Autonomías     
 
 Arriba.    12/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

AUTONOMÍAS

—¿Cuál es, en estos momentos, su primer objetivo? —Yo diría que la misión de este Ministerio es preparar, en contacto con los partidos políticos y las fuerzas regionales, las normas básicas para poder abordar el tema de las autonomías regionales en la nueva constitución y su ejecución a través de los estatutos.

—¿Cuál es el contenido exacto, en su opinión, del término autonomía?

—Autonomía significa ante todo reconocimiento de una personalidad a una entidad regional. En segundo tugar significa reconocimiento de instituciones propias a esa región. En tercero, un tema vital, transferencia de poder, Y en e) orden sociocultural, respecto y fomento de las lenguas de España, respeto y fomento a la cultura regional.

Sin olvidar un problema económico: la financiación regional.

—¿Y dónde están sus límites?

—En dos grandes principios: entenderse como fórmula de fortalecer la unidad de España —yo entiendo que robustece esa unidad— y en segundo lugar respetar la solidaridad interegional. No podemos hacer de ella una polémica entre las regiones; no podemos tampoco aumentar el pozo profundo que separa regiones ricas de regiones pobres.

—¿Quién debe marcar el grado de autonomía?

—Yo diría que es un tema que en úitima instancia corresponde a las Cortes decidir: su marco, su ámbito, las transferencias a realizar. Como opinión persona}, pienso que el ejercicio directo de la soberanía debe estar en manos del Estado. Luego hay muchas materias que el Estado ha controlado históricamente y pueden estar igual en manos de una Administración nacional que regional.

—¿Cabe hablar de autogobierno regional?

—La autonomía significa ante todo

un problema político; es fundamentalmente una distribución territorial del poder. Hay que reconocer, desde luego, efectividad a los órganos de Gobierno en las regiones.

—¿Y esos órganos son compatibles con las instituciones actuales?

—Los órganos a tos que me refiero son fundamentalmente autonómicos, no del Gobierno, sino de las propias regiones, esencialmente representativos, esencialmente democráticos.

En alguna; regiones serían compatibles con las diputaciones; cada caso es diferente. Pienso que tenemos que ser conscientes de que una multiplicación de órganos es un encarecimiento público. Cada región, en definitiva, puede regularse de forma distinta, con una cierta planificación, para no multiplicar los órganos innecesariamente.

(Manuel CLAVERO AREVALO, a "YA")

 

< Volver