Sus protagonistas se

creen deposítarios legítimos de las esencias patrias. Todo lo que no sea franquismo puro es para ellos

heterodoxia. Continuismo -añade el padre Del Estal- más exactamente, es petrificación. Su símil más

idóneo es una serranía sin árboles, con rocas en estabilidad perenne, sin más movimientos de vigor

vigencial que el de las hierbas, matojos y alimañas criados entre las breñas y peñascos.

El enemigo número uno del cambio y la reforma política que el Gobierno del Rey se propone llevar a

cabo de aquí a la primavera próxima es precisamente ese cerril continuismo de quienes siguen agarrados

con la fuerza da los percebes a la roca de un pasado político que puede ser pieza de museo en algún

elemento, o página de la Historia en realidades beneficiosas que no se marchitan, pero nunca la piedra que

Ha dejado de ser fundamental al desmoronarse en una sima en que yacen, para bien o para mal, los

grandes olvido* históricos. El continuismo, en cualquier caso, es un error si es producto de la buena fe.

Pero es gravemente delictivo si la continuidad que se propugna no obedece más que a causas de mantener

privilegios, sinecuras, sueldas, prebendas y dominantes posiciones de ventaja. Los obcecados continuistas

que pretenden dar vida a lo que ha muerto trabajan en el vacio y desorientan al país. Está atento el

Gobierno a evitar las zancadillas que en el camino del cambio y de la reforma pueden ponerle, con ánino

de derribarle, sin pensar que pue den también derribar a España.-ARCOS.

 

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