Autor: Rodríguez Alcaide, José Javier. 
 El sector público y la región. 
 Las regiones pobres no interesan     
 
 Informaciones.     Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

EL SECTOR PUBLICO Y LA REGIÓN

Las regiones pobres no interesan

Por José Javier RODRÍGUEZ ALCAIDE

Dos días han servido suficientemente para calibrar el nivel científico de dos centenares de españoles,

reunidos en Oviedo, para estudiar, en el seno de las III Reuniones de Ciencia Regional,

el hecho regional español y sus ínterrelaciones con el sector público.

El esfuerzo de la comisión promotora de las reuniones

para llevar a Oviedo un cuadro de ponentes altamente cualificados ha encontrado un audiencia muy preocupante por salirse de los esquemas científicos y mostrar sus posiciones políticas ante el hecho regional, reivindicativas de autonomías y nacionalidades.

Específicamente, el grupo de asistentes, de origen catalán, ha mostrado una sola óptica con

dos caras: la cara política de la devolución de los principios del

Estatuto catalán de 1932 y la cara de sus específicos hechos comarcales. La única referencia en el espacio geográfico que se ha hecho del lado catalán al Estado español

se ha centrado en el centro; es decir, en Madrid

Como andaluz he sufrido la sensación, quizá incorrecta, de que al elevado número de asistentes catalanes no les preocupaba tácitamente sus relaciones con ciertas regiones españolas como pudiera ser aquella donde procedo. A la vuelta de estas reuniones, me he descargado del sentimiento de opresión sufrido por el Estado centra lista que tenemos en España, especialmente después de haber oído el terrible dolor del grupo catalán. Todo es relativo en la vida.

en este ambiente es digno de magnificar la excelente organización de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales, el agradable ambiente del edificio «Reconquista» y la comodidad

sol y una temperatura otoñal.

LA EMPRESA PUBLICA, VISTA

POR HOMBRES DE CENTRO V

DE IZQUIERDA

francisco Fernandez Ordóñez íntentó dejar sus ideas en el aire y, ¿no se atrevió a dejarlas en el papel? Habló de la misión de la empresa pública en la búsqueda de ese equilibrio regional que todos deseamos. El desequilibrio regional en España, antinomia desertización-congestión del espacio español, no ha sido suavizado, en absoluto, ni por la empresa pública, ni por los instrumentos conocidos de la Administración, tales como las acciones de los polos de promoción y desarrollo; zonas de preferente localízación industria1 y grandes áreas de expansión industrial. Para Fernández Ordóñez, ni las sociedades de desarrollo industrial (sólo existe SODIGA), ni el acuerdo I.N.I. - IRYDA, ni la creación de Kndiasa han supuesto un efecto corrector notable de tales desequilibrios.

Para el ex presidente- del I. N. ] no es posible imaginar una empresa pública, correctora de los desequilibrios regionales, si antes no se prepara una ordenación del territorio nacional, en el marco o e un pacto nacional que defina las regiones del Estado español y siempre que sobre estas ideas se busque un verdadero equilibrio social.

Tamames nos saludó con su ya conocido propósito de monarquía, versus república, y nos endulzó con aquello de que la autodeterminación eliminara los colonialismos internos y externos. Claro que ti término colonialismo no sabemos si es sinónimo (para él) de opresión y dependencia. Si así fuera, uno se apunta, aunque no acierta a ver cómo será posible aquello de que por la autodeterminación eliminaremos los colonialismos. Uno, que es andaluz y tranquilo, no ve por dónde se acabará nuestra dependencia de las regiones ricas. Quizá si autodeterminamos ser pobres y dependientes, «ipso factó», hayamos erradicado el sentimiento de colonia que todavía nos ahoga. No nos dolerá la dependencia, pero seguiremos trabajando productos, con poco trabajo Incorporado, para intercambiar por productos de mucho trabajo incorporado, y no sabemos si las regiones ricas nos transferirán el trabajo incorporado, que necesitamos para disfrutar de una vida digna.

Nos gusto bastante el programa de Tamames, quien ya nos ofreció el modo de repartir espacialmente la empresa estatal en el contexto de unas economias regionales Ramon Tamames no esta dispuesto a regionalizar empresa que encaucen flujos como la moneda, la mercancias, las personas, la energia, las noticias, la información ni el tabaco, Tampoco esta dispuesto a regionalizar actividades que exigen de gran concentración tecnológica o de enfrentamiento con mercados exteriores, tales como Enpetrol, Astilleros, Ensidesa, Imapec, Arte España. Poco dejó para las autonomías regionales y por ello creo que se ruborizó. Tamames citó a la lactaria, pero no dijo si el poder

sena de los ganaderos que manejan la máquina viva que produce la leche o de los consumidores de Madrid, Barcelona y Sevilla, que se la beben, citó la regionalización de servicios.tales como IRYDA e ICONA, que se pueden hacer desde ya, sin grandes cambios políticos en favor de la región. Pensó en las Cajas de Ahorro, que no creo que lleguen a alcanzar ese favor, como no sea a efectos de socialización del crédito, sobre todo pensando en que hay que nacionalizar los flujos monetarios, y algo insinuó sobre el I. N. P., sin concretar, supongo que por falta de tiempo.

Uno salió de la sala pensando en que para servir a mi región no me quedaría otra alternativa que buscar un cauce de acceso a la empresa estatal nacional. ¿Tendremos los andaluces muchas oportunidades para alcanzar algún puesto en el esquema que nos ofreció Ramón Tamames y asi favorecer a Andalucía? A la audiencia catalana "o le preocupó el panorama en este contexto de nacionalidades y autonomías que reclaman. A mí sí me preocupó bastante, como andaluz. Espero que el poder andaluz se ha-

públicas que cito Ramón Tamames.

A REPARTIR LAS «PERRAS» TOCAN

La audiencia parece no tener un gran conocimiento de cómo se nutre geográficamente el presupuesto de Ingresos del país y de cómo se contrae el gasto. Ello no es inesperado, dada la escasa transparencia espacial o geográfica de los flujos impositivos de nuestro Estado. Sospecho que a cierta parte de la audiencia no le interesaba destapar el tarro de las esencias de este tema, desde la óptica regional. ¿Sería que el profesor Jaime García Añoveros, de la Universidad de Sevilla, fue tan meridianamente claro que nadie se comprometió a contradecirle?

Como todo ciudadano debe saber, lo importante no es el presupuesto de gastos, sino el de ingresos, porque de nada sirve conformar aquél sin saber como nutrir este.

García Añoveros dijo que no se puede regionalizar practicamente al presupuesto de ingreso. Entonces a uno se le ilumino la mente con preguntas tales como:

a, ¿donde liquidan los bancos el impuesto de rendimiento de trabajo personal de los empleados de Andalucia ¿Y las empresas que el I.N.I tiene en Andalucía? ¿Y las empresas de la construcción y obras publicas que realizan carreteras y pantanos en el sur de España y están residenciadas fuera de nuestra región?

b) ¿Y los impuestos sobre las rentas de sociedades que operan en Andalucía? ¿Dónde se liquidan? ¿En el oasis de Madrid o en la opresión fiscal de las provincias andaluzas?

c) ¿Y los impuestos de monopolios, como Campsa y Tabacalera? ¿Y los impuestos sobre intereses pasivos de los ahorros andaluces, depositados en Andalucía? ¿Dónde se liquidan?

d) ¿Dónde se ingresan los mi-puestos del tráfico de empresas, que gravan, por ejemplo, los 250.000 millones de pesetas que en 1975 importó la baja Andalucía del resto de España? ¿Y el impuesto sobre el producto a nivel de Aduana, se liquida en la Aduana andaluza?

Al fin de tanta complicación, García Añoveros expreso algo tan sencillo como que el presupuesto de ingresos no es regionaiizable.

Y, como andaluz, empecé a tomar miedo a las autonomías y nacionalidades, a no ser que se transparente muy bien todo el sistema. El profesor Jaime García Anoveros defendió el gasto, como algo automáticamente regionalizaole, y razonablemente negociado entre regiones. ¿Serán las regiones ricas razonables con las pobres en esta distribución automática? ¿Tendremos los andaluces que apiñarnos para hacerlas razonables, junto a los extremeños, los manchegos, los gallegos, los murcianos y los castellano-leoneses, y también, porque son tozudos, los aragoneses?

EL HOMBRE QUE LLEGO DEL HIELO

Esa fue la sensación que experimenté cuando dejó de hablar el profesor Clavero Arévalo. Don Manuel Clavero Arévalo, catedrático de la Universidad de Sevilla, venia del sur de España; de Andalucía, tierra del sol y de la luz. Y habló de la regionalidad andaluza, como sentimiento de subdesarrollo y de lucha contra la opresión y dependencia que acá se sufre. En aquella sesión parecía como si sólo interesara hablar del Estatuto de Cataluña de 1932 y como si éste fuese viable, dejando en olvido el comportamiento del resto de las regiones, entre ellas Andalucía. Tan escaso interés prestó el auditorio al terna andaluz en el coloquio que a uno la entraron ganas de poner fronteras en Despeñaperros a cascar la identificación de mi region, como emirato independiente. Al fin y a la postre como dijo Clavero Arevalo estuvimos ocho siglos bajo la cultura arabe y solo cuatro bajo la conquista castellana. A uno se le comenzo a helar la sangre ante tanta indiferencia por el hecho regional andaluz, claramente nacido de un sentimiento de pobreza y de abandono por el resto de España. ¡Los andaluces deberíamos votar nuestro futuro y decidir si constituir un emirato independiente o una región del Estado español Todo dependerá del sistema que se arbitre para financiar a las regiones I Clavero fue tan lógico como García Añoveros, y quizá por eso no encontrara en cierta parte de la audiencia aceptación suficiente.

¿UNA SOCIEDAD CIENTÍFICA

LA QUE SE CONSTITUYO

EN OVIEDO?

Uno es miembro de diferentes asociaciones científicas españolas e Internacionales en el campo de las ciencias sociales. Nunca vi en sus asambleas votar nada que fuese ajeno a Estatutos, Reglamentos y modos de funcionamiento Interno de la asociación. Por primera vez, y me alegro, he visto en mi vida votar en una asamblea de científicos un documento o manifiesto que, siendo para mí inocente y blanco, suponía tomar posiciones políticas. ¿Veré alguna vez en alguna asamblea de la Asociación Española de Ciencia Regional votar la elasticidad renta de la demanda del trigo en la nación catalana? ¿Seria interesante oír al presidente pedir turnos a favor de la elasticidad calculada por el profesor Frías y, a su vez, claro está, turnos también en favor de la elasticidad estimada por el profesor Aristitiles? ¿Quién llevará democráticamente el gato al agua? Y debe votarse por aquello de que la ciencia no es neutral. He presenciado en Oviedo la Inclusión en el orden del día, la votación de adhesión mayoritaria y en bloque a un manifiesto que defendía la libertad, la democracia, la autodeterminación Incuestionable de las nacionalidades de España, científicamente delimitadas. Desde mi tribuna consumí un turno a favor del manifiesto, siempre que hiciera mención del derecho de autodeterminación del pueblo gitano y siempre que dicho documento se difundiese en caló. No se me atendió el ruego y tuve, con lógica democrática, que votar en contra.

¿A donde va la Asociación Española de Ciencia Regional? Le emplazo, querido lector, al 31 de diciembre de 1976, pues para esa fecha deberá tener presidente electo.

El sentimiento regional andaluz nace de la pobreza y de la marginación

El sector público no ha logrado evitar el desequilibrio

Tampoco los dirigentes del regionalismo se interesan por esta realidad

 

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