Autor: A. O. M.. 
   Referéndum: Sencillamente no     
 
 El Alcázar.    14/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Es tal el farragoso desfile de contradicciones ideológicas, que pasan durante estos días ante nosotros, » través de todos los medios de comunicación social, que el confusionismo alcanza sus cotas más altas::

¿Cómo dar alguna luz y esclarecer un poco las tinieblas que nos envuelven?

¿Qué postura debe adoptar un sencillo ciudadano, que quiere de buena fe, pronunciarse ante este deber ineludible de votar?

Mi consejo, va dirigido al hombre normal, que tiene un sentido cristiano de la vida, que quiere sentir con la Iglesia y seguir sus normas y orientaciones:

Pues bien, el texto de la Ley de Reforma Política que se somete a Referéndum, está impregnado de un rabioso liberalismo, y el liberal clásico, es aquél que quiere romper las ataduras que le ligan a Dios. Y,

por lo tanto, sin los engreimientos petulantes del soberbio; sino desde el fondo de la más saludable humildad, hemos de recurrir al magisterio ordinario de la Iglesia, y a los consejos de algunos de sus miembros más cualificados, que ya alcanzaron, de manera manifiesta, la meta de la Santidad.

En cuanto a lo primero, diremos, que los Papas, - desde hace más de siglo y medio, han condenado tan funesta y perversa doctrina, y, concretamente León XIII, en su Encíclica "Libertas Praestantissimum" (La Libertad y el Liberalismo), establece una clasificación de sus diferentes formas; y, condena, tanto el liberalismo radical o de primer grado, que rechaza todo lo divino en la vida privada y en la vida pública; como el liberalismo relativo o de segundo grado, que niega toda idea de revelación, y hasta el llamado liberalismo mitigado.

Y, en cuanto a lo segundo, debemos mirarnos en el espejo del último Santo español, el Beato Ezequiel Moreno, elevado a los altares por el actual Papa Pablo VI en noviembre de 1975, y que ha sido el Obispo de Pasto (Colombia), religioso de la O.A.R., nacido en Alfaro - Rioja, y muerto en una celda del Convento de Monteagudo (Navarra), el día 19 de agosto de 1906; en su testamento _dejó escrito:

"Confieso, una vez más, que el liberalismo es pecado, enemigo fatal de la Iglesia y reinado de Jesucristo, y ruina de los pueblos y naciones; y queriendo enseñar esto, aún después de muerto, deseo que en el salón donde se exponga mi cadáver, y aún en el templo durante las exequias, se ponga a la vista de todos un cartel grande que diga: El liberalismo es pecado.

Yo he gritado contra ese mal, y aún he sufrido por gritar. No me arrepiento de haber gritado. Si en este punto tengo que arrepentirme será por no haber gritado más". Quien siga el magisterio de la Iglesia y el consejo de los Santos acierta siempre sin duda alguna. Al defender el liberalismo, —error de los errores y manantial de donde brotan todos los males que aquejan a la humanidad— se bebe en las fuentes del Código de la Revolución Francesa de 1789, y por lo tanto también la Ley de Reforma Política es a la vez impía, inmoral, tiránica y antisocial. Y además, antiespañola, porque es matriz y origen de los partidos políticos que dividen y enfrentan a los españoles.

¿Eres español?

¿Te molestan las ingerencias extranjeras?

Pues bien, por católicos y españoles, tú y yo, votaremos ¡NO!

A. O. M.

 

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