Autor: Mancebo Alonso, Mayte. 
   Ávila cuenta con dos "asocios" con doscientos años de antigüedad     
 
 Informaciones.    06/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL FUTURO ESTA EN LAS MANCOMUNIDADES (II)

Avila cuenta con dos ((asocios)) con doscientos años de antigüedad

VEINTICINCO MUNICIPIOS DE CREDOS VAN A MANCOMUNARSE PARA DEFENDER

SUS INTERESES

Por Mayte MANCEBO MADRID, 6.

EN Avila se estudia le creación de una Mancomunidad de los pueblos afectados por el Plan Especial de la Sierra de Gredos, que abarcará a unos veinticinco municipios de la ribera norte y sur del macizo central. La Mancomunidad, según el presidente de la Diputación obvíense, don Orencio Trullén Sánchez, tendrá por objetivo inmediatifcsu participación en la redacción del Plan Especial, dedicando especial atención a la explotación racional y al desarrollo socioeconómico de estos municipios, «que llevan muchos años esperando salir de la marginación en que se encuentrans, naciendo compatible ese desarrollo, con el necesario equilibrio ecológico de la comarca.

Avila, tierra fronteriza, es un típico ejemplo del _siste-ma asociativo y comunitario que desde hace siglos caracterizó a Castilla, y reminiscencias efe ello son las dos Mancomunidades que siguen aún en plena vigencia: «El asocio de la antigua Universidad y de la Villa y tierras de Avila» y «El asocio de la Villa y tierra de Piedrahita», temas de los que habla el presidente dé la Diputación:

«El primero de ellos abarca a un total de ciento treinta y cuatro municipios, entre los cuales se encuentra la propia capital, y el segundo abarca a veinte términos municipales de la comarca de Piedrahita. En uno y otro caso san entidades dedicadas a la explotación v aprovechamiento de las tíerras y vierten funcionando con gran eficacia desde hace varios siglos. Sin embargo, es curioso observar que frente a esta tradición asociativa, hoy, falta capacidad de asimilación de los beneficios del cooperativismo. Los pueblos se han hecho tremendamente individualistas, precisamente en el momento en que más urgente es el sistema de cooperación para poder reducir costes y poder incrementar la eficacia de los servicios.»

«NO PODEMOS REBASAR LOS LIMITES DE LOS

PAÍSES MAS PODEROSOS.)

De los doscientos cincuenta Ayuntamientos con que cuenta la provincia, solamente cuatro de ellas cuentan con una población superior a los cinco mi! habitantes, y son: la propia capital, Avüa; Arévalo, Candeleda y Arenas de San Pedro. El resto, pobres de recursos económicos en la mayoría de los casos, se verán aíectadcs por el real decreto tendente a forzar el sistema de mancomunidades y consorcios para un mejor aprovechamiento de los recursos y mantenimiento del personal y Los servicios municipales. Para ello habrá de vencerse individualismos y llevar al ánimo de los abulenses la eficacia del sistema; quizá la Mancomunidad tíe la sierra de Gredos sea un buen punto de arranque porque se crea, precisamente, para la defensa de intereses comunes y directos ante los que los hombres se rebelan y aunan esfuerzos.

«Tenemos además otras mancomunidades en embrión —añade el presidente—, por ejemplo, la del Alto Valle del Tiétar, que se creará para la prestación de servicios fundamentales, como el abastecimiento y depuración de aguas y recogida y vertido de basuras, abarcando a unos catorce

municipios de la comarca y en unas segunda etapa podría encaminarse también a la promoción de industrias derivadas de la agricultura. En este sentida, hay que destacar la necesidad de este tipo de Desarrollo en las zonas económicamente deprimidas.»

Para el presidente de la Diputación abulense, señor Trullén Sánchez, son muchos los beneficios que aconsejan el establecimiento del sistema de mancomuniciades y muchos también los inconvenientes que se oponen a que los municipios puedan seguir manteniendo su espíritu individualista :

«No pueden seguir dándose situaciones como las que tenemos, por ejemplo, en la zona de Mombeltrán, donde en un radio de acción de cinco kilómetros se encuentran cinco pueblos pequeños que no distan más de dos quilómetros entre sí y que, sin embargo, cada uno de ellos prenden sus instalaciones deportivas y recreativas, sus centros de enseñanza, su planes de ordenación, etc. Esto significa rebaar los limites de los países más desarrollados y de mayores disponibilidades económicas, y eso no puede permitirse hoy en. España. Tenemos la obligación ineludible de potenciar las mancomunidades y los consorcios.»

HOY, LOS Productos

DE AVILA SE LLEVAN A LA RIOJA

Volviendo al tema de la posible industrialización mancomunada en el valle del Tiétar, que podría servir de punto dé partida para una posterior expansión por el valle del Alberche, señala el presidente de la Diputación que «la industrialización es absolutamente indispensable, ante la transformación de productos agrarios que hoy se está registrando en el alto Tiétar, donde a los productos tradicionales les han sustituido los espárragos, las fresas y las alcachofas, fundamentalmente Productos que podrían envasarse y prepararse en industrias iniciales, y que, por falta de ellas, hoy se trasladan a la Rloja, aumentando costos de transporte y privando a la comarca de un importante número de puestos de trabajos.

Y añaáe que sobre el tema están ya tanto los parlamentarios de Avila, como las primeras autoridades, en conversaciones directas con el ministro de Agricultura.

Él heaho de ser tierra de paso y albergue de dos importantes cuencas hidrográficas, la del Duero —de Castilla

la Vieja— y la del Tajo —de Castilla la Nueva—, hace que Avila tenga forzosamente muchos puntos en común con otras provincias, lo que favorecería el sistema de mancomunidades interprovinciales.

«Ese tipo de mancomunidades, que nosotros definirían es como regionales —afirma el presidente—, que ya tratado en las reuniones de la region castellano-leonesa. Consideramos sumamente importante su creación de cara a la explotación de aspectos básicos, como la creación y explotación de carreteras, la apertura de nuevas vías que potenciarán el desarrollo comercial entre provincias limítrofes, y un buen ejemplo, en este sentido, es el proyecto de carretera entre Madrigal de la Vera —en Cáceres—y Barco de Avila, que podría hacerse mancomunadamente entre las dos Diputaciones. En cuanto al agua, Avila es tierra donde se generan los cauces y nuestro problema estriba en ¡a retención; por eso pensantes que si llegamos a la creación mancomunada de presas de retención, podrían beneficiarse tonto nuestra provincia como las de Cáceres, Toledo, Valladolid y Segovía.»

Este mismo concepto podría extenderse —a juicio del presidente— a los servicios benéfico - sociales, tema del que ayer mismo hablaba el presidente de la Diputación Provincial de Madrid.

El tema de las mancomunidades regionales noa lleva a la consideracion de la illa mada «región Centro».

En este sentido, todo parece indicar que pocas son las provincias que aceptan tal concepto. ((Dentro de nuestro poco espíritu reglonalista. una cosa está clara, y es que estamos más integrados en el Norte que en el Sur, es decir, si hay que abogar por las regiones, nos declararemos, desde luego, integrados en Castilla la Viena. No tenenios nada en común con el resto de la iliada región Centro, y, desde luego, nos horroriza toda colación con ese monstruo centralizador que es Madrid.»

 

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