Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   Reflexiones para después de una crisis     
 
 ABC.    26/02/1978.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 33. 

ABC. DOMINGO. 26 DE FEBRERO DE 1378. FAG •

ÍCrónica de la semana

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REFLEXIONES PARA DESPUÉS DE UNA CRISIS

ME imagino la perplejidad de los potenciales inversores extranjeros que asistieron el miércoles y el

jueves —previo pago de cas; cuarenta mil péselas de matricula— al simposio «Bussines in Spain,

organizado por el ¡¡Financial Times». Resulta que de entrada les largan a un señor que dicen que es e!

vicepresidente económico del Gobierno y les lanza un discurso triunfalista sobre lo bien que funciona

todo. Y resulta que veinticuatro horas después se enteran de que ese señor tenia ya su carta de dimisión

presentada y se marcha a su casa Yo creo que como mínimo, tendrían que devolverles si dinero.

Muchos españoles de a pie comparten, sin duda, esa perplejidad. La crisis le ha estallado al país entre las

manos cuando sólo los profesionales del seguimiento de la actividad política la esperábamos. A h o r a,

cuando apenas ha tenido tiempo de aprenderse los nombre de los nuevos ministros —«Agustín

Rodríguez...», Lamo de Espinosa, ¿es el padre o el hijo?»—, ya se le bombardea con una simplificación

apresurada: «El Gobierno ha girado a la derecha.» Quienes eso dicen —los mismos que ya se equivocaron

en julio del 76— no se dan cuenta de que en el actual Gabinete hay varios expertos en eso de cambiar la

historia, incluso su propia historia. En tanto en cuanto su labor de Gobierno no nos proporcione los

primeros datos de comprobación, yo tan sólo me atrevería a adelantar algunas reflexiones acerca de lo

ocurrido.

Q SOBRE LA DIMISIÓN DE FUENTES

En plena campaña electoral le pregunté al profesor Fuentes Quintana si entraba en sus planes patronear el

barco de nuestra economía. Recuerdo perfectamente su respuesta: «Esa es tarea para un político. Para

Fraga, para Felipe González. Alguien capaz de tomar las grandes decisiones en función de un

compromiso.» Tres o cuatro meses después pude escuchar de labios de Gonzalo Fernández de la Mora un

comentario deliciosamente cínico: «Por primera vez en diez años la política económica en este país no

tiene qu« ver nada COD Enrïque Fuentes Quintana.»

Ninguna de las dos frases resulta válida en términos absolutos. Creo que se trata de dos buenas anécdotas,

y en lo anecdótico siempre hay elementas de deformación de la verdad. De la síntesis de ambas nace, sin

embargo —y es por eso por lo que las cuento—. la más común de las interpretaciones tie la dimisión del

vicepresidente económico: Fuentes Quintana es un profesor, no un político; no ha sido capaz de entender

eso del «arte de lo posible», no ha podido resistir el tira y afloja, etc., etcétera, etc.

Ojalá los motivos ss agoten ahi. Porque una segunda profundizaron nos llevaría Indefectiblemente a

preguntarnos si estamos o no en la senda de la política económica correcta, si el fracaso de la opción

Fuentes Quintana es coyuntural o es estructural. Los primeros síntomas —el nombramiento del dirnltido

vicepresidente como superasesor económico, entre ellos— Indican que se piensa perseverar en la línea

emprendida. Modestamente tan sólo quiero aportar un dato: «Estamos peor que antes de la firma del

Pacto de la Moncloa», me aseguraba una voz autorizada del Gobierno en el mismo epicentro de la crisis.

Yo no voy a entrar a Juzgar si la actitud de Fuentes; Quintápa ha sido responsable o Irresponsable. Creo,

eso sí. que le debe una explicación al país. Todavía son bastantes los españoles que recuerdan la

sensación de seguridad y confianza que supo Infundirles en su primera alocución televisada. Si Fuentes se

encierra en su silencio y acepta el papel de mártir, que desde la hipocresía o desde la histeria pretende

colocarle cierta izquierda, será culpable de haber dejado morir, por falta de riego, la única esperanza

colectiva suscitada en este país desde hace bastantes meses.

PPI SOBRE LA OMNIPOTENCIA DE SUAREZ

Que nadie piense que esta crisis ha sido diferente de otras desde un punto dé vista operativo. La decisión

ha sido de Suárez y nada mas que de Suárez, No ha habido consultas, sino simples comunicaciones que

mas tienen que ver con la cortesía que con el asesoramiento. Bastantes horas antes de que la Ejecutiva de

Ü. C. D. fuera convocada a la Moncloa, ya estaba, en buena parte, hecha la quiniela. Y si no se ha

utilizado al motorista ha sido por una simple cuestión de estética.

Según se deduce de la película de la crisis, al menos dos ministros´—Fernández Ordonez y Garrigues—

fueron tenidos en cuenta en la fase en la que, al parecer, se tomó la decisión. Desconozco cuál es su

impresión sobre los móviles de su presencia en la Moncloa. La mía Indica que Snarez lo que pretendía era

«venderles» una solución no demasiado acorde con sus preferencias personales. Y lo hizo en pequeñas

dosis, con habilidad de maestro.

A pesar del tiempo transcurrido desde la formación del Gobierno, Fernández Ordóñez y Garrigues

continúan siendo Imprescindibles dentro del Gabinetepor su imagen —sólo compartida por Iñigo

Cavero— irreprochablemente democrática. SI, tal y como han sugerido algunos columnistas, uno de ellos

hubiera decidido abandonar, Suárez se habría encontrado con una papeleta verdaderamente difícil.

Es tremendamente significativo —volviendo a la película de la crisis— que hasta después de las seis de la

tarde del viernes la Vicepresidcncia Económica quedara vacante y las competencias del Ministerio de

Economía asignadas, de una forma o de otra, a Fernández Ordonez, experto, como se sabe, casi más en

política roonetria que en política fiscal. Esa era la fórmula en tomo a la que existía el consenso interno.

De repente, a las ocho de la tarde, comenzó a hablarse de Fernando Abril como vicepresidente para

Asuntos Económicos. Y por si alguien pensaba que eso Implicaría la pérdida de las competencias propias

de la Vicepresidencía Política, la fórmula semántica hecha pública al filo de las diez y media resultó ser

concíuyente: Vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía.

La noche del viernes se pareció bastante, por su resultado, a aquella otra del domingo 8 de mayo de 1977.

en que concluía el plazo para la presentación de las listas electorales: goleada del equipo de casa en los

últimos minutos. Otra .derrota más para el Centro Democrático F. C., de nuevo enganchado en la trampa

del reloj.

Q SOBRE FERNANDO ABRIL

Para algunos, un auténtico «hombre de Estado»; para otros, un perfecto oportunista. Hace apenas unos

años sus posibilidades de promoción eran tantas como las de cualquier otro presidente de la Diputación de

una provincia de renta más bien baja. Y si hubiera llegado a ministro durante el franquismo, Amando de

Miguel le hubiera catalogado, sin duda, en el grupo de los García Hernández, Antonio Carro, Luis

Rodrígnez de Miguel...

Justo es reconocer, sin embargo, que Fernando Abril Martorell posee cualidades ajenas a cualquiera de

ellos y homologables, en cambio, a las de las dos únicas personas que durante los últimos años han

acumulado tanto poder como él en ese segundo escalón de la Vicepresidencía. Abril posee tanto sentido

de la totalidad como Torcuato Fernandez-Miranda, y tanto sentido de la oportunidad como Alfonso

Osorio. Y aun les gana a tan ilustres predecesores en pragmatismo y capacidad de trabajo. Cierto es que

no escribe «n los periódicos; pero tampoco el presidente lo ha hecho, "ni creo que lo haga nunca.

SOBRE LOS NUEVOS MINISTROS

A dos de ellos Los conocemos todos. Son hombres de grandes síntesis. En Sánchez Terán confluyen el

Colegio Mayor San Pablo, la «elaboración técnica con Fernández de la Mora, el franquismo boreal y la

Intuición socialdemócrata. y Jaime Lamo de Espinosa es un muchacho de familia falangista que primero

va al colegio del Pilar y luego para sucesivamente por las manos de Allende, Santos Blanco, Licinio,

Cotorruelo, López Rodó... para desembocar —claro está— a la vera de Fernando Abril, «Si fuese francés,

seria giscardiano», ha dicho en alguna ocasión. Estoy segtiro de que los dos lo harán muy bien, porque

son listos y saben de lo suyo.

Las grandes novedades —de hecho, las dos grandes esperanzas cuya incorporación al Gobierno viene a

equilibrar los aspectos

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LOS NOMBRAMIENTOS DE CALVO ORTEGA Y RODRÍGUEZ SAHAGÚN,

ASPECTO POSITIVOS QUE COMPENSAN LA CONCENTRACIÓN

DE PODER EN MANOS DE FERNANDO ABRIL

negativos de la crisis— son Agustín Rodríguez Sahajrún, cíimo ministro de Industria, y Rafael Calvo

Ortega, como ministro de Trabajo. Uno y ctro —ubicados en concepciones de la vida ´bastante

diferenciadas— serán precisamente quienes tendrán que actuar en más estrecha colaboración durante las

próximas semanas, para apagar algunos de los incendios que jalonan el estricto cumplimiento del Pacto

de la Moncloa.

Rodriguez, Sahagún es, efectivamente, un empresario. Hay quienes tratan de arrojarle a la U. C. D. tal

condición como si hubiera incorporado a su Gabinete a un criminal de guérra o e en delincuente habitual.

.Algunos medios de comunicación se olvidan de cuál fue el resultado de las elecciones y cuál el espíritu

del Pacto de la Moncloa. Ni en uno ni en otro lance quedó cuestionada la economía de mercado. Nada tan

natural como que un Gobierno respaldado por varios millones de votos empresariales tenga empresarios

entre sus filas. Y estoy seguro de que Rodríguez Sahagún será fiel a su condición de tal, a la hora de

ejercer el Poder, con la misma moderación y prudencia que hasta hace muy pocos días demostró a la hora

de desarrollar la critica. •

Quienes conocen bien a Rafael Calvo Ortega. también, lo tildan de moderado y prudente. Es un «self

made man» que no se recata, «in embargo, en admitirse muy próximo a la izquierda. A las centrales

sindicales no les resultará difícil entenderse con él. Las razones.de paisanaje y relación personal

mencionadas estos días no bastan, por cierto, para explicar su nombramiento. A Suárez lo conoció siendo

ya —Suárez— director de Televisión un día en que un amigo común les invitó a comer en La Granja.Su

relación con Fernando Abril ha sido, por otra parte, bastante superficial. Las claves fundamentales de la´

elección son otras. Rafael Calvo es un hombre sin pasado y yo nunca he visto a un senador que hable mal

de él.

Qj SOBRE LOS QUE SE QUEDAN

Es una lástima que el presidente no se haya atrevido a hacer extensiva la crisis al terreno de los

departamentos estrictamente políticos. Lo que ahora podría haber sido una voladura controlada tal vez se

convierta en un derrurhbamlento, similar´al del equipo económico, en pleno debate constitucional. Que

Pio Cabanillas se siente incómodo, que Claverti atraviesa una lógica crisis de Identidad o Que la gestión

de Marcelino Oreja empieza a ser contestada desde todos los ángulos, son secretos a voces.

Quizá el estatismo pétreo ante la crisis de lo democracia cristiana haya sido uno de los factores que han

imposibilitado un desenlace con más sentido de la perspectiva. No recuerdo ni una sola crisis en´la que el

protagonismos de «tácitos», «acenepístas» y demás compañeros mártires haya sido menor. Es un síntoma

preocupante, pues soy de Jos que piensan que la continuidad de la U.C.D. como opción ´ política

.diferenciada de la personalidad dé su actual líder pasa por un pacto en toda la regla entré el centro

confesional y el centro. laico.

Q SOBRE LOS CESADOS

«Pueden .pasar muchas cosas, pero de una sola debes.estar segure: que 70 sigo. Tú apuesta. por mí», me

aseguraba uno de los cesados elJueves por la tarde en el Congreso. .Otro de ellos juraba y perjuraba, a las

18,15 del rpropio viernes, que continuaba siendo ministro y —detalle enternecedor— que no pensaba,

dimitir. Esto de morir con las botas puestas .sigue siendo lo mismo de siempre.

Pero no. no es verdad;Ahora. fuera del Poder sí que existe salvación. Fuera del Poder, en sentido estricto,

existe, por ejemplo, el partido.Sería una.auténtica lástima que hombres con. capacidades .tan diversas —y

tan aprovechables como Ollart o Jiménez de Parga no se incorporarán cuanto antes´de´.forma activa a la

estructura de la U:C:D. Diría, .desde luego, muy poco en favor de su concepción de la vída pública.

SOBRE ALGUNAS VACANTES A CUBRIR

Veamos, veamos. ¿Quién será el nuevo secretario de Organización de la U; C. D.? Se descarta, desde

luego, .la promoción de Enrique Galavis, .segundo de a .bordo de Sánchez :Terán; También. se descarta.

que Arturo Moya;insólitó corresponsal .en Valencia de la agencia «Moncloa News» durante las

lioraspunta de la crisis— asimile organización y acción electoral. De momento, no hay más nombre que

el de Rafael Arias, Salgado, pero .su destino no podría ser ése;: sino él de asumir, de íorma plena, las

relaciones con las Cortes tal. vez como secretario de Estado.

• .¿Quién .sustituirá a ,Alvarez--Rendueles como secretarlo; de Estado de Coordinación

. y Programación Económica? Tal vez José Luis Leal —excesivamente pro P..S. O. E—, tal vez,Manuel

Lagares, tal vez Angel Rojo, tal Vez; nadie:

¿Quién´será el nuevo portavoz de U.C.D. en el Senado? ¿Quién será´;´por cierto, el nuevo presidente de.U.

C. D. de Madrid, una vez que Jose Luis Alvarez haya tomado posesión --cuestión de dias— del sillón de

.alcalde? Desde luego no Armando Benito —actual .secretario general—, que podría ser nombrado

director general de .algo. Yo .más. bien me Inclinaría .por Miguel Herrero ,de Miñón., con Javier Tusell

como segundo.

¿Quién Heredará de Rodríguez Sahagún la patronal de la pequeña y mediana empresa? ¿Nombrará,

Fernando Abril a aigua nuevo subsecretario? Pregúntenselo a él. Yo sólo pinto la quiniela para que nos

entretengamos todos.—Pedro J. RAMÍREZ,

 

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