Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   La opinión y su libertad     
 
 ABC.    18/01/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

LA OPINIÓN Y SU LIBERTAD

Un político tan inteligente y un escritor tan convincente como el italiano Guido Gonella, que tantas veces fue ministro, se preguntaba un día: «¿Quiénes son los actuales apóstoles de la libertad de opinión? ¿Qué es lo que entienden por libertad de opinión?». La respuesta resultaba bien clara. Los demagogos de la libertad de opinión, que se producen como los hongos, pertenecen, en una buena parte, a la legión de secuaces, • útiles idiotas, de las doctrinas totalitarias de izquierda, como el comunismo, el cual no sólo no admite la libertad de opinión, sino que persigue violentamente a quien expresa una opinión diversa de aquélla o aquéllas de quienes mandan. Cierto que esto también sucede con otro tipo de totalitarios de derechas, que, para colmo, afirman dogmáticamente estar en posesión de la verdad y son, incluso, capaces de discutir al Papa y de ser más papistas que él mismo. En realidad, no hay más que una sola e indiscutible libertad de opinión: la de difundir las propias ideas y difundirlas, aunque otros las consideren erradas. Guido Gonella, desde su punto de vista católico —muy a tenor con el Vaticano II— dice, que en sustancia la libertad de pensamiento es la libertad ideológica, que permite que el comunismo pueda afirmar y enseñar que la sociedad marxista y leninista es la perfecta, mientras el cristianismo pueda, a su vez, afirmar y enseñar lo opuesto, es decir, que la sociedad perfecta es ¡a cristiana. Y añade, que quien tenga mayor fuerza de persuasión conseguirá persuadir, y quien no, hablará al viento, aunque a la postre no haya duda de que la verdad —la que Dios representa— es la que triunfe. ¿Que tiene límites la libertad de opinión? Evidente. Los límites son los que en un Estado de Derecho impone la ley, para que coexistan las libertades y el derecho a la libertad de opinión sea paralelo al derecho de otro ciudadano a defender, por ejemplo, su reputación y su dignidad.—ARGOS.

 

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