Autor: Baró Quesada, José. 
   Sin novedad en el frente     
 
 ABC.    14/02/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA SEMANA POLÍTICA

SIN NOVEDAD EN EL FRENTE

En el orden habitual de las jornadas semanales hubo reunión de la Comisión Delegada del Gobierno y audiencias del Jefe del Estado y del Principe de España. Celebró sesión para un asunto de trámite el Consejo del Reino. En las Cortes, escasa animación durante los primeros días y ausencia de interés de la opinión pública por unos debates que no interesaron tampoco a muchos procuradores. Alteración universitaria en Madrid. Sentencias del Consejo de Guerra —ninguna de ellas de muerte— por el atentado terrorista de Zaragoza que costó la vida al cónsul francés en aquella ciudad. Presentación de cartas credenciales en el Palacio Real, importan le acto sindical de entrega de viviendas, presidido por Don Juan Carlos de Barbón, ante quien pronunciaron cálidos discursos do exaltación patriótica y monárquica el ministro García-Ramal y el dirigente García Carrés.

López Bravo firmó en Bruselas el protocolo adicional España-Mercado Común. Licinio de la Fuente, tras emitir un informe de política laboral de 1972 con visión panorámica del último trienio, marchó en viaje oficial a Suiza, El teniente general don Manuel Díez-Alegría dijo en la Escuela Superior del Ejército que las relaciones entre las Fuerzas Armadas y el país han de ser excelentes. Marruecos decidió ampliar unilateralmente sus aguas territoriales, y ello dio lugar a numerosos comentarios de sorpresa y disconformidad por el perjuicio que la arbitraria medida causa a los barcos pesqueros españoles e incluso a los mercantes que hacen la travesía entre la Península y el archipiélago canario.

Se habló —¡cómo no!— de crisis y de amplias reformas administrativas. Menudearon las especulaciones a corlo y a largo plazo, las pequeñas polémicas, el «se dice» y el «parece sen, la atención prestada a lo minúsculo y fugaz... Fue una semana política de. cierto cansancio, de mal disimulada laxitud, de adaptación insensible a una tónica uniforme del país. En realidad, salvo contadas excepciones, no se ha producido ni se produce nada que valga la pena glosarlo. ¡Dura e insulsa tarea la del comentarista político! Hay días que ano cuelga la pluma por falta de materia informativa de verdadero valor. Todo menos escribir por escribir. Porgue la postura harto minoritaria de algunos grupos estridentes no puede ni debe ser objeto de dedicación constante del columnista glosador de la auténtica y rabiosa actualidad. Igual que en presencia de lo rutinario, de lo trillado, de lo vacio, de lo archisabido, de lo que relleno de algún modo las veinticuatro horas de cada jornada. ¿A quién le importan de veras esos temas? A los escasos protagonistas tal vez. Collar —no cabe duda— es mucho mejor.

Nada explosivo, serio, considerable, en el ¡rente nacional rigurosamente político: el ajeno a toda vinculación social, extranjera o económica. Sin novedad en el frente podemos decir. Días vendrán en que nuestro parle de «guerra» acusará rectificadones a vanguardia y retaguardia, a izquierda y a derecha. Acaso alguna rotura, algún golpe de mano... No siempre las trincheras políticas tendrán esta sesteante quietud.— José BARO QUESADA.

 

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