Autor: Narvión, Pilar (CASANDRA). 
   Más sobre los jóvenes agricultores     
 
 Pueblo.    21/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

AL CAMPO LO QUE ES DEL CAMPO

LA desarticulación de Hermandades y Cámaras como estructuras representativas de los intereses del

campo fue un hecho exigido por la evolución político-social de España. Es la hora de los sindicatos

agrarios libres, pero la realidad hace pensar que esos sindicatos están todavía en germen y la realidad

también demuestra que los intereses agrícolas necesitan una fuerte y urgente representación en la

sociedad. De no ocurir así en esta hora de reivindicaciones continuas, la agricultura se quedará, otra vez

más, a la cola de la sociedad.

LAS elecciones a Cámaras, tanto locales como provinciales, no pueden demorarse por mucho más

tiempo. Hay centros de decisión en los que los representantes del campo tienen su sillón vacío. Sitios en

los que se negocia, o se debería negociar, sobre precios, subvenciones, etc.

PASADO el verano, época de vacaciones ciudadanas, pero de máxima actividad en los trabajos de la

tierra, se les va a plantear a los agricultores la papeleta de elegir sus representantes en esas Cámaras, y esa

elección tendrá un claro carácter de confrontación política.

TODOS los sindicatos, que nacen o se están desarrollando se presentan ante su posible clientela como

apolíticos. Nada puede ser más falso. Cualquier actuación pública supone una postura política. La

apoliticidad debe entenderse como independencia de un partido o formación política concreta.

EL agricultor, que no ha logrado como tal una fuerte representación parlamentaria, tiene ahora una nueva

oportunidad de defender su profesión y su forma de vida: colocar en las Cámaras de cualquier nivel a

personas que no dependan más que de él, que sólo a él deban su mandato y que respondan de su gestión

ante él.

SIN embargo, las elecciones a Cámaras suponen un campo de competencia política extra-agrícola, del

mismo modo que las elecciones municipales se interpretarán por encima de su exacta significación

territorial. Quien tenga el mango de la sartén de la representación agraria en su mano, tiene un nuevo

punto de poder en esta sociedad, que hoy sólo acepta los resultados electorales como fuente del mismo.

LAS elecciones de octubre o noviembre - esperemos que no se retrasen más - se politizarán, o al menos

no va a faltar quien lo intente. Los distintos partidos están trabajando ya el terreno y, aunque esto sea

inevitable, el agricultor tiene que intentar separar las opciones que sólo intentan representarle desde la

independencia política de aquellas otras que se interesan sobre todo por adquirir una parcela más de

poder, dejando en segundo lugar la auténtica representación del campo.

ES muy deseable que de las próximas elecciones a Cámaras salgan verdaderos líderes agrarios.

Agricultores con vocación política agraria que defiendan sólo y ante todo los intereses de los hombres que

le han votado y siguen, al pie del surco, esperando de una vez que la agricultura ocupe el lugar social que

le corresponde.

LA libertad de votar es también la responsabilidad de saber hacerlo. Si salen elegidas personas no

idóneas - personas vinculadas a un partido y sólo después a la tierra -, el agricultor podrá seguir

quejándose inútilmente de su situación.

LA nueva sociedad española da a cada ciudadano y a cada sector la posibilidad de ejercer su presión

mediante los cauces sindicales. Si los cauces sindicales agrarios son de mala calidad, sólo serán

responsables quienes los han elegido, es decir, los propios agricultores.

Carlos SÁNCHEZ CARRASCO

 

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