Autor: Grande Perdono, Virgilio. 
   La lengua vernácula     
 
 ABC.    21/05/1975.  Páginas: 2. Párrafos: 9. 

LA LENGUA VERNÁCULA

Señor director:

Los antagonismos regionales en torno a la lengua que se habla de forma tradicional, desde los más viejos tiempos d´e la Historia, y que dan en gran medida la idiosincrasia a un grupo étnico, si no es que la definen totalmente, tienen su pujanza en todo momento, pese a circunstancias determinadas que cohiben su expansión. Lo regional, en el sentido amplio de la palabra, no quiere decir que se niegue la existencia del vínculo común que auna a los diferentes grupos raciales de un país, sino que el reconocimiento de esa realidad regional refuerza enormemente la unidad de la Patria. La diversidad de regiones y de modos de ser y de hablar componen la Patria, que es el todo, y ninguna voluntad regionalista debe desvincular esa unidad estable que es la Patria.

España es una pluralidad de individuos, como cualquier país de la tierra, puesto que en todos existen grupos étnicos que forman un conglomerado, más o menos compacto, creando la Nación, en el sentido político que se conoce, desde que se crearon las nacionalidades en el siglo XIX. Pero en esa aglutinación de individuos, existe una diversidad de formas de ser, raciales, idiomáticas, culturales, etc.. que conforman la personalidad de la región. Por ello lo regional tiene una proyección histórica dentro de la Nación, que no debe perecer ante esa unidad nacional, sino que debe persistir, contrapesando, en parte, la fuerza centrípeta de esa unidad. El regionalismo es una válvula respiratoria de la comunidad nacional que fortalece, a la postre, la unidad de todos los individuos due forman la Patria.

En lo regional, uno de los elementos cüalificadores de lo étnico es el idioma vernáculo, expresión de los pueblos y de los grupos raciales que componen la nación, donde se hablan habitualmente lenguas regionales, tales el gallego, el bable, el vascuence, el catalán, el valenciano, el mallorquín. Estos son los más importantes modos de hablar de la comunidad española, que tiene por idioma común el castellano.

La lengua vernácula es un patrimonio Indestructible de las comunidades regionales y hay que conservarlo como se conserva la vida de un individuo.

España es un país rico en esa manifestación oral de sus reglones, como ocurre en casi todos los países, tal como se entiende una nación, máxime en aquel mosaico de Centroeuropa, donde tantas familias étnicas conviven, de origen eslavo o de origen germánico. La unidad de. España no puede resquebrajarse por la floración de esa variedad de formas de expresión re-glonalistas, sino que han de enriquecer la literatura española con sus modismos y con sus giros.

La lengua vernácula es una savia para las comunidades regionales y ninguna debe renunciar a ello, ni está dispuesta a hacerlo, sin lugar a dudas; ni a desterrar esa forma de hablar heredada de sus antepa sados. La lengua vernácula es un tesoro heredado de los viejos pueblos que se asentaron en la Península Ibérica y que perviven & través de los siglos.

Ahora se habla de dar un cauce de expresión a las lenguas vernáculas, como el vascuence y el catalán, dos

lenguas vivas que no tienen punto de contacto. Estas dos lenguas vernáculas tienen una personalidad propia, como la tiene el idioma gallego, y todas han de perpetuarse en el tiempo y en el espacio para perfilar una personalidad étnica.

El reconocer públicamente el vigor de estas lenguas regionales hará pervivir ,1a literatura y el periodismo en esas regiones, con más fuerza que hasta ahora. El escribir en la lengua vernácula no amengua la calidad de la obra literaria, sino que la ha de robustecer, y hará que el panorama literario español se acreciente, cobrando amplitud geográfica. — Virgilio GRANDE PERDONO.

 

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