La ausencia de una política regional ha generado irreparables consecuencias     
 
 Ya.    18/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LA AUSENCIA DE UNA POLÍTICA REGIONAL HA GENERADO IRREPARABLES CONSECUENCIAS

Las Cajas de Ahorro desempeñan un papel decisivo en la distribución territorial de recursos • La inversión regional debe ser territorial, diseminada, multiplicadora y programada • Conferencia de don Hipólito Gómez de las Roces en el ciclo «Ordenación jurídica del crédito»

"Las Cajas desempeñan un papel obviamente decisorio en materia de distribución territorial de los recursos financieros, y para advertirlo sólo es preciso, si no bastara la notoriedad, constatar la importante cuantía de sus depósitos en entejo con las rentas provinciales disponibles", manifestó don Hipólito Gómez de las Roces en el curso de una conferencia dentro del ciclo "Ordenación jurídica del crédito".

Destacamos a continuación los aspectos más significativos de la disertación del señor Gómez de las Roces:

• La ausencia de una política regional que tenga su inexcusable acompañamiento financiero ha generado en España graves y casi irreparables consecuencias y la práctica distinción de nuestras regiones en dos categorías de signos bien distintos.

La condición mínima para que la Cajas de Ahorros puedan ser instrumentos financieros de un desarrollo regional que trate de paliar esas diferencias consiste en que sean habilitadas al efecto por el Gobierno.

LAS CAJAS DEBEN ESTAR AL

SERVICIO DE SU VOCACIÓN

REGIONAL

• La Importancia cuantitativa de la contribución de las Cajas de Ahorros a la financiación de los tres planes de desarrollo se compadece mal con la escasa significación de las inversiones regiolizadoras emprendidas, de suerte que, cualitativamente, apenas si aquella contribución resultó sensible desde un punto de vista territorial. En tal sentido debe recordarse que el coeficiente de inversión obligada ha sido insensible a las necesidades del desarrollo regional.

• La inversión regional debe ser territorial, no meramente sectorial; diseminada, no concentrada; multiplicadora, no restadora; desigual, esto es, era proporción inversa (siempre que sea posible y con obvias limitaciones) al volumen de población; programada, en absoluto espontaneísta; a medio y largo alcance, no de rentabilidad inmediata; debe ser finalista, es decir, ajustada a las necesidades de cada territorio; debe facilitar la participación de las regiones, de suerte que no se opere sin la voluntad de sus habitantes, y, en fin, la locálización de las inversiones debe ser de tal índole Que procure no obstar al desarrollo de otras parcelas de la región.

• Las Cajas de Ahorros deben ser enderezadas al servicio de su vocación regional, de suerte que asegurando la regla del coste-eficacia prevalezca en ellas la idea del interés popular sobre toda tentación de lucro.

 

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