Autor: Tamames, Ramón. 
 Ramón Tamames. 
 Un compromiso con la sociedad española  :   
 El presidente ed la Federación Progresista, una de las formaciones que integran Izquierda Unida, resume a lo largo de estas líneas los puntos más interesantes del programa electoral de la coalición. 
 Diario 16.    13/06/1986.  Página: 2,4. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

OPINIÓN

13 de junio-86/Diario 16

RAMÓN TAMAMES

Presidente de la Federación Progresista

Un compromiso con la sociedad española

El presidente de la Federación Progresista, una de las formaciones que integran Izquierda Unida, resume a

lo largo de estas líneas los puntos más interesantes del programa electoral de la coalición.

E1 programa político de Izquierda Unida, configurado conjuntamente por las fuerzas que forman la

coalición, constituye un compromiso de futuro con la sociedad española para rescatar la esperanza.

Porque a nuestro juicio sí que hay una política alternativa, frente a la derechización del PSOE durante la

legislatura 82-86. Y más allá de lo que se prometió en 1982 y no se hizo, queremos dar una verdadera

alternativa a los problemas del país, para ir verdaderamente hacia una democracia avanzada, en vez de

deslizamos, como de hecho ha empezado a suceder en estos cuatro últimos años, hacia una democracia

delegada, e incluso vigilada por los poderes militar y trasnacional.

Me parece que los lectores podrán apreciar el verdadero carácter del Compromiso Electoral de la

Izquierda Unida, por los principales puntos de su programa que a continuación trato de resumir.

1. Una política exterior de paz y neutralidad, manteniendo la necesidad de que España salga de la OTAN,

y con la fiscalización de las condiciones previas del referéndum sobre la Alianza Atlántica. Proponemos,

además, la denuncia del convenio militar, de 1982, con los Estados Unidos, y el final de las bases

norteamericanas en España. Y auspiciamos el apoyo español a todas las ideas de cooperación y de

convivencia internacional y de búsqueda de la paz, de modo que desde aquí tomemos las necesarias

iniciativas políticas hacia esos objetivos, en vez de ser mera pieza sumisa de todo lo que se preconiza

desde Washington en cuestiones como armamentismo y política de bloques. Como también hemos de

hablar con más dignidad contra las interferencias de EE UU en Nicaragua y Cuba, y contra sus planes en

Chile, Paraguay, y otros países iberoamericanos, sin olvidar los planteamientos avanzados que en materia

de deuda exterior están haciendo países como Perú. El tema del Sahara es una cuestión también pendien-

te, para cuya solución habrá que contar necesariamente con el Frente Polisario, a fin de crear las

condiciones para un futuro entendimiento saharaui-marroquí.

2. Una política alternativa de defensa, que con base en las aspiraciones de paz y neutralidad nos permita

recuperar el concepto de soberanía popular no mediatizada por ningún otro poder. En este área, Izquierda

Unida plantea en su programa la reforma de las ordenanzas militares para su plena democratización, la

reintegración en la Fuerzas Armadas de los miembros de la UMD, la justa solución de los problemas aún

pendientes de los militares del Ejército de la República, la elaboración de un Estatuto del Soldado con la

reducción del servicio militar al mínimo indispensable, la disolución de la Legión (última reliquia del

colonialismo), y la contención del gasto militar desde la óptica de un modelo alternativo de defensa que

además de ser mucho menos costoso nos reportaría mayor seguridad que el actualmente impuesto desde

fuera por el atlantismo.

3. En política económica, Izquierda Unida, lejos de renunciar a ello, insistirá en los objetivos de pleno

empleo, para acabar con las frustraciones del paro. Y planteará la diversidad de las reformas estructurales

necesarias para la redistribución de la riqueza y de la renta y la consecución de un mayor bienestar

(dentro de una economía mixta, con planificación democrática, reforma agraria, medidas

nacionalizadoras de carácter selectivo en la Banca y en el sector energético, etcétera).

4. Una política energética que no esté en función de los intereses productivistas y del poder nuclear, sino

al servicio de un desarrollo equilibrado que prevea los impactos medioambientales. En este sentido,

Izquierda Unida plantea la elaboración de un Libro Blanco sobre energía nuclear, que tenga en cuenta la

experiencia de los accidentes de Harrisburg (Estados Unidos), Windscale (Reino Unido) y Chernobyl

(URSS), y asimismo los incidentes de Almaraz, Aseó, etcétera, a fin de dar la prioridad absoluta a la

seguridad, con el cierre de aquellas centrales que no tengan la máxima garantía.

5. Una política ecológica de asociación con la naturaleza, que permita reverdecer España, llevando a toda

la política la idea de la conservación de los recursos naturales; y todo ello desde una ética solidaria con las

generaciones venideras. Es éste uno de los capítulos más detallados del programa de Izquierda Unida, y

en él subrayamos la necesidad de una ley General del Medio Ambiente y de conservación de la naturaleza

que desarrolle el artículo 45 de la Constitución.

6. Una visión de la ciencia y de la tecnología pensando en el futuro, para que España entre

definitivamente en la revolución científico-técnica, lo único que hoy nos permitiría pensar seriamente en

un futuro con un alto nivel de desarrollo. Para ello, Izquierda Unida propone un Plan Nacional de

Investigación con el incremento de las asignaciones presupuestarias, de modo que al final de la próxima

legislatura alcancemos una cota en tomo al 1,5 por 100 del PIB para investigación y desarrollo (el célebre

I + D), con la imbricación necesaria con los programas europeos más avanzados, y con el rechazo de la

llamada Iniciativa de Desarrollo Estratégico (Guerra de las Galaxias), del presidente Reagan, por su

carácter belicista y su objetivo de una Europa dependiente.

7. Una política de bienestar que permita a todos los ciudadanos, un horizonte de disfrute en plenitud de

sus facultades físicas y mentales, con las cautelas necesarias para que los intereses mercantiles dejen de

primar sobre la propia salud en todo lo relativo a la vida cotidiana. Al respecto, Izquierda Unida propone

el aumento del gasto sanitario público, con mayor racionalidad que hasta ahora; el efectivo

funcionamiento de un Servicio Nacional de Salud y toda una serie de otras reformas en profundidad con

el máximo de participación ciudadana.

8. La democratización del Estado con un Parlamento re-vigorizado en su conexión con el pueblo, y en la

idea de hacer avanzar el sistema de Autonomías hacia un horizonte federal. En ese sentido, Izquierda

Unida es la única formación política que plantea la creación

Un compromiso con la sociedad española del Consejo de Planificación previsto en el artículo 131.2 con la

presencia operativa de las 17 Autonomías, y la reforma constitucional para convertir el Senado, como

requiere el artículo 69 de la Constitución, en una verdadera cámara territorial.

9. La participación y movilización social, como garantía de la democracia, favoreciendo un papel más

relevante para instituciones como los sindicatos, el movimiento ciudadano, las organizaciones agrarias y

el cooperativismo, el ecologismo, y otros movimientos sociales.

10. La profunda reforma de la Administración Pública para acabar con sus prepotencias, su

corporativismo y ponerla efectivamente al servicio de los ciudadanos.

Lo reseñado es lo esencial del programa electoral de Izquierda Unida, que no se resigna a una democracia

delegada, al belicismo, al paro, al dirigismo y la dependencia, sino que trabajará por la democracia avan-

zada, la convivencia pacífica, el pleno empleo, las libertades públicas y la soberanía popular.

 

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