Autor: Dávila, Carlos. 
 Campaña electoral 22-J. Crónicas itinerantes. 
 El PSOE no se pone al teléfono     
 
 Diario 16.    13/06/1986.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

En Soria la capital del Reino existe la misma abulia cartelera que en el resto de España. Más que abulia,

lo que no hay es presencia gráfica tan agobiante como en anteriores campañas. En la capital del Reino, las

elecciones se están intentando dilucidar en los medios de comunicación y, sobre todo, en la televisión.

En la recta final, todos están pendientes de la decisión, de la suprema decisión del PSOE de aceptar o no

el debate de marras. ¿Cuál es la última impresión? Pues que no va a haberlo salvo que el Centro de

Investigaciones Sociológicas, en la encuesta que conocerá aproximadamente el lunes, ofrezca un dato que

a los socialistas les preocupa singularmente: la abstención.

Porque un crecimiento notable del número de españoles dispuestos a no votar perjudicaría al partido en el

poder. Esto, al menos, es lo que creen los sociólogos y los politólogos que, «full time» o «part time»,

trabajan para distintos clientes en la campaña.

De modo que si el Centro de Julián Santamaría anuncia

El PSOE no se pone al teléfono preocupante abstención, el PSOE dará la oportunidad, la única

oportunidad, a Manuel Fraga. Los demás no cuentan; no han contado en las negociaciones que un

representante del PSOE, Guillermo Galeote, y otro de la Coalición Popular, Rogelio Baón, han mantenido

en los pasados días.

Porque negociaciones las ba habido: claro que sí. Galeote puede desmentirlas porque eso, negar la

evidencia, entra en su papel, pero han existido conversaciones: varias telefónicas y dos cara a cara, en

sendos almuerzos de trabajo, a uno de los cuales, por más señas, asistió otro representante socialista.

En provincias, un cronista se entera de noticias tan sabrosas como ésta y se entera también de que el

PSOE, que acudió a aquellas reuniones con el ánimo de hablar también de los espacios gratuitos de

televisión, ha reaccionado con extremo enojo a tas filtraciones habidas

Carlos Dávila sobre el debate, su fecha y sus características.

Tal ha sido la irritación que, según supe en Logroño por fuente heterodoxa, desde la filtración, Guillermo

Galeote no se pone al teléfono. Eso justifica su despectiva (y falsa) exclamación referida a su contertulio

Baón: «Yo a ese señor no me pongo al teléfono.»

Sí se ponía hace unas fechas y se volverá a poner a partir del lunes si el mando supremo del PSOE así lo

ordena, salvo, claro está, que Galeote quede preterido en una eventual y muy discutible negociación

posterior.

EL PSOE ahora mismo no sólo no se pone al teléfono sino que tampoco contesta las canas. La que dirigió

a Felipe González Manuel Fraga data del ya viejísimo 5 de mayo y era aquella que el líder de la Coalición

encabezaba con un cortés: «Querido presidente y amigo» y en la que le solicitaba tres debates en la

«cumbre», uno de ellos —gran generosidad la de Fraga— con otros líderes no afectos al bipartidismo en

fuga.

Esa carta no ha obtenido respuesta, aunque la impresión ha sido hasta ahora que la sola aceptación de las

conversaciones entre dos, sugería la implícita asunción de la idea.

La fe, pues, en Julián Santamaría será el detonante de la celebración o del definitivo descarte de la

discusión televisiva entre Felipe González y Manuel Fraga. Ya se ve que la encuesta oficial determina el

próximo acontecer de la campaña. Los demás sondeos se utilizan subjetivamente porque se han hecho,

como dicen los juristas, «a instancia de parte».

Estos días existe una auténtica avalancha de este tipo de muestras, que algunos, como los empresarios,

llaman «estudios». Pues bien, en este estudio, que es, sobre todo, un «retrato», una «fotografía» de cómo

va Ja campaña, Ja impresión es que el PSOE, que comenzó con la mayoría absoluta perdida, la recuperó

y, nuevamente, se la ha dejado en el camino.

Este es el dato, pero faltan días de camino y puede suceder de todo, porque otra de las constataciones es

que la susodicha «fotografía» es cambiante; muy cambiante. En todo caso, la realización o la marginación

del debate indicará cuales son las reales expectativas del PSOE. Al día de hoy, una postrera aseveración:

el debate no se quiere hacer.

 

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