Autor: Martín Lobo, Manuel. 
   Las autonomías, ¿Trampa para las regiones poco desarrolladas?     
 
 Ya.    22/11/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 18. 

Las autonomías, ¿trampa para las regiones poco desarrolladas?

El tema del desarrollo regional fue probablemente expuesto por primera, vez en un diario nacional en sendos artículos de YA (30 de agosto y 21 de septiembre de 1961), bajo el titulo "Un nuevo método: el desarrollo regional", por don Manuel Martín Lobo, resumiendo su libro editado algunos meses antes "Realidad y perspectiva de la planificación regional en España". A. lo largo de todos estos años ha escrito otras veces en YA sobre el tema, en sus diversos aspectos nacionales « internacionales.

Ahora, advierte que no puede haber autonomía sin solidaridad para ¿as regiones poco o menos desarrolladas, por ¡o que la autonomía sola podría ser una especie de trampa para éstas.

TENEMOS ya restablecida—al menos provisionalmente, en este pais en que lo provisional es corrientemente lo definitivo— la Generalidad en Cataluña, y en negociación los regímenes preautonómicos del País Vasco, Galicia, Andalucía, Canarias..., por lo menos.

Cierto es que el Gobierno—gobernar no es ceder, según el ministro Garrigues—ha dicho bien claro siempre que todo es provisional y previo hasta que la Constitución establezca lo que corresponda. Pero no lo es menos que justamente las regiones más desarrolladas del país actualmente—Cataluña y País Vasco—llevan también en esto la delantera. Era, por otra parte, lo natural, cuando cuentan además con una viva conciencia regional, respaldada por una lengua, por una cultura, etc.

Pero ¿qué hacer con las regiones en que esa conciencia regional es menos acusada, por más que en muchas su personalidad regional sea tan cierta como en las demás?

LAS REGIONES "RICAS" HAN CAMBIADO EN EL TRANSCURSO DE LA HISTORIA

¿Cuáles serán las regiones más prósperas y ricas en 1980 y en el año 2000 y después? La pregunta no es de ciencia-ficción ni mucho menos, por ser un hecho constatado históricamente.

Y no sólo a nivel Internacional (sucesivas civilizaciones e "imperios"), sino dentro de la propia nación: el .descubrimiento de nuevas materias primas, fuentes de energía y la (Misma creación humana (relojería en Suiza,-por ejemplo) hace cambiar de un siglo para otro las regiones y naciones prósperas. Aparte de que el grado de saturación, superpoblación y contaminación hacen cada vez más elevados los "costee «sociales" de las aglomeraciones urbanas, por lo que la industria y los servicios comienzan a descentralizarse ya que, a su vez, las redes de télex, ordenadores electrónicos, etc.,- permiten tener la información y decisión global fácilmente centralizadas.

Refiriéndonos concretamente a España, las regiones "ricas" de hoy no lo fueron igual en siglos anteriores. No es necesario remontarse a los romanos y a los árabes, en que e1 valle del Guadalquivir y otros fueron los emporios de riqueza de la época.

Los estudios del economista regional Juan Plaza Prieto sobre "Historia de la distribución espacial de magnitudes macroeconómicas españolas desde el siglo XVIII hasta la actualidad" demuestran cosas como las siguientes, que no son paradojas:

RENTA O RIQUEZA REGIONAL

Cataluña en 1800 representaba el 8,27 por 100 de la renta nacional, y en 1973 sube al 19,9 por 100.

Vascongadas en 1800 era el 2,02 por 100 de la renta nacional; en 1973 sube al 7,4 por 100.

Andalucía en 1800 era el 24.76 por 100 de la renta nacional, y en 1973 baja al 12,9 por 100.

Extremadura en 1800 era el

Manuel MARTIN LOBO

(Continúa en la pág. sig.)

LAS AUTONOMÍAS

(Viene de la pág. anterior)

8,17 por 100 de la renta nacional, y en 1973 baja al 2 por, 100.

Cataluña y Andalucía, Vascongados y Extremadura cambian entre sí sus "papeles" de 1800 a 1973.

RENTA POR HABITANTE O "PER CAPITA"

Entre 1800 y 1973 cabe hacer el siguiente cuadro:

RENTA "PER CAPITA"

(Respecto de la media nacional = 100)

Año 1800 1973

Cataluña ...... 115,6 128,6

País Vasco , . . 85,5 136,2

Andalucía , . ´. . 156,6 72,7

Extremadura . . 145,1 60,5

Andalucía y Extremadura, que estaban en un 56,6 por 100 y un 45,1 por 100 por encinta de la media nacional en 1800, estén ahora en un 27,3 por 100 y un 39,5 por 100 por debajo de la media nacional. De ser "ricas", han pasado a ser "pobres". País Vasco, al revés.

Por todo lo anterior, ¿quién nos asegura que en 1980 o en el año 2000, o después, seguirán siendo las más ricas las mismas regiones que en 1977? Bastará que, por ejemplo, la energía solar sea una realidad práctica para que haya variaciones importantes, sin duda.

Entonces ¿cabe plantearse el desarrollo regional y nacional, y las autonomías, sólo sobre la base de las regiones "ricas" de hoy, aparte de consideraciones fundamentales de cultura, lengua, etc. que también hay que tener en cuenta, naturalmente? Creemos que no, y pensamos que muchos estarán también de acuerdo en estas ideas básicas, expuestas por nosotros en YA con anterioridad:

IDEAS BÁSICAS la regionalización verdadera es una auténtica, eficaz y genuina vía abierta en, la democracia, en la que el riesgo no Don los anacrónicos separatismos, sino la falta de participación ciudadana, que es un derecho y un deber, también a nivel regional.

• El Estado unitario y regional a la vez es el que demanda la hora presente para una nación

de tan vieja historia como la nuestra, en la que el "término" España "sólo" tiene cinco siglos de vigencia (tres siglos no obstante menos que la civilización arábigo-andaluza).

• Si sólo se regiónalizasen las regiones más conflictivas, seria provocar que lo fueran también las que todavía no lo son. Por eso hay que plantearse el hecho regional en todo el país, sin perjuicio de que las medidas y los instrumentos puedan y deban ser distintos, en cada tipo de región. En ello parece estarse.

• Las regiones que ya saben "pescar el pez", que lo pesquen

(¡y de qué forma lo están sabiendo pescar!). Pero a las demás hay que enseñarlas, estimulando su conciencia regional para que sepan hacerlo análogamente y fortalecer así el equilibrio regional de todo el país, frente a la Comunidad Económica Europea, que ya lo hace. Este será el mejor servicio a toda la nación, para que todas las regiones, se desarrollen y se fortalezca España entera.

AUTONOMÍA Y SOLIDARIDAD

Los jóvenes políticos de las regiones menos desarrolladas están locos de contento con eso de la autonomía: Por doquier proliferan banderas, asambleas regionales, etc., y estatutos de autonomía. Bien está lo que esté bien. Pero se equivocarían si creyeran que la autonomía es la panacea para todos sus males y la desilusión después sería peor.

Para ser autónomos hay que tener recursos—y no sólo potencialmente—, y si las regiones poco desarrolladas no los tienen ahora y los pocos que tienen se les van a otras regiones, no queda más solución que las fuerzas regionales exijan civilizadamente lo que les corresponda, y el poder central actúe de acuerdo con ello, logrando una solidaridad efectiva entre todas las regiones españolas por vía del diálogo y la concordia. En otro caso la sola autonomía podría no ser más que un entretenimiento o trampa para las regiones menos desarrolladas de España.

Manuel MARTIN LOBO

Doctor ingeniero de Montes

este cambio, porque la historia demuestra lo fácilmente que los hombres se olvidan de defender esa gran conquista que. es la libertad. Y suelen olvidarse de ella al sobrevalorar "fuerzas morales" que éticamente devienen "antirazones". Hemos ganado libertades públicas, y eso ocurrió otras veces en nuestra historia. Para conservarlas, hay que bien usarlas, y eso no ocurrió nunca. He aquí el gran problema que nos plantea este balance:

CUANDO se proclamó la Segunda República, la intelectualidad de la época, mucho más brillante que la actual, se unió al coro de cánticos triunfales a la "República llegada sin sangre". No comprendían que el cambio producido el 14 de abril era sólo de símbolos y que el verdadero cambio y la sangre habían de venir después. Tienen razón los que rechazan ciertos paralelismos -pesimistas entre aquella época y la nuestra, y no voy a repetir los argumentos usuales (desarrollo económico, situación ´internacional, etc.); pero esa falta de paralelismo no autoriza a negarse a ver ana1ogías. También nuestro tiempo tiene problemas político sociales graves, distintos de los de ayer, pero que requieren solución.

Tampoco ahora podemos quedarnos en un cambio de "símbolos" (autoritarismo "versus" libertad) sin exponernos a que corra la sangre. Hay que construir una democracia pedida por, todos en un país que he dicho muchas veces que tiene muy pocos demócratas verdaderos. La democracia es la vestimenta estructural de la libertad (ética) política, es un hábito público que no se adquiere sin esfuerzo y sin el que la libertad tiende al libertinaje. Al mirar dos años atrás me parece que hemos emprendido un camino que conduce a la democracia (lo que no ocurría en 1931, por ejemplo). El pacto de la Moncloa.

 

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