Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
   Análisis apresurados     
 
 ABC.     Páginas: 1. Párrafos: 5. 

planetario

ANÁLISIS APRESURADOS

La democracia, tantos años considerada como la peste de las desdichadas naciones que carecían de elementos para ser la reserva espiritual de Occidente, es ahora, tras el aplastante «sí» del referéndum, el «pastel de rica miel», al que todas las moscas políticas del país acuden con la ambiciosa aspiración de apropiarse el mayor trozo posible.

Ya ha aparecida quien quiere atribuirse para sí, para su grupo, la tajada del sector social y que, como es lógico, ojea las moscas que están a su izquierda y se han quedado momentáneamente como fuera de concurso. Lo apresurado, k» parcial o. para que se entienda mejor, lo partidario de los primeros análisis puede ser cogido delicadamente con tas pinzas que forman los dos extremos de la opinión digamos profesional o especializada. Tierno Galván opina que las abstenciones «son el testimonio de una-gran fuerza de la oposición».´Prados Airarte entiende los resultados del referéndum como confirmantes de la gran importancia del sector socialdemócrata —que es el suyo— y el rechazo por el país de los socialistas y marxistas. Blas Piñar restaña el enorme rasguño del insignificante «no» atribuyéndolo a que «el poder tiene muchos resortes para conseguir lo que quiere y, en este caso, los empleó sin excepción.

Resulta, pues, que salvo lo de entender que la inmensa mayoría de este país anhelaba la reforma de las instituciones que le habían sido impuestas, que esa está muy, pero que muy claro, lo demás no está tan claro. El país desea cambiar. No sabemos exactamente cómo quiere que sea ese cambio. La •potación del referéndum no k> expresa, d Gobierno, cuyo buen éxito es innegable y a cuantos deseábamos un avance hacia la democracia y la europeización, ha de placernos, no recibe de ese resultado -plenos poderes, ni una orientación precisa de aspiraciones, sino sólo una vigorosa indagación dé 1» tendencia nacional. Sifué siendo, por consiguiente, el intermediario entre b tegattdad todavía vigente y la institución del futuro. Sólo qué ahora tiene abierta la puerta de par en par.

Sé que para muchos no será grato te que pretendo decir, pero en maestro país siempre conviene añadirle un poquito de agua de realismo y moderación al vino de las ilusiones y los entusiasmos. El verdadero, el auténtico mafia de las fuerzas políticas no puede ser establecido antes de que el cuerpo electoral no haya pasado por su irrecusable tamiz a los partidos, a las ideologías y a las tendencias que acudían de manera poco precisa, con opciones obligadamente demasiado ca-teg-órica, a la ccnsulta del referéndum.

Minimizar la abstención puede ser una astucia política, pero carece de pragmatismo. Cinco millones supone un poco menos del tercio de los votantes. No es poco. ¿Hay modo de discernir en este momento los porcentajes de perezosos, negligentes, indiferentes y partidarios que componen esa masa no participante? No los hay. Sote el «oto electoral podrá, dentro de unos mese», eterificarlos. Afilarlos a actitudes diversas. Sabemos claramente adónde queremos ir. No sabemos todavía cómo.—Lorenzo

LÓPEZ SANCHO.

 

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