The Economist. 
 Elecciones y fútbol en España     
 
 El País.    08/06/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

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EVISTA DE LA PRENSA

THE ECONOMIST

Elecciones y fútbol en España

En las próximas tres semanas, los políticos en España van a competir con los futbolistas para acaparar la

atención de los españoles, que esperan que el Mundial de México sea más apasionante que la disputa

electoral. Tras la excitación del referéndum sobre la OTAN, a los españoles les resulta difícil

entusiasmarse con las elecciones parlamentarias del 22 de junio. Todo el mundo piensa que los socialistas

ganarán cómodamente. Y si la campaña electoral es tan insulsa como los programas políticos de los

principales partidos, la mayoría de los españoles se quedará con el fútbol. Los socialistas, que llegaron al

poder hace cuatro años, ya no son los defensores del cambio. En otras fuerzas políticas han surgido ideas

que la "realidad del poder" (para citar las palabras del primer ministro González) les obligó a desechar.

Algunas de estas ideas se encuentran ahora en el programa del Centro Democrático y Social (CDS) —

partido de centro izquierda dirigido por el antiguo primer ministro Suárez— o en otros como Izquierda

Unida, un frágil batiburrillo de pacifistas e izquierdistas unidos después de que seis millones de españoles

votaran no a la OTAN en marzo (ocho millones votaron sí). Las novedades políticas vienen

principalmente de la derecha: de la conservadora Coalición Popular de Manuel Fraga y del liberal Partido

Reformista de Miquel Roca. En 1982, los socialistas prometieron osadamente crear 800.000 puestos de

trabajo. Desde entonces, la tasa oficial de desempleo ha aumentado del 17% al 21%. Esta vez los

socialistas no hacen ninguna promesa; simplemente, esperan que "el moderado crecimiento económico y

las circunstancias internacionales favorables" hagan disminuir el problema. Otros partidos son menos

tímidos. Los reformistas dicen que el desempleo puede reducirse a la mitad si se incentiva el trabajo a

tiempo parcial y las inversiones privadas. El CDS y la Izquierda Unida siguen creyendo que el problema

se solucionaría con el incremento del gasto público y unos impuestos más elevados. Izquierda Unida

quisiera nacionalizar los bancos, pero casi todo el mundo desea reducir el engorroso sector público

español. Coalición Popular y los reformistas son favorables a congelar la contratación de funcionarios,

recortar los ministerios y deshacerse de la mayoría de las empresas estatales del INI. Al igual que Suárez,

Roca propugna un mayor gasto en Sanidad y Educación. A Fraga le gusta ser duro con el terrorismo.

Entre las propuestas de su partido se incluye la creación de otro servicio secreto y la prohibición de Herri

Batasuna, el brazo político de la organización separatista vasca ETA. Respecto de la Defensa, tanto Fraga

como Roca están a favor de la total integra ción militar de España en OTAN. Los socialistas dicen c

mantendrán al país fuera de la tructura militar de la Alianza que reducirán el número de tro]

estadounidenses estacionadas territorio español. Un creciente número de es ñoles agradecería un cambio

en sistema electoral, que se basa listas de candidatos selecciona por los dirigentes de cada parti Las

críticas se centran en que > sistema es impersonal, pues votantes eligen entre listas ce das de partidos. (...)

Tal como tan las cosas, muchos españ conocen mejor a los jugadore México que a los políticos que giran

el 22 de junio.

Londres, 7 de junio

 

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