Autor: Paris Eguilaz, Higinio. 
   Separatismo y reforma fiscal     
 
 El Alcázar.    24/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

SEPARATISMO Y REFORMA FISCAL

EN diversos artículos hemos expuesto importantes razones de tipo histórico y especialmente de tipo económico, por exigencias del desarrollo, que justifican plenamente el mantenimiento de una España unitaria. En el aspecto económico la unidad es fundamental, porque crea un gran mercado que favorece las inversiones y por tanto los aumentos de producción, permite reducir costes y resolver el problema de tas frecuentes disociaciones entre la localización territorial de muchas producciones y las regiones de consumo y tas relaciones de interdependencia a que ello da lugar, forman una trama que une estrechamente a unas provincias con otras y hace posible el funcionamiento de una economía nacional, con las grandes ventajas que ello significa para todos.

Ahora bien, como hemos indicado muchas veces en libros y artículos "la verdadera unidad, la que legitima la existencia de un Estado nacional, exige que éste actúe siempre en justicia y por tanto en beneficio de toda la población sin favorecer a unos grupos de personas más que a otros, porque esas diferencias son contrarias a la justicia y siempre con el mayor respeto a la plena libertad en la forma de vivir de los españoles.

Muchas veces hemos insistido en la urgencia de organizar un Estado eficaz y responsable, que impulse las actividades creadoras de la población e imparta justicia en todos los terrenos, pero en nuestra opinión, en vez del Estado nacional, lo que se´ ha creado es un Estado burocrático, que se agudiza en sus efectos desfavorables cuando promulga leyes que no parecen muy justas, y esto es algo muy grave, porque cuando se crea en los individuos y en la población de algunas provincias que son más sensibles que otras a los problemas de justicia, la conciencia de que son tratados en forma poco equitativa, el sentimiento de justicia y el de libertad, pueden llegar a prevalecer sobre cualquier otro, incluso sobre las conveniencias y el interés personal aunque normalmente lo que no es equitativo es contrario también a ese interés personal, estimulando así los separatismos, cuando se trata de Provincias como las Vascongadas y Navarra, muy sensibilizadas a estos problemas, al facilitarles un argumento de considerable valor y en este sentido puede actuar la reforma tributarla, a través de ciertas medidas fiscales que figuran en el Proyecto de Ley que actualmente se discute en las Cortes y concretamente en el impuesto sobre el Patrimonio, al que nos referimos a continuación.

1.- el impuesto sobre el Patrimonio no existe en otros países. El impuesto sobre el Patrimonio no existe en otros países tan importantes y tan democráticos como Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Italia, Suiza, etc., aunque sí en países occidentales europeos en los que fueron Gobiernos socialistas o con participación de estos quienes lo establecieron.

En España figura en el Programa del Partido Socialista Obrero Español, (P.S.O.E.) pero no se hacía alusión al mismo en la coalición electoral del Centro Democrático y no parece muy congruente establecerlo ahora cuando entonces se silenció a los electores.

2 ¿Es un impuesto transitorio o permanente? El Art° 8 del Proyecto de Ley establece que el gravamen extraordinario sobre las personas físicas, «se devengará el último día de cada año natura!» y la disposición transitoria primera indica «que se aplicaré en tanto no se halle vigente el impuesto sobre el patrimonio neto» pero el artículo primero dice que «el gravamen es excepcional y transitorio» y la contradicción es evidente, con el carácter permanente que le atribuyen los artículos anteriores.

3. ¿Es un impuesto o una expropiación? Aunque formalmente recibe el nombre de impuesto, en gran número de casos falta el carácter esencial del impuesto que es «el hecho tributario»,que consiste en la existencia de unas rentas o el disfrute de unos buenos, cuando se trata de impuestos sobre él lujo. En la actualidad la rentabilidad real .de las acciones es negativa, considerado el dividendo a precios constantes, tanto el pasado año, en el que la depreciación del dinero fue del 20 por ciento, como en el actual que se espera sea por lo menos parecida.

Si en la actualidad ya están pagando los ahorradores que tienen acciones, un impuesto sobre el capital, cuando han sufrido pérdidas. ¿Es justo imponerles un impuesto sobre el Patrimonio? Como hemos indicado,, determinados bienes que se consideran de lujo están sujetos a un impuesto por su disfrute; pero ¿se puede considerar un disfrute, tener unas acciones que no producen rentabilidad real alguna, sino pérdidas y cuya cotización en Bolsa ha descendido a la tercera parte en muchas de ellas? Nosotros entendemos que no es justo.

4. incertidumbre impositiva. En el proyecto se hace una discriminación entre los bienes de naturaleza urbana y los rústicos. En los primeros el valor catastral se corregirá reglamentariamente, es decir en forma obligatoria, en función de los aumentos de los precios, pero en las rústicas el valor será el resultado de capitalizar al 4 por ciento la base imponible y cuando los valores resulten muy inferiores a los del mercado, se podrán aplicar las normas de la legislación sobre sucesiones. ¿Y cuál es el valor del mercado? La discriminación es evidente; en los bienes urbanos la corrección por los Índices de precios es obligatoria y en las rústicas dependerá de la Inspección y es incierta. ¿Es equitativa esta distinta forma de valoración? En nuestra opinión no lo es; y lo mismo se puede decir de la valoración del ajuar doméstico, que está exenta aún en los países en los que se aplica el impuesto.

5. Se inicia un sistema burocrático inquisitorial. Aparte de que el Proyecto suprime el secreto bancario, cuando se trata de patrimonios adquiridos con depósitos bancarios en cuentas corrientes no se tendrá en consideración la cantidad utilizada procedente de esas cuentas, lo que obliga al contribuyente a una detallada justificación y a la Administración a una minuciosa investigación burocrática para la comprobación de los datos. ¿Es ésta ¡a simplificación administrativa de que tanto se habla? Evidentemente no, sino la creación de un sistema inquisitorial, que mantendrá atemorizados a los contribuyentes, pendientes de la actuación de los inspectores, cuyo número aumentará considerablemente y puede dar lugar a la retirada de las cuentas corrientes; incluso habrá muchos que preferirán el pago por duplicado de cuentas y patrimonios adquiridos con ellas, antes de verse sometidos a tales inquisiciones, con el derecho de la Administración a entrar en los domicilios particulares para sus comprobaciones.

6. No existen razones de tipo recaudatorio.

En un artículo anterior, señalábamos que no existen razones de tipo recaudatorio para establecer ese impuesto (El Alcázar 20-8-1977) porque es suficiente un aumento del dos y medio por ciento sobre los impuestos actuales, para conseguir los quince mil millones que se espera obtener con ese impuesto sobre el Patrimonio y del que habrá que descontar la nueva burocracia que se va a crear. ¿Es justo, lo que no es razonable? En nuestra opinión no lo es.

La consecuencia para nosotros es muy clara; todo ello va a producir en la población de las provincias citadas, la sensación de que son objeto no sólo de posibles injusticias, sino de estar sometidos a una modalidad de temor, que será calificada de opresión centralista, lo que estimulará las tendencias separatistas que se extenderán a otros grupos sociales distintos de los actuales. Nosotros objetivamente nos limitamos a señalar determinados efectos de la reforma fiscal, para que luego no se lamenten quienes las adoptan de los resultados que van a provocar y no se pretenda después corregirlos con medidas represivas.

Higinio PARÍS EGUILAZ

 

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