Manifiesto     
 
 El Alcázar.    14/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

MANIFIESTO

LOS procuradores en Cortes y enmendantes a la totalidad del Proyecto de Ley de Reforma Política, Blas Piñar y José María Fernández de la Vega, nos envían, para su publicación, el siguiente MANIFIESTO:

Los que firmamos al pie de este Manifiesto nos opusimos a la totalidad del Proyecto de Reforma Política enviado por el Gobierno a las Cortes. Una conducta consecuente nos obliga a vota que NO en el próximo Referéndum y a divulgar nuestra posición para el conocimiento del pueblo español.

No tenemos una sola razón que nos aconseje votar afirmativamente en este Referéndum, y lo hacemos con plena conciencia de nuestros actos, y sin otro pensamiento que España.

La quiebra de nuestra Nación, su decadencia histórica, la inestabilidad social, la parálisis económica, las injusticias sociales, y la discordia política, nos han venido dadas en el pasado por los sistemas políticos liberales parlamentarios y partitocráticos, que es hacia donde nos conduciría otra vez la Reforma Política, ideada por el Gobierno con el acompañamiento de unas Cortes en precario, incapaces de afrontar la campaña orquestada de descrédito, desvertebradas en la transición y con presiones múltiples del poder en los instantes de la votación.

Todo lo que España echó abajo heroicamente en 1936 fue precisamente aquella situación que demandaba un Estado moderno, popular, con autoridad, con imaginación, y con otras formas de representación y de poder. Se sustituía una vieja Democracia política, insincera y fabricada desde los Partidos, por una Democracia social reclamando la presencia activa de todos en las grandes tareas nacionales. Eso es lo que hizo la España nacional, vencedora en aquella contienda; pero habría hecho otro tanto la España republicana, aunque con otro signo, si su destino no hubiera sido militarmente adverso. Lo que estaba en crisis, y en quiebra, y en descrédito, era aquel régimen liberal.

A lo largo de estos cuarenta años se ha probado suficientemente que el gran obstáculo para la convivencia, la justicia y el progreso fue aquel sistema político. España, que estaba en el suburbio indigno y miserable de Europa, ha podido incorporarse a los niveles de vida y de respeto de las otras naciones, y se han barrido todas las miserias nacionales. Una extensa clase media ha desproletarizado a nuestro pueblo; y nuestra sociedad ha podido hacer en paz sus revoluciones cultural, industrial y tecnológica, que ahora nos permite exigir los nuevos derechos humanos y asumir las discrepancias.

Y cuando todo esto es tan evidente, en lugar de disponerse el Gobierno de la Monarquía a corregir los errores de marcha, los fallos de las personas, superar los defectos institucionales, el probable anquilosamiento político, y hacer la vida de las ideas y de las opiniones más auténtica, realiza el cambio total de una filosofía y de un sistema, pero no para recomendarnos algo nuevo, en virtud de la experiencia histórica, sino para meternos otra vez, mediante el túnel del tiempo, en el mismo sistema político, origen de todos nuestros dramas históricos, y reclinándose injustificadamente ante unos grupos socialistas, comunistas y liberales, que siguen ostentando la promesa de la revancha, el borrón y cuenta nueva, el regreso a las catacumbas de la lucha de clases, los dogmatismos irreconciliables y aspiran a una gran purga nacional de todo lo que Franco ha puesto en pie, de paz, de progreso y de justicia.

Mientras los liberales y los demócratas ingenuos sueñan con Demoeradas concurrentes y pacíficas, los socialistas y los comunistas aseguran que esta Reforma es solamente el eslabón hacia sociedades totalitarias. La Reforma, pues, es solamente el estribo liberal para acabar con la libertad. Estamos en la obligación de decir redondamente que esta Reforma cambia un Régimen por otro Régimen. Solamente este Proyecto afecta a seis Leyes Fundamentales, de las siete de que consta nuestra Constitución, y se deja resto al próximo Congreso de Diputados. Un Gobierno no Representativo, y unas Cortes prorrogadas e inermes, han realizado operacion, que es un verdades golpe de Estado. Ni siquiera los mecanismos de Contrafuero han sido puestos en actividad, según exige el artículo 65 de la Ley Orgánica del Estado.

Pof todo ello confiamos en que es pueblo español sea consciente de lo que ocurre, y de lo que se le viene encima, y ofrezca una gran demostración de su alarma justificada, de su realismo político y de la respulsa a un revisionismo tan irracional.

No contribuyamos al triunfo resonante de este Gobierno, de la bancarrota política y de la almoneda ideológica, por razón de nuestra pereza o de nuestra repugnancia.

No hagamos fácil el camino de regreso a la discordia política, a la lucha social y a la quiebra económica.

Sabemos de todos los esfuerzos y recursos que el Gobierno va a utilizar para sacar adelante este Referéndum. Todos los medios económicos y de presión van a ser utilizados. Pero a nosotros nos basta la tranquilidad de cumplir con nuestro deber y nuestra conciencia.

No demos un cheque en blanco a un Gobierno que en estos momentos no sabe a dónde va a ir a parar nuestra Nación con esta Reforma, cuando tenía a su alcance una ocasión histórica sin precedentes, de evolucionar o de cambiar en paz.

No ofrezcamos nuestra confianza a quien teniendo el poder en sus manos se dispone a tirarlo a la rebatiña de la gran corruptela elec-, toral, de la improvisación de concurrencia política, y de los designios secretos. Nosotros, y todos aquellos se quienes creemos interpretar, vamos a votar negativamente, porque cualquiera que sea el resultado de este. Referéndum, queremos cumplir una

deber ineludible e inherente a una persona humana, y que no es gp" k que estar con la conciencia tranquila. No queremos ser cómplices de uoL futuro que se nos prepara con todoJT los trágicos materiales del pasado, y que son materiales políticos de derribo.

Decir NO el día 15 de diciembre es decir SI a la paz, a la justicia, a la libertad, al progreso y a España.

 

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