Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   El señor Areilza     
 
 ABC.    22/07/1976.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL SEÑOR AREILZA

EL señor Areilza aparece en una fotografía de «El País» sin chaqueta y luciendo unos tirantes cosa fina, y

además hace unas declaraciones en las que habla de «bloqueo institucional»; de que estamos, de hecho,

en «pleno período constituyente»; de la necesidad de una «Constitución nueva»; de la «via instrumental

de los decretos-leyes»; de que si la soberanía reside en la nación «hay que convocarla de modo inmediato

para que elabore soberanamente un código de convivencia»; de que «ningún Rey que pacta con su pueblo

corre riesgos de naturaleza política»; de que la legalización det Partido Comunista «resulta posible dentro

del texto aprobado por las Cortes» y que "inevitablemente acabará por Imponerse», y def «carácter

prioritario de los grandes planteamientos regionales».

En general, y dejando aparte sus ideas acerca de las siguientes espiras det proceso, el esquema de

actualidad por el que se inclina et señor Areilza no dista mucho del que presenta don Felipe González, el

profesor Tierno, el señor Gil Robles, entre otros personajes de la oposición, de la derecha y de la

izquierda. De forma que el señor Areilza estaba en el Gobierno y era de la oposición. Es evidente que

pensando como piensa su figura quedaba algo borrosa en aquel complejo gubernamental. Algo borrosa y

algo contradictoria. Por eso escribí, cuando salió flechado del Gobierno, que seguramente haría más falta

en la oposición.

Los datos que al parecer separan al señor Areilza de este momento oficial son, de un lado, el que se está

haciendo peligrosamente tarde para casi todo, y. de otro, su temor a que se consolida una equívoca «unión

de las derechas», cuya aspiración no podría ser otra que la de perpetuar la oligarquía política y

económica. Yo imagino al señor Areilza, cuando estaba en el Gobierno, debatiéndose entre la prudencia

que Impone la necesidad de un poder homogéneo, y la racionalidad de sus percepciones.

COMPROMISO GUBERNAMENTAL

La identificación de los terroristas que han actuado estos días es una cuestión de orden público, pero

sobre todo es una cuestión política, yo diría que fundamental. El Gobierno sabe hasta qué punto está

comprometido en un asunto que de ningún modo puede quedar vagamente resuelto, Es probable que el

terror provenga de esos leninistas exóticos que dicen, pero, en cualquier caso, habrá que probarlo de

manera incontestable y sacar sus rostros a la contemplación pública, entre otras razones porque no seria

justo que la ultraderecha tuviese que soportar la impertinencia de la duda y de la insinuación.—

CANDIDO.

 

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