La semana política     
 
 Informaciones.    13/01/1973.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

A petición propia y por razones de edad ha cesado el director general de Sanidad, señor García Orcoyen. El Consejo de ministros de ayer le ha sustituido por don Federico Bravo Morate. El Gobierno tiene en proyecto la reestructuración de esta Dirección General, en la que acaba de orearse un organismo autónomo: la Administración Institucional de la Sanidad Nacional. El Consejo ha nombrado embajador en Irlanda a don Joaquín Juste (ahora en Colombia) y designado cuatro nuevos gobernadores civiles, E1 Gabinete recibió información sobre la nueva explosión registrada en Barcelona (un muerto y dos heridos graves) en una casa con suministro de gas natural. Hasta tanto se ultime lo encuesta sobre lo que ocurre en Barcelona con la conversión de gas ciudad en gas natural, el Ministerio de Industria estudiará la forma y plazo mínimo en que podría suspenderse temporalmente el suministro de gas natural a la ciudad. Esto es lo que piden las autoridades y representantes de Barcelona.

En la referencia del Consejo se alude al envió a tos Cortes por parte de la Presidencia del Gobierno de un proyecto de ley de mutilados por la Patria. Hasta su publicación en el «Boletín Oficial de las Cortes» no se conocerá lo que ti Gobierno propone a la Cámara sobre este tema.

Los rectores eligieron su representante en el Consejo del Reino para cubrir la vacante dejada por el cese —como rector— del doctor Botella. Fue elegido por doce votos el rector de la Complutense, señor Muñas Alonso. El rector de la Universidad Libre a Distancia, señor García Garrido, obtuvo cuatro votos. El rector de la Autónoma de Barcelona, señor Villar Palasí (hermano del ministro), fue elegido en candidatura única como miembro de la Comisión Permanente de tas Corten en representación de rectores y procuradores por instituciones culturales.

Don Nicolás Franco Pascual de Pobil ha dicho en una conferencia dictada en Valencia: «O nuestros organismos políticos se autentiafican a si mismos, justificando su propia razón de ser, o el tiempo (juez supremo e inexorable de lo que es y de lo que no es) se encargará de autentificarlos.»

 

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