Autor: Gavela, Daniel . 
 La campaña electoral.. 
 Roca: "Sigo pensando que hay sondeos que son actos de beligerancia"  :   
 "Yo puse la palabra España en la Constitución antes que el PSOE la bandera"-"Mi campaña cuesta 1200 millones"-"Alfonso Guerra es un mentiroso". 
 El País.    14/06/1986.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 52. 

20 / ESPAÑA

LA CAMPAÑA ELECTORAL

POLÍTICA

EL PAÍS, sábado 14 de junio de 198

Miquel Roca, secretario general de Convergencia y fundador del PRD, y Adolfo Suárez, presidente del

CDS, son los candidatos centristas en estas elecciones. Los dos compiten por la presidencia, pero de

momento sólo el segundo parece inquietar algo al actual inquilino. La entrevista de Miquel Roca se

realizó sin conocimiento previo de las preguntas. Adolfo Suárez, tras varios aplazamientos, respondió a

un cuestionario por escrito, ya que, al parecer, el otorrinolaringólogo le aconsejó guardar silencio durante

unas horas. No quiso fotografías.

Roca: "Sigo pensando que hay sondeos que son actos de beligerancia"

"Yo puse la palabra España en la Constitución antes que el PSOE la bandera" — "Mi campaña cuesta

1.200 millones" — "Alfonso Guerra es un mentiroso"

DANIEL GÁYELA, Madrid

Miquel Roca, 46 años, abogado, parlamentario brillante, uno de los padres de la Constitución, se presenta

este año como candidato a la presidencia del Gobierno con el Partido Reformista Democrático (PRD) sin

renunciar a ser cabeza de lista por Convergencia i Unió en Barcelona.

Pregunta. ¿Sigue pensando a esta altura de la campaña que hay sondeos electorales que constituyen un

acto de beligerancia?

Respuesta. Lo sigo pensando, sobre todo cuando, tras publicar los resultados de una encuesta, se dice días

después que éstos han sido minusvalorados. Sabía desde el inicio de la campaña que algunos sondeos nos

iban a ser negativos y otros positivos.

P. ¿Cree en la manipulación política de los sondeos o en la incompetencia de los encuestadores?

R. Creo que hay una influencia política en la elaboración de algunas encuestas.

P. Lógicamente, piensa eso de las que le son negativas...

R. De las que son absurdamente negativas.

P. ¿Usted encarga encuestas?

R. Las encargo, pero no las publico. Ésas son las que me creo, porque no tienen que engañar a nadie.

Éstas son las que me dan una gran tranquilidad y las que me imponen no cambiar de estilo de campaña.

P. ¿Sus encuestas le siguen dando como una posibilidad a su alcance el listón que se marcó del 10% de

votos?

R. Sí, sigue siendo un listón realista.

P. ¿En cuántos diputados cifraría el éxito de su operación?

R. No puedo ponerme un límite. Para nosotros lo importante es ser la tercera fuerza parlamentaria, como

mínimo. Necesito, por tanto, tener los diputados que me permitan alcanzar ese objetivo, rebasando a

Convergencia i Unió, que va a entrar en la veintena.

P. ¿En caso de fracaso, su operación se disolvería?

R. De ninguna manera; aquí hay un partido. No contemplamos el fracaso, pero, si sobreviniera, el partido

continuaría.

P. ¿Las dificultades que encuentra su mensaje para abrirse camino no pueden estar motivadas porque no

es fácil entender que proponga otra forma de hacer España quien hasta no hace mucho no pronunciaba la

palabra España?

R. Eso es falso. Si la gente no lo percibía, no lo sé. Pero desde 1977 puse la palabra España en la primera

línea de la Constitución. Nosotros hemos hablado de España siempre y nadie nos forzó a poner en la

Generalitat la bandera. Para entendernos: asumimos nosotros más rápido la terminología de España que

los socialistas la bandera española, olvidando la republicana.

P. Hay cosas, sin embargo, que son difíciles de explicar o complicadas de entender: usted es candidato del

Partido Reformista, en el que no milita, a la presidencia del Gobierno, mientras es secretario general de

un partido nacionalista cuya razón de ser consiste, en gran parte, en enfrentarse al Gobierno de Madrid y

al Estado.

R. Mi partido se afirma frente a una forma de hacer España, frente a la España monolítica y centralista.

Nuestro nacionalismo es la defensa de un hecho de libertad, y queremos que España se estructure a sí

misma como un hecho de libertad. Es lícito y sensato que queramos acabar con la dicotomía Cataluña /

Madrid contribuyendo a definir de una manera distinta el Gobierno. Lo que me sorprende es que seamos

más valorados y más respetados cuando decimos que nos quedamos en casa.

P. ¿Y no es una contradicción que sea candidato a la presidencia del Gobierno de España el segundo del

presidente de la Generalitat? Usted es secretario general de Convergencia por delegación de Jordi Pujol.

R. Por esa vía de argumentación, los andaluces no podrían votar a Rodríguez de la Borbolla, que es un

segundo de Felipe González.

P. Perdóneme, pero no tiene nada que ver lo uno con lo otro.

R. Entonces lo formulo de otra forma. ¿Quién manda en Francia: el presidente Mitterrand, o Jospin, que

es el secretario general de los socialistas?

P. Señor Roca, lo que está claro es que el señor Mitterrand es presidente de Francia y líder indiscutible de

los socialistas. En el caso de Convergencia, el líder se queda en Cataluña, y el segundo, que es usted, opta

a la presidencia del Gobierno central.

Miquel Roca, en su despacho de Barcelona. Un retrato de Jordi Pujol le guarda la espalda.

ANTONIO ESPEJO

R. Si me permite, yo tengo un li-derazgo exclusivo por lo que hace al Partido Reformista. Jordi Pujol

tiene el liderazgo indiscutido de Convergencia. Reformistas y convergentes compartimos un mismo

programa. No veo, por tanto, la contradicción.

P. ¿Está satisfecho de su campaña?

R. Sí, ésta es mi campaña, me reconozco en ella porque no me pierdo en enfrentamientos, sino que

explico mi programa y ofrezco soluciones.

P. ¿Cuánto le cuesta la campaña?

R. Me cuesta 1.200 millones de pesetas.

P. Alfonso Guerra, que se considera experto, afirma que son 8.000 millones y que de ahí no baja una

peseta.

R. Esto es una mentira. Le llamo mentiroso al vicepresidente del Gobierno. Nuestra auditoria estará a

disposición de todo el mundo.

P. ¿Cuánto dinero le han dado los bancos?

R. Exactamente, 600 millones.

P. ¿Con quién se aliarán si el mapa parlamentario lo permite?

R. No haremos ningún acuerdo que no sea conforme con nuestro programa. No queremos llegar al poder

a cambio de lo que sea.

P. ¿Qué le separa del PDP, del que ahora se muestra receloso?

R. No es que me separe nada; está en la Coalición Popular.

P. ¿Entonces lo que les separa es su socio?

P. Más bien, me separan las reflexiones internas que le han llevado a tener ese socio. Ellos son los que

han de rectificar desde su propio proceso interno; a mí no me corresponde interferir en ello. Yo no puedo

decir que haya diferencias cuando, en Cataluña, Unió Democrática, un partido demo-cristiano, está con

nosotros.

P. Adolfo Suárez sí afirma que existen grandes diferencias entre su partido y el de usted.

R. Yo no sé cuál es su modelo: es arafatiano en política exterior, es antiamericano en materia de

seguridad, y en economía es partidario de la planificación, cuando esto ya no se lleva. Yo no si dónde

está. Sé dónde están lo socialistas y Coalición, porque he convivido con ellos en el Parlamento, pero de

las 1.500 votaciones que se han dado en el Congreso Adolfo Suárez no ha participado en más de 400. Con

lo cual, no sé lo que piensa de la LODE, el aborto, la OTAN, la ley de Bases de Régimen Local, porque

no las votó.

P. Pero le hubiera gustado llevar a Suárez en sus listas.

R. Ahora ya no. Yo hice antes de Galicia ímprobos esfuerzos para salvar la figura de Suárez, porque sabía

que saldría muy perjudicado, pero sabía que después de Galicia esto se había acabado, pues intervienen

factores, como el orgullo, que impiden el propio entendimiento.

 

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