Autor: Riguet, Albert. 
 Con el secuestro de Antonio María de Oriol y Urquijo. 
 Se cumplen las amenazas proferidas po Carrillo     
 
 El Alcázar.    13/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

CON EL SECUESTRO DE ANTONIO MARÍA DE ORIOL Y URQUIJO SE CUMPLEN LAS

AMENAZAS PROFERIDAS POR CARRILLO

• Presencia de terroristas latino-americanos, junto a españoles, en la preparación y comisión del

secuestro.

• La escalada comunista en España trae consigo el comienzo de un periodo difícil.

• Las advertencias hechas hace varios meses por nuestro colaborador Albert Riguet se están cumpliendo

de manera sistemática y esclarecedora

PARÍS. (Especial para EL ALCÁZAR, de ALBERT RIGUET). Todos los datos disponibles por los

servicios europeos de información en relación con el secuestro del Presidente del Consejo de Estado de

España, están siendo examinados con minuciosidad. Más que la biografía personal del señor Oriol, es

decir, su individualidad política, importa en Europa su importantísima jerarquía en la estructura insti-

tucional del Estado. En Francia, por ejemplo, el secuestro del Presidente del Consejo de Estado, hubiera

supuesto una conmoción política de consecuencias imprevisibles. El señor Poniatowski no habría podido

resistir veinticuatro horas en su puesto. Y de haberse producido en vísperas electorales, un amplio sector

del electorado hubiese desviado su voto contra la izquierda, para dejar constancia inequívoca de su

protesta.

PRIMERAS INDICACIONES SOBRE LA NATURALEZA INTERNACIONAL DEL SECUESTRO

El estudio de la forma en que se ha llevado a efecto el secuestro del Presidente del Consejo de Estado

español, ha llevado a los especialistas a distinguir una serie de diferencias «técnicas» en relación con los

procedimientos habituales de la ETA. Según ellos, junto a los «hábitos europeos», podrían distinguirse

esta vez significativos «rasgos latinoamericanos». En los mencionados servicios existe inicialmente la

convicción de que el secuestro ha sido preparado y ejecutado por uno de los grupos mixtos que desde

hace tiempo se venían adiestrando, a través de diversas etapas, en Portugal, Francia, Argelia, Italia y

Venezuela, sí bien en el último periodo, el mayor esfuerzo su encuentro en Argelia y Venezuela. No se

cree que se trate de la acción de un comando aislado, sino de la ejecución por un comando de acción de

un plan, en cuyo desarrollo posterior participarían otros grupos especiales.

La preparación de un amplio operativo terrorista sobre España, el cual hemos denunciado en crónicas

anteriores, habría obligado a revisar bastantes de los mecanismos anteriores de subversión y replantear la

apariencia ideológica diversa tras la que se camuflaba la existencia de un órgano de dirección único. La

mezcla de cartas que parece existir ahora, con distinciones fútiles entre distintas ramas de ETA y la

coincidencia en los comandos de activistas procedentes de diversas organizaciones que meses atrás

parecían irreconciliables, avalan la creencia de que el secuestro del Presidente del Consejo de Estado

español debe entenderse como la señal de aviso de la puesta en marcha del plan terrorista que fue

aprobado en la reunión de dirigentes de los partidos comunistas de España, Portugal, Checoslovaquia,

Francia, e Italia, celebrada el pasado mes de enero en París. Dicho plan fue revisado y actualizado durante

el Congreso del PCE en Roma, en una reunión especial, a la que asistieron mandos de otros partidos

comunistas europeos. El plan debió comenzar a aplicarse en septiembre, en coincidencia con el «otoño

caliente» en el plan sindical, estudiantil y del funcionariado. Pero ciertas «seguridades» recibidas por el

PCE, a través del sector socialista y la conveniencia soviética de clarificar determinados desarrollos de la

política exterior norteamericana, fueron factores decisivos en el aplazamiento de la acción, de la que el

asesinato del Presidente de la Diputación de Guipúzcoa fue «anticipo».

CORRELACIÓN ENTRE EL SECUESTRO Y LACONFERENCIA DE PRENSA DE SANTIAGO

CARRILLO EN MADRID

Nadie discute en los servicios de contraespionaje europeos que la dirección del plan terrorista que desde

hace tiempo se prepara minuciosamente, y de algunas de cuyas facetas hemos informado con muy

anticipada previsión, correspondería al PCE, bajo la supervisión del PCUS y la ayuda de los restantes

partidos comunistas. En alguna oficina de los mencionados servicios de contraespionaje ha sido redactado

un informe que, a partir de los datos disponibles y de una reconstrucción metódica de su viaje por Europa,

sostiene la tesis de que la pieza de enlace de un ambicioso plan soviético encaminado a convertir España

en nuevo factor dialéctico del juego de poder con los Estados Unidos, habría sido el Presidente de la

República de Venezuela, señor Andrés Pérez.

No pasó desapercibida a !os servicios europeos de información la presencia en el avión que llevó a

Madrid a! Presidente venezolano de determinados líderes de la izquierda marxista española, uno de los

cuales se cree que embarcó en Moscú, aunque algún otro lo hiciera en Ginebra. El señor González, habría

sido el escudo del «contrabando» que, en tono festivo, declaró llevar el señor Andrés Pérez a la hora de

los saludos con las altas jerarquías del Estado español, según noticia llegada a ´los centros parisinos de

información militar.

La «provocación dialéctica» del secretario General del Partido Comunista Español, consistente en la

espectacular conferencia de prensa celebrada en Madrid, está siendo examinada con la máxima atención.

Aparte de lo publicado por la prensa, se dispone de una serie de datos particulares, aportados por los

agentes en Madrid de diversos servicios de información, alguno de los cuales asistió a la reunión en

calidad de periodista.

Las primeras conclusiones de este análisis, serían las siguientes:

Una reunión de esa naturaleza, con tantos asistentes y tan larga duración, exige una preparación muy

minuciosa y unos enmascaramientos muy sutiles.

Pese a las aparentes precauciones tomadas con los citados a la conferencia, que podrían componer

escenas muy clásicas de los telefilms de espionaje, es casi imposible no llamar la atención cuando la

convocatoria es tan amplia. La entrada de un número crecido de personas, incluso con cámaras foto-

gráficas y de cine, en una casa de un barrio madrileño tan populoso, y a esa hora del día, llama

necesariamente la atención.

Los miembros del comité central del PCE son sobradamente conocidos en España, por sus frecuentes

apariciones públicas, y la propaganda insistente que de ellos hacen los periódicos y revistas bajo su

dependencia directa y aquellos otros medios en cuyas redacciones el PCE ha infiltrado células muy

influyentes.

Pese a la desarticulación de los servicios políticos de la policía española, prevista en los planes para

España del Gran Oriente de Francia, según anunciamos con suficiente anticipación, es difícil de presumir

que una concentración política de ese género se escape al olfato policial, a no ser que el interés de la

policía estuviera desviado hacia temas, objetivos y zonas distantes de las actividades del PCE esa mañana.

En consecuencia de todo ello, se atribuye la tranquilidad demostrada por los miembros del comité central

del PCE durante toda la extensa reunión, a un sentimiento muy sólido de impunidad. Solo cuando se

posee una cobertura a toda prueba, incluso de imprevisiones es posible que las cosas se desarrollen de tal

manera.

Lo que se pretendía con la conferencia de prensa no era influir en el curso del Referéndum, cuyo

resultado se considera aquí a resguardo de cualquier cambio de humor de los españoles, sino en concluir

con gran aparato retórico la campaña de «aparición pública» del partido comunista en España. Se trataría,

sobre todo, de demostrar que nada pasaría sí el Gobierno aceptaba dar el pasaporte al señor Carrillo y

negociar con una comisión en que se incluyera un representante del PCE, pese a estar en la ilegalidad.

Asimismo se buscaría concluir con espectacularidad la campaña encaminada a desdramatizar la figura del

señor Carrillo, a hacerla «familiar» a los españoles a dar base para el último esfuerzo de la prensa afín,

encaminado a recabar del Gobierno la revisión de su posición respecto del comunismo y a «facilitarle» la

decisión al respecto. Pese a todo ello, el secuestro del Presidente del Consejo de Estado aparece

inicialmente como una contradicción con los propósitos perseguidos por el señor Carrillo en su

conferencia de prensa. Un estudio más detallado, sin embargo, ha de poner atención particular en la

amenaza hecha al Gobierno, para el caso que ¡as exigencias del secretario general del PCE no fueran

aceptadas.

Dichas amenazas han sido analizadas desde muy diversos puntos de vista. Y se ha llegado a la conclusión

de que, incluso en este caso, las amenazas para alcanzar el grado de persuasión pretendido, han de estar

apoyadas en una prueba fehaciente. También a través de este proceso de indagación, se ha ¡legado al

convencimiento de que et secuestro del Presidente del Consejo de Estado español, realizado por

comandos mixtos hispanolatinoamericanos de apariencia marxista-leninista, sería, en realidad, la prueba

aportada por el Partido Comunista al Gobierno español para convencerle de que las amenazas de su

secretario general eran algo más que un desplante. Y para garantizar, asimismo, que los mensajes y las

advertencias de que fue portador el Presidente de la República de Venezuela, eran reales.

COMIENZO DE UN PERIODO DIFÍCIL

En los servicios de información europeos existe e! convencimiento de que aguardan a España unos

tiempos muy difíciles. La escalada marxista ha comenzado. Si el Gobierno se aviene, en la esperanza de

evitar nuevas violencias, la. penetración., marxista en los centros de control de la vida nacional será

arrolladora y los Estados Unidos, estimulados además por Alemania, habrán de intervenir finalmente con

todos los riesgos de «libanización» que ello entraña y que precisa de manera perentoria la Unión

Soviética. Si, por el contrario, el Estado español está decidido a defender su soberanía y a frenar en seco

la penetración marxista, la lucha será muy dura. Y ello, por dos razones: la primera reside en el

hecho, que no ha pasado desapercibido a los servicios de información mundiales, de un peligrosísimo

desmantelamiento y de una imprudente desorganización y desmoralización de los más importantes

sistemas de defensa frente a la subversión y el terrorismo, cuya reconstrucción exigirá tiempo y, sobre

todo, un Gobierno de extraordinaría fortaleza, difícilmente compatible con el proceso de democratización,

en su estado actual de realización. De otra parte, España está penetrada de comandos latinoamericanos,

muy esperimentados. escapados de Argentina. Chile y Uruguay y sólidamente apoyados desde Cuba y

Venezuela, que se consolidarán con la oleada de estudiantes y técnicos que comenzarán a llegar del otro

lado del Atlántico y que, en el momento oportuno, tendrían el respaldo de las fuerzas de la guerrilla

urbana y rural que se preparan activamente en Argelia y Venezuela sobre todo, y en menor cuantía en

Francia y Portugal.

N. DE LA R.

Como ampliación al informe que antecede, de nuestro colaborador Albert Riguet, nos permitimos

recordar a nuestros lectores el informe publicado en estas mismas páginas con fecha de 31 de julio pasado

que llevaba por título «P.C.E: Huelga general revolucionaria para septiembre».

En aquél artículo había un párrafo que en estos momentos y como puntualización a lo que dice nuestro

informante, puede ser decisivo. Se decía allí: «Interrupción de ciclos vitales que se concretarían en un

principio a dos personas, una de la izquierda democrática y otra del socialismo moderno, seleccionadas

entre las más notorias y más cuestionadas por la derecha, a la que sociológicamente pertenecen. La acción

está diseñada por especialistas de todos los que los asesinatos puedan ser atribuidos a la extrema

derecha...».

Lo que allí no se decía era que ese informe tenia los nombres de esas posibles víctimas del crimen

marxista y que por razones obvias se borraron a la hora de su publicación. ¿Es ahora el momento

oportuno? No lo podemos saber, pero... Los nombres tachados de ese informe en el que el PCE señalaba

sus víctimas eran: don Joaquín Ruiz Jiménez y don Enrique Tierno Galván.

 

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