Autor: Vara, José Alejandro. 
 Encuestas de YA. 
 No conviene abordar del tema de la regionalización antes de las elecciones     
 
 Ya.    13/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

No conviene abordar el tema de la regionalización antes de las elecciones

Don Jose González Paz, ingeniero de Caminos: "En España no hay tjfcdición ni pensamiento federalista que tenga arraigo popular" • Don José Isbert Soriano, economista: "Hablar de racionalización supone hablar de integración" • Don Manuel Martín Lobo, ingeniero de Montes: "La regionalización, auténtica vía a la democracia verdadera"

Especialmente conflictivo en esta época de transición, el tema regional ha sido abordado con insistencia tanto en parlamentos realizados por las personas cercanas al Gobierno como por representantes y miembros de grupos de la oposición. En esta, ocasión, sin embargo, YA ha querido acercarse al tema a través de las opiniones de técnicos, sin duda especialmente objetivos en sus Juicios.

Las preguntas planteadas fueron:

1. ¿Cree que el problema regional se puede abordar antes de que haya elecciones generales?

2. ¿Cree que España se debe regionalizar?

3. ¿Qué poderes daria a las regiones?

4. ¿Cree que sólo se deben regionalizar las regiones mas conflictivas en este orden, o todas?

DON JOSÉ GONZÁLEZ PAZ (Doctor ingeniero de Caminos, doctor en Ciencias Económicas y ponente en congresos internacionales sobre el regionalismo)

1. desde mi punto de vista, ningún problema es más urgente que el electoral, puesto que se precisa conocer el sentir del pueblo español de un modo objetivo y no a través da los postulados o deseos de tantos y tantos grupos que se presentan como intérpretes de una mayoría cuya orientación política es, hoy por hoy, una absoluta incógnita. Estoy seguro de que cuando el pueblo tenga ocasión de manifestarse en unos comicios, las sorpresas van a ser mayúsculas.

2. El verbo "regionalizar" (que por otra parte me parece un barbarísimo) carece de una significación univoca. Si se pretende plantear una estructura federal de Estado—como tantos grupos políticos propugnan—, mi respuesta es negativa, porque en España no hay tradición ni pensamiento federalista que tenga arraigo popular. Si se trata de descentralizar y favorecer un protagonismo de las regiones en muchos aspectos de la vida social y política, estoy plenamente de acuerdo.

3. Todos aquellos que no atentaran ni con el pensamiento a la Unidad nacional y .a la solídaria participación de todas las regiones en un destino histórico común, consolidado a través de siglos y nacido desde el momento primero de la Reconquista.

4. Aceptar la primera de las tesis seria tanto como premiar las actividades Insolidarias de unas minorías que buscan, ante todo, su propio provecho. Un planteamiento regional debe hacerse siempre con carácter general, sin perjuicio de recoger las singularidades propias de cada región, y teniendo en cuenta la necesidad de una estructura impositiva que favorezca el desarrollo de las regiones económicamente más atrasadas.

DON JOSÉ ISBERT SORIANO (Subdirector central de Asuntos Económicos Sindicales)

1. Antes de contestar a la pregunta, me gustaría dejar claro que soy manchego y economista, factores que me obligan a mirar con subjetividad el tema. Pasando ya directamente a responder a su pregunta, creo que hay cuando hablamos del problema regional, tenemos, en primer lugar, que definirlo. Para mi, por las razones que he expuesto, el problema regional es una cuestión de desarrollo regional. Naturalmente, para otros el problema es simplemente una cuestión política. Hablar de regionalización o de regionalismo, para un técnico, como es mi caso, supone un problema de "integración". Hablar de integración supone hablar de un reforzamiento de la unidad nacional. Hablando ya directamente del enunciado concreto de la cuestión, creo que el analizamos el problema desde el punto de vista económico, el tema debía de haberse abordado hace ya mucho tiempo. Desde el punto de vista político, sin embargo, creo que no conviene acometerlo antes de las elecciones, pues pienso que quizá las nuevas Cortes tendrían que decir algo a este respecto.

2. Aquí hay que preguntarse ¿para qué? Si regionalizar supone desarrollar las regiones atrasadas, creo que si. Ahora también hay que pensar que para las regiones mejor dotadas económicamente la regionalización supondría, o podría suponer, un cierto distanciamiento para con sus hermanas más pobres. 3. Pienso que antes que nada hay que definir las regiones. Naturalmente que el grado de descentralización debe ser alcanzado por etapas (no de golpe, ya que estos poderes que se otorgarían, de ser concedidos con prisa, podrían quedarse cortos, o largos, según). Todo depende de las características de cada región y de! momento. Por otra parte, pienso que el poder central debería repartir los recursos de acuerdo con las necesidades dé cada región, para evitar así lo que hablábamos antes. Es decir, posibilitar el despegue económico de las más pobres.

4. Hay que delimitar todas las regiones y así poder hacer una política regionalizadora seria. Es un poco lo que le he dicho antes. Es bastante claro que para llevar a cabo esto hay que superar una serie de problemas políticos y económicos que surgirían y y económicos que surgirán y mentó.

DON MANUEL MARTIN LOBO (Doctor ingeniero de Montes, experto en desarrollo regional)

1. El problema regional se puede y se debe abordar todos loe días y a todas horas, pues es uno de los fundamenta les de la convivencia española. Pero hay que afrontarlo "integralmente", como sostuve en YA el 25 de marzo de este año. Ante la reforma de las Leyes Fundamentales del Gobierno Arias-Fraga-Areilza advertí >YA, 27 de mayo de 1976) que la región era una laguna importante que no debía pasar inadvertida, refiriéndome concretamente a la modificación o ampliación del artículo 45 de la Ley Orgánico

del Estado, que no se tocaba. Seguramente ahora, con la reforma Suárez, la prudencia política aconseje esperar a las Cortes que salgan de las elecciones generales previstas, a efectos institucionales, pero es un tema en el que no se debe dejar de trabajar ni un solo día.

2. Desde 1960-61, en que publiqué mi librito "Realidad y perspectivas de 1a planificación regional en España", vengo insistiendo tesoneramente en la regionalización, no sólo administrativa ni económica, sino verdaderamente política, en el sentido de que es una auténtica vía a la democracia verdadera, porque el entorno regional es el más humano de los entornos y en el que la participación ciudadana es más real y comprensible. 3. La región debe tener todos los poderes que son verdaderamente específicos de ella y que no sobrepasen su marco; sus competencias no tienen que ser exclusivamente ejecutivas o administrativas, sino, sobre todo, participar en la preparación y definición de la política a aplicar. Naturalmente, las grandes opciones y actividades nacionales son eso, nacionales (aunque deban ser oídas las regiones); pero hay una gama más amplia de temas típicamente regionales: la ordenación del territorio, la planificación regional, las redes de comunicación no nacionales, etc. La nación tiene muy clarás; las suyas (Asuntos Exteriores, Ejército, etc.) y sólo debe ser subsidiaria de lo que, siendo específicamente regional, no sea resuelto por las regiones, estimulando especialmente a las menos desarrolladas.

4. Si sólo se regionalizasen las regiones sería provocar que lo fueran también las que ahora no lo son. Hay que plantearse el hecho regional en todo el país, sin perjuicio de que las medidas y los instrumentos puedan y deban ser distintos en cada tipo de región. Las regiones que ya saben "pescar el pez", que lo pesquen (ya están tratando de ello). A las demás hay que enseñarlas, estimulando su conciencia regional para que sepan hacerlo y fortalecer así el equilibrio regional en beneficio de todo el país. Este será el mejor servicio a toda la nación, para que todas las regiones se desarrollen y se fortalezca España entera.

José Alejandro VARA

 

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