Día de Castilla y León. 
 Incidentes en la concentración de Villalar de los comuneros     
 
 Informaciones.    24/04/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DÍA DE CASTILLA Y LEÓN

INCIDENTES EN LA CONCENTRACIÓN DE VILLALAR DE LOS COMUNEROS

DIVISIÓN ENTRE LOS PARTICIPANTES, QUEMA DE BANDERAS NACIONALES, EXHIBICIÓN DE BANDERAS REPUBLICANAS Y BOICOT AL BLOQUE REGIONALISTA

VALLADOLID, 24 (INFORMACIONES).

VARIAS decenas de miles de personas se congregaron ayer V en Villalar de los Comuneros en el Día de Castilla y León, que fue un auténtico clamor regionalista y prueba evidente de la alta conciencia regional ya existente.

La jornada fue bastante accidentada. La división producida en el plenario de partidos políticos y entidades regionalistas quedó confirmada en los actos de Villalar, al negarse la posibilidad de que don Gonzalo Martínez Diez, presidente de Alianza Regional, pudiera dirigirse desde el estrado a los congregados en nombre del Bloque Regionalista, integrado, por el Partido Nacionalista de Castilla y León (P.A.N.C.A.L.),

Partido del Trabajo de Castilla-León (Federación castellano - leonesa del P.T.E.) y Alianza Regional. Aproximadamente la mitad de los castellano - leoneses allí reunidos exigieron a voz en grito y de forma insistente que el señor Martínez Diez pudiera leer el comunicado del bloque regionalista, difundido de forma masiva mediante octavillas. Gritos de «Gonzalo, al estrado», «sucursalistas, a Madrid», etcétera, hicieron prácticamente inteligibles las locuciones pronunciadas por don Manuel Llusia, que leyó un documento del plenario —excepto las fuerzas del bloque regionalista (cuyos dirigentes no subieron al escenario)—; de don Julio Valeón (P.C.E.); don Vicente Gutierres (P.S.O.E.), y don Francisco de Vicente (U.C.D.), presidente de la asamblea de parlamentarios, cuya intervención fue ampliamente protestada, teniendo incluso que interrumpir la lectura en alguna ocasión.

La división entre los dos bloques que componían el plenario se vio agravada poco antes de comenzar las intervenciones políticas, al negarse la mayoría de las fuerzas a que la entrega de los premios Villalar 78, de poesía y periodismo —el de ensayo había quedado desierto— se hiciera en el escenario.

El acto tuvo lugar a continuación de la ofrenda floral en el monumento a los comuneros, efectuada como ya es tradicional por el poeta don José Luis López Alvarez, y que fue ofrecida, a última hora, a don Gonzalo Martínez por el diputado de U.C.D. por Valladolid; don Eduardo Moreno en nombre del señor Alvarez de Miranda, pero lo que el señor Martínez Diez deseaba era poder dirigirse a su pueblo y no colocar una corona de flores, por lo que fue rechazado este ofrecimiento.

LA MITAD DEL PROGRAMA

Por todas estas razones, la entrega de los premios pasó con pena en esta jornada importante para Castilla y León, hasta el extremo de que algunos de los premiados no se enteraron del acto, no recogiendo, por tanto, las distinciones al efectuarse la ceremonia de forma semiclandestína, y todo, porque del patronato de la entidad que concedía los citados galardones es don Gonzalo Martínez.

Los actos habían dado comienzo a las once y cuarto con la participación de varios grupos y cantantes castellano-leoneses, sin respetar el plenario, no se sabe por qué, el orden acordado previamente mediante sorteo. El alcalde de Villalar, entre actuación y actuación, dio la bienvenida a todos los allí congregados con palabras de recuerdo para lo que este día significa para Castilla y León, tras la derrota de los comuneros en 1521 por las tropas del Emperador Carlos V.

A la una se dio paso a las intervencionesc políticas, con la contestación ya reseñada, y tras la audición del «Himno a Castilla», el equipo de megafonia se quedó mudo, al parecer por una avería irreparable,

suspendiéndose a partir de las dos el resto de las actuaciones musicales, cuya duración estaba prevista durase ocho horas. Este hecho, unido a la lluvia que cayó en determinados momentos, hizo que las decenas de miles y miles de castellanoleoneses allí reunidos, algunos de los cuales ya habían pasado la noche en Villalar y otros tuvieran que andar más de diez kilómetros a pie, para llegar a la explanada, ante el bloqueo de los accesos al pueblo, fueran regresando de forma bastante dispersa, aunque las aglomeraciones fueron inevitables.

INCIDENTES

Los incidentes más graves tuvieron lugar a media mañana cuando un grupo de militantes de Alianza Popular hicieron acto de presencia en la explanada portando gran número de banderas nacionales. De los insultos de unos y otros se pasó a los golpes, hasta que los miembros de A.P. tuvieron que huir campo a través, perseguidos por algunos grupos que quemaron las banderas que consiguieron arrebatar a los aliancistas. Las banderas de todos los pueblos de España, partidos políticos, asociaciones —incluida la falangista— exhibida por F. E. (auténtica), fueron respetadas.

Es de destacar la total ausencia de las fuerzas del orden público, y el hecho de que la bandera republicana fuera exhibida de forma constante por determinados partidos, que sustituyeron una nacional, que ondeaba en el balcón de la escuela, junto a una cuarteada de Castilla y León, por una tricolor.

 

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