Autor: Mota, Jesús. 
   La nueva prensa en las nacionalidades     
 
 Informaciones.    18/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

LA NUEVA PRENSA EN LAS NACIONALIDADES

PREnsa y sociedad son realidades indefectiblemente unidas en el devenir histórico. Hay que dar por bueno el tópico de que a una sociedad libre le corresponde una Prensa libre, so pena de entrar en largas y engorrosas matizaciones que, en nuestro caso, no harían sino alargar y oscurecer la exposición. No es extraño, pues, que la desaparición de la Dictadura haya propiciado la eclosión de numerosas publicaciones que esperaban turno en el escuálido y sacrificado panorama de la información. Y es menos extraño aún que el florecimiento sea abigarrado y prometedor en las nacionalidades de Euzkadi, Catalunya y Galicia. El esfuerzo informativo que supone dotar a dichos pueblos de una Prensa a su medida, en franca competencia con publicaciones de acusado matiz centralista, ya es un hecho a tener en cuenta y un dato para la Historia del periodismo español.

INFORMACIÓN SIN FOLKLORE

Euzkadi y Catalunya poseen un idioma y una historia claramente diferenciales. La Prensa impuesta por las «excepcionales condiciones políticas» nunca rebasó, en cuarenta años, de una postura folklórica a la hora de. reflejar estas realidades nacionales. Publicaciones como «Berriak», «Garaia». «Punto y Hora de Euskal Herría», en el País Vasco, o «Avui» y «Arreu, en Cataluña, surgidas todas ellas hace menos He un año, vienen a mitigar, cuando menos, este vacío.

Vamos a intentar exponer unas breves pinceladas, por fuerza impresionistas, de este nuevo periodismo. Nuevo en el tiempo, pero viejo en intencionalidad. A mi modo de ver, podemos citar las siguientes características:

1." Empleo del idioma autóctono para responder al hecho cultural nacionalista, hasta ahora postergado. Las fórmulas van desde e! bilingüismo —«Berriak», «Garaia», «Punto y Hora»— o trilingüismo —euskera, castellano y francés en el caso de «Enbata»— hasta la utilización exclusiva del idioma vernáculo, como es el caso de «Arreu», «Avui», en Cataluña, o «Zeruko Argia», de San Sebastián, que no admiten mezcla alguna con el castellano.

Nótese cómo la publicación bilingüe aparece allí donde las dificultades de alfabetización del idioma «marginado» son mayores. Tal es el caso del euskera. Y ello aun cuando se sepa que la utilización de dos idiomas beneficia siempre a largo plazo a la más alfabetizada, que acaba por absorber a la más débil.

2.° Intencionalidad autonomista, explícita o soterrada, con diversos grados de combatividad o exigencia política.

3." Todo lo anterior no implica que se quiera correr el riesgo de un periodismo «regionalista» o pueblerino, en el peor sentido de la palabra, que haga de su limitado ámbito vital el centro y norte de la información. Conscientes de este peligro han intentado ofrecer un muestrario amplio de noticias. En esta sentido son reveladoras las palabras de los responsables de «Berriak»: «Queremos hacer no un semanario de información vasca, sino un semanario vasco de información.»

4.° El público a que se dirigen presenta un espectro socioprofesional amplio, en el que la característica más sobresaliente es el fuerte poder adquisitivo (los precios oscilan entre las 35 pesetas de «Arreu» y las 50 de «Punto y Hora»). Por ello es impensable que publicaciones de este tipo puedan darse, por el momento, en zonas de economía deprimida (eufemismo de subdesarrollo).

5.° Tiraje medio. En las revistas no pasa de 30.000 ejemplares.

EL DIARIO DESEADO

Por otra parte, no se han buscado nuevas fórmulas que sustituyan el viejo concepto empresarial del periódico. En los casos que nos ocupan se ha recurrido al expediente de buscar cuentapartícipes con aportaciones económicas individuales. Y se mantiene la clásica denominación de Sociedad Anónima en la empresa asi formada (1). El caso del diario barcelonés «Avui es muy representetivo a este respecto.

«Avui» nace el 23 de abril de 1976 promovido por la empresa Prensa Catalana y con la ayuda de 30.000 cuentapartícipes que depositaron de 1.000 a 100.000 pesetas cada uno. Con ello se llegó a la cantidad de 80 millones de pesetas, que es el único capital con que cuenta el diario, Un capital notoriamente insuficiente, que auguraba el fracaso, dadas las deprimentes estructuras de las empresas periodísticas españolas y el escaso nivel de lectores. Pero la sed de un diario en catalán está obrando el milagro, y «Avui es hoy un éxito. Con sus 70.000 ejemplares diarios de tirada y sus casi 40.000 suscriptores (el segundo diario español en cuanto a suscripciones).

Este mismo esquema se repite en casi todos los semanarios. Varía el número de inversores y quizá el monto del capital, pero, por el momento, y gracias a la necesidad vital del público de buscar una Prensa que le hable de sus problemas auténticos, el éxito es sorprendente hasta para los mismos promotores,

EL CASO GALLEGO

Galicia es un caso aparte. Hasta ahora sólo ha aparecido una sola publicación que responda a las características que hemos apuntado: «Télma», con sede en Santiago de Compostela, íntegramente en gallego, y que actúa sobre un espacio sociológico distinto. Ya no se trata de zonas con fuerte burguesía politizada, capaz de mantener publicaciones periódicas, aunque el sentimiento nacionalista se mantenga. Antes al contrario, hablamos de regiones rurales marginadas del desarrollo económico habido en e! resto del país. No es un caldo de cultivo que fomente el periodismo.

A pesar de ello, «Telma» lleva ya tres números en la calle. Las dificultades que se han de vencer, además del bajo nivel adquisitivo, ya reseñado, son la falta de recursos técnicos y el gran número de personas que, si bien había gallego (un 80 por 100 de la población), tiene dificultades para leerlo. Y como para muestra basta un .botón, en este caso dos, digamos que «Teima» ha de imprimirse en los talleres de «La Voz de Galicia» y que es muy difícil encontrar un periodista que hable y escriba correctamente en gallego.

Los dos primeros números tuvieron una difusión muy amplia: 93 y 87 por 100, respectivamente. Como en los casos de Euzkadi y Catalunya, la «sed nacionalista» parece haber absorbido los 15.000 ejemplares semanales que edita la empresa Sociedade Galega de Publicacións, Sociedad Anónima. Que, a su vez, también es una sociedad anónima compuesta por 133 inversores, afines a una izquierda ideológica muy amplia.

«Teima» es hoy por hoy la única respuesta del periodismo gallego a la reforma política (2) y a las nuevas metas que la sociedad española se está marcando. Y como en el caso de sus colegas vascas y catalanas, realiza un trabajo de iniciación que debe ser mirado con simpatía por el resto de la Prensa española, a la espera de un sistema político que sea más respetuoso con el cuarto poder.

(1) En el caso de «Punto y Hora de Euskal Herría» se pretende adaptar la fórmula de una sociedad de redactores en un futuro próximo. Sería un buen campo de experiencias para contrastar la viabilidad de dicho sistema.

(2) Existe el proyecto de crear una nueva revista en gallego, que llevaría por nombre «Nueva Galicias, pero los obstáculos aludidos obligarían a editarla en Madrid.

Por Jesús MOTA

 

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