Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Nuestra Realpolitik     
 
 ABC.    16/03/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

MUESTRA «REALPOLITIK»

No hay duda que el ministro de Asuntos Exteriores, don Gregorio López Bravo, está jugando fuerte, con inteligencia y alidada, en la delicada cuestión de establecer relaciones diplomáticas cora los países comunistas. El golpe que representa el haber abierto de par en par las puertas misteriosas de Pekín, ha dejado perplejos a no pocos españoles y a bastantes extranjeros. Lo que no sucedió, en cambio, cuando se hizo pública la noticia de que habíamos reconocido a la llamada República Democrática Alemana, a la par que ella nos había aceptado de buen grado. Claro es que esto resultó normalísimo después de las conversaciones y los Acuerdos entre los dos Estados alemanes. Y hoy. tampoco sorprendería a nadie, que se procediera a la apertura de Embajadas hispánicas en Varsovia, Budapest, Praga y Bucarest. Todo ello respondería a la «realpolitik» del régimen español en orden al exterior, que supone una activo y lógica evolución política, no correspondida en orden al interior. Es decir, con el mundo comunista estamos poniéndonos al día, como corresponde al realismo que impera en el mundo occidental, mientras sucede lo contrario en la política interna, más bien paralítica en órganos vitales y sin alcanzar el «aggiornamento» que con tanta resolución se opera desde el palacio de Santa Cruz. Cuando se negocien las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, ya no quedará el menor motivo para el asombro, aunque serán más difíciles que con China, entre otras rosones, por la cuestión del oro, que no es precisamente una razón mínima. Ahora bien, para que la «realpolitik» sea efectiva y completa, tendremos que pedir seriedad al Reino de Marruecos y más claridad en sus gestos a la República italiana. Se traía de que los demás jueguen tan limpiamente como nosotros.—ARGOS.

 

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