Autor: España, Juan de. 
   El referéndum de hoy, piedra de toque  :   
 Manifestarse indiferente puede ser una falta de madurez. 
 Ya.    15/12/1976.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

El referéndum de hoy, piedra de toque

Manifestarse indiferente puede ser una falta de madurez

UNA de las mas curiosas pruebas de la confusión y falta de madurez que se están dando en nuestros recién nacidos partidos es la de los que dicen que dejan en libertad a sus miembros para decir "sí" o "no". ¿Se puede realmente aspirar a ocupar cargos de responsabilidad política declarándose indiferente ante lo que del referéndum pueda salir?

El mayor "peligro (en cierto modo el único) que amenaza al referéndum parece ser la abstención de masas ideológicas importantes, que al sumarse al siempre notable número de no votantes por otras causas, puede favorecer a los partidarios del .´"no". Estos son>: sin duda, minoría, pero esa mt-noria tiende a parecer relativamente más fuerte cuantos más se abstengan. Y cuanto mas significativo sea el voto de ese grupo minoritario, menos abrumadura resultará la petición de democracia. En el improbable caso extremo, si la cifra de "noes" y abstenciones se tradujera en derrota moral para el Gobierno, los únicos derrotados serían Jos que se tienen por demócratas.

A mí EO me gustan los juicios tajantes sobre el prójimo, pero en este caso no tengo más remedio que decir que él referéndum está siendo la piedra de toque de las diferentes ramas del socialismo español, en lo que se refiere a su madurez como partidos y a la visión política de sus dirigentes. Porque ningún partido se avala exclusivamente por su ideología (he aquí, incídentalmente, uno que nunca pudo, ni podrá entender el falangismo español, para su desgracia). Estamos en el momento de Juzgar a los partidos no por lo que los ideólogos escribieron fuera o en otra época-, sino por los hombres que los componen.

El que esto escribe no es socialista, pero tampoco antisocialista, y cree que no le resultaría incómodo vivir con un Gobierno socialista. No más Incómodo, desde luego, que con uno demasiado con servador. Pero al creer así presupone la imagen de un socialismo con dirigentes responsables. Y por responsables no quiero decir más o menos a la derecha de su ideología, sino simplemente eso: responsables. Hombres con idea de la trascendencia de sus actos y no dispuestos a igualarse a la caverna en la clásica actitud de los extremismos españoles: "Aquí murió Sansón..."

UN número notable de abstenciones no daría triunfos a ía oposición, y ella lo debe saber. Al único que interesa realmente la abstención es a un partido minoritario, que tiene por norma ocultar su escasez numérica, difuminándóse en agrupaciones electorales o en abstenciones. Es un partido lleno de complejos, contra el que tampoco tengo nada que no tenga contra otros de su género (totalitarios), pero no. olvido lo que me decía un obrero que perteneció a él: "Hay que llevar siempre- la bandera comunista enrollada á la cintura para, en cuanto se vea una manifestación o disturbio, sacarla y ponerse en cabeza."

El problema del comunismo es 4ue ha engañado a tantos tantas veces que hay prevención. general contra él. Por-es» eí euroeomunismo, que no es imposible que signifique el comienzo de un cambio de actitud, necesita ser sometido a prueba. Como es tradicional del comunismo español el recurrir a los partidos "tranvía", y uno no puede creer que determinados socialistas sean más tontos que los demás, la tentación a pensar que algunos hacen conscientemente el juego al comunismo es fuerte.

NO quiero terminar sin señalar que el energumeni-mo anticomunista de algunos españoles y la persecución a que se ha some.tido al partido constituyen una incitación a la actitud antisocial, que luego lea reprochamos. Con ese energumenismo hay que acabar si no se quiere terminar "tocándose por los extremos". Porque (sin intentar meter la religión en política) lo que está claro es que a Dios no le importa que se persiga y mate al prójimo en su nombre o en el del ateísmo, sino que se le persiga y mate. Una de las pruebas de lo "intolerable", que en buena lógica resu.lta la incómprensión mutua entre comunistas y los que no lo son, es que ambas partes pueden usar el mismo eslogan, sin darse cuen ta de que también lo es de la otra. Porque eso de que "el comunismo nunca ha podido alcanzar el poder en ningún país por procedimientos pacíficos" no es un argumento anticomunista tan absoluto contó algunos demuestran creer en nuestro país. Bajo ese lema hicieron su campaña electoral algunos comunistas europeos; después de lo de Chile.

El anticomunista, al que se Incita a votar "no" con el ejempío de lo que ocurre en ciertos campos socialistas, debéría darse cuenta de que los demás hijos de Dios necesitan (como él) comprensión, y que él socialismo español no será, de una forma u otra, sólo por lo que sean sus miembros, sino por lo que sean sus oponentes. Incluso al comunismo hay que darle la oportunidad de que la infiltración solapada, la doble* de propósitos y el rencor que a veces le han . caracterizado no sean obligados actos defensivos.

Me gustaría convencer a alguno de que votando, "sí" ayudan a esto no sólo de la forma más moral, sino también de la más eficaz.

Juan DE ESPAÑA

 

< Volver