Autor: Gutiérrez, José Luis. 
 Campaña electoral 22-J.. 
 La política apasionada de Ramón Tamames     
 
 Diario 16.    15/06/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Madrid

EN los estudios madrileños de «videospot» hace un calor sofocante, a causa de las poderosas luces que

iluminan el escenario, un despacho simulado frente a la cámara, encaramada a una grúa de «travellin»,

todo ello rodeado de un auténtico frenesí de pantallas superpuestas, cables, trípodes y focos.

Alonso Puerta, maquillado como una «geisha» canta las excelencias de la coalición Izquierda Unida, en la

que se sintetiza, dice, todas las tradiciones de la izquierda histórica española del socialismo democrático,

de las fuerzas de progreso.

Es un buen orador Alonso Puerta, líder del PSOC y disidente del PSOE, expulsado por denunciar el

escándalo de las comisiones ilegales recibidas por el partido socialista de la empresa de recogida de

basuras.

Alonso Puerta habla durante unos minutos ante la cámara, rápido y fluido, sin leer un solo papel, para

rodar el spot de diez minutos que la coalición exhibirá en TV.

La política apasionada de Ramón Tamames

José Luis Gutiérrez

Mientras tanto, Ramón Tamames espera su turno en la sala de maquillaje. Poco antes, Tamames ha

asistido a una comida con los corresponsales extranjeros en compañía de Gerardo Iglesias, presidente de

IU. Tras la comida, Tamames conduce hacia el estudio de grabación, y en un momento del trayecto, al

volante de su utilitario, incurre en una pequeña e involuntaria infracción de tráfico.

Ramón, que ha sido teniente aléale...

Si no te importa, primer teniente alcalde...

Están moderadamente optimistas los dirigentes de IU y no solamente por las expectativas de voto y de

crecimiento que auguran las encuestas. La operación política de aglutinar las fuerzas de progreso en torno

al PC ha dado nuevas dimensiones y alcance al colectivo, en el que la «almendra» política sigue siendo el

partido comunista.

Constatan sus dirigentes, asimismo el estruendoso fracaso de Santiago Carrillo, definitivamente destruido

por sus aventurerismos personales y por la evidencia de que la mesa carrillista no es otra cosa que una

mera operación postiza del Gobierno para intentar erosionar electoralmente a IU. «El apoyo televisivo a

Carrillo es tan zafio, descarado y desvergonzado, que ya todo el mundo se ha dado cuenta de ello», dice

Tamames. Y añade: «Y por si esto fuera poco, Carrillo anda diciendo que no va a participar en

operaciones contra el PSOE. Evidentemente, Santiago ya no sabe ni en el país que vive, apoyando a un

Gobierno como e! de Felipe, cuyo programa ha sido elaborado en Washington por el Fondo Monetario

Internacional (FMI). Nadie que se defina de izquierdas puede dar su apoyo a un Gobierno impresentable,

formado por tecnócratas, instalados en los chalets de lujo y la corrupción, que le han robado todos los

papeles a Manuel Fraga».

Las críticas de Tamames son acaso las más duras que se escuchan en IU. De ellas no se libra ni siquiera

ese extraño alevín felipista llamado Javier de Paz, dirigente de las Juventudes Socialistas (JJSS), que

después de sus últimas intervenciones se está configurando como un auténtico anciano de veinti pocos

años. Sus declaraciones, llamando «golfo» a Adolfo Suárez, merecieron el siguiente comentario de

Tamames: «Javier de Paz es uno de los personajes más denigrablés, sucios y corrompidos de ¡a presente

estructura social y política de España y ha contribuido a corromper a las JJSS. El es el primer golfo, que

entró en Moncloa diciendo "no a la OTAN", y unas horas después, salió entusiasmado diciendo "si a la

Alianza". Se vendió y vendió a las Juventudes Socialistas por una merienda con Felipe González».

Pero esta defensa del duque por parte de Tamames puede resultar engañosa, porque el CDS se ha

convertido en los últimos días en un objetivo de ataque no solo para IU sino incluso para Carrillo con

quien le une al duque una buena amistad personal. Ciertamente, la sensibilidad electoral de los dirigentes

de Izquierda Unida y del propio Carrillo han sabido captar que el mensaje vagamente izquierdista de

Suárez puede restarle votos no solamente al PSOE, sino, incluso, a las bolsas electorales de la izquierda

tradicional representada hasta ahora por el PCE. Carrillo acusa a Suárez de demagogia—aunque sin

citarle personalmente— por usar el 23 de febrero a su favor, y Tamames acusa al duque de silenciosa y

temerosa ambigüedad en el referéndum de la OTAN.

 

< Volver