Autor: Sánchez, Alfonso. 
   Y mañana, referéndum     
 
 Informaciones.    14/12/1976.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Por Alfonso SÁNCHEZ

Y MAÑANA, REFERENDUM

RECIBO el correspondiente soorc. Contiene la información sobre la reforma propuesta a referéndum, indicación del lugar donde debo votar y tres papeletas. ;a del «si», la del «no» y la «en blancos. Correcto.

Leo de nuevo la reforma aprobada en las Cortes, aunque me la sé. Rompo la del colegio electoral, conozco bien el lugar, el instituto de San Isidro. Ahí cursé, con provecho, mi bachillerato. Al cabo de los años volveré para aprobar mi ingreso en la democracia. Rompo también las papeletas del «no» y de «en blanco» Ya han empezado a llegar los «christmas» y se acumulan muchos papeles. No es cosa de equivocarse de papeleta con las prisas de ultima hora. Los que pregonan la abstención, pienso, podrían haberme enviado su papeleta. Por .ejemplo, un vale para almorzar en el campo. Porque tampoco es cosa de aprovechar ese rato para ver escaparates. Como están los precios, ¡qué susto!

Pese a ser demócrata practicante de toda la vida, sólo he votado en el anterior referéndum. Se lo confesé a SEBASTIAN AUGER:

—Después de ese voto, mi único acto político ha sido suscribirme a «L"Ex-press».

Si lo quieren interpretar asi. La verdad es que lo primero que leo en el semanario son las informaciones

cinematográficas.

Creo que con el envío del sobre bastaba. Tiene todo lo preciso para que el español en edad de voto se entere y decida por su cuenta. Ya es hora de permitir a los españoles que piensen por su cuenta. Cierto que en cuarenta años han sido pocos los que practicaban tan saludable ejercicio. De todas formas, les iba a dar lo mismo. Ya es distinto. El futuro de España depende de los españoles, sin que deban preocuparles todos esos «leaders» extranjeros que de pronto han tomado tanto interés por nuestros asuntos. Con los datos del sobre y un rato de meditación es suficiente para decidir.

Pero nos han sometido a presión. Dn derroche de carteles por todas partes. Se me permitirá decir que no todos estampan un texto acertado. La mayor parte dan la Impresión de que todavía se considera & los españoles menores de edad.

£J estimulo debe dirigirse a que tomen conciencia de su responsabilidad en esta hora

Tampoco me han gusiado muchas de esas intervenciones en la televisión, sea cualquiera el sentido en que se han hecho. Quizá no era necesario en esta ocasión. Estimo que -la realidad debe imponerse a las ideologías Y ésta es una hora de realidades. Los consejos sobae el referendum han sido pretextos para movilizar ideologías. La realidad marca disponer un marco legal para que esas ideologías se manifiesten en su momento. Se ha seleccionado para esas intervenciones a los hombres de los partidos. No lia desfilado, que yo sepa, ningún hombre con la tuiQíidixd que ie da su propia persona, reconocida por todos. Y quizá habría sido oportuno. Los hombres de partido hablan en nombre de su partido y no de lo que conviene a la nación. Los partidos tardan mucho en entender el concepto de nación. Identifican la nación con su partido, i´ al formular una reforma que el país necesita. ?) concepto de nación es primordial

He oído escasos argumentos convincentes en favor de lo que cada orador defendía. Demasiada retórica. No es momento para la retórica, sino procurar la calma a los españoles para que reflexionen. Los TÁCITO -tenían razón en aquel artículo al asegurar que el sucesor de FRANCO es el pueblo español.

Todo el pueblo, no unas parcelas. Y el referéndum convoca al pueblo español. Sobraban las presiones.

Kn mera apreciación personal les confiaré algo. He observado que bastantes de los para mi desconocidos políticos que se han asomado a la pequeña pantalla tienen cara de vegetarianos. Pese a tantas cenas políticas, al leer sus cuar-tíllltas me parecían vegetarianos. Cada cual es * dueño de comer lo que quiera, pero no soy partidario del régimen vegetariano

Si estas cosas me gustan poco, mucho menos las «pintadas». PACO UMBRAL me ha dicho que hay un libro de epintadas». No lo he leído. Supongo que el autor habrá desplegado mucho esfuerzo de investigación para encontrar media docena ingeniosas. Las «pintadas» que leo son agresivas y, sobre todo, vulgares. Ya puestos, debieran movilizar ingenio. O encargárselas a JEAN-LUC GODARD, que ha demostrado tener inventiva para la frase rápida y expresiva. La cátedra de las «pintadas» suele ser los retretes. Ahi se entrenan los plntadores. No es una cátedra digna.

Y, ademas, ensucian la ciudad. ¿Por qué la democracia tiene que empezar por ensuciar las ciudades? Lisboa era la ciudad más limpia de Europa. Daba gozo pasear por sus calles. Apenas se presentó la democracia, se convirtió en un asco. Aquí estamos ya igual: entre «pintadas» y octavillas, las calles no son una taza de plata precisamente. En Alemania, cuando sorprenden a alguien escribiendo una «pintadas, le obligan a borrarla. No veo que sea obligatoria la relación democracía-sucíedad.

Viajo en Metro. Todo un iriso de «pintadas» en estaciones y corredores. En Ja mano llevo «L´Express». Kn sus lotos, el Metro de París aparece limpio. En sus corredores canta un grupo «pop». Mejor la canción que la «pintadas. Veo otro tipo de «pintadas», ahora frecuente: «Se traspasa este local». Grave sintonía.

Esa es otra realidad, no una Ideología.

Estos días, en apeí as treinta metros vecinos a mi casa, ne encuentro con nutridos grupos: los de uno entran a oír a RAIMON; ´los de] otro, a MANOLO ESCOBAR. Ante los dos teatros hay «co-lass desde la mañana. Conviven en paz. Cruzo. En ambos suelo encontrar amigos, charla en paz. Cada cual elige su cantante. Estoy mal dotado para la canción. En cuanto me pongo, me sale la romanza de «Los Gavilanes».

Espero que nadie se moleste. Es la democracia.

Y dicen que mañana lloverá intensamente. A lo mejor es una forma meteorológica de bulo.

 

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