Autor: Cavero, José. 
   Castilla  :   
 Según Gonzalo Martínez Díez. 
 Arriba.    23/04/1977.  Página: 23-25. Páginas: 3. Párrafos: 56. 

las quince españas

SEGUN GONZALO MARTINEZ DIEZ

Castillo está resentido por la discriminación que se comete contra ella,..

Cuando no se invierte en una región se la destruye. Eso está pasando en Castilla

No existen diferencias entre ambas Castillas Y León en cuento o reivindicaciones

Centralismo es tener que miar a Madrid hasta para comprar un fichero

Yo propondría a Patencia para la capitalidad castellana

Algun día será preciso tener en cuenta qué papel en la concienciación regional corresponde, ha correspondido, a los intelectuales. No deja de sorprender, a modo de ejemplo, que la Alianza Regional de Castílla y León tenga en la Universidad de Valladolid a su presidente. Alfonso Prieto —decano de Derecho—, y a su secretario general, Gonzalo Martínez Diez, su secretario general, también catedrático de la misma asignatura. Serias, doctas voces en esta cuestión palpitante de las regiones.

Marginación discriminación

—No, politizada yo no creo que esté Castilla. Y siempre que diga Castilla debe entenderse que hablo de ambas Castillas y león conjuntamente. Castilla está resentida por la discriminación y por el genocidio que se está cometiendo contra ella. Son conceptos muy distintos * los de politización,

—Pero genocidio es una palabra muy fuerte...

—Pues, si. señor. Cuándo a una región se le han arrancado un millón autodefensa de quien se siente ya al borde de la muerte. Y que luego no nos vengar a nosotros a pedir que nos interese el país

—Si tuviera usted que hacer una relación, que poner por orden de importancia esos problemas de Castilla y león.

—Yo pondría en primer término el problema del saqueo sistemático de nuestro ahorro, llevándose de cuarenta a cincuenta mil millones para ser intervenidos fuera, mientras aquí no surtrócientos mil hombres —la tercera parte de su población— como reglón, no como persona, se está cometiendo un genocidio a tal región. Se la está descuartizando. Se la esté desconociendo, Se la esta borrando su nombre, sustituyéndolo por presuntas regiones Centro, sustituyéndolo por el de cuencas del Duero. Todo, menos evitar que exista,

—¿Toda esta amplia serie de problemas es lo que hace renacer con fuerza esa conciencia regional...

—Claro, evidentemente. Se trata de una conciencia regional defensiva. Nace, naturalmente, de un sentimiento dege ni una sola lábrica. Claro. Cuando no se invierte en una región se la destruye. Se la ha condenado a (a muerte. Y no se invierte porque los cinco canales de la inversión, los cinco, son para extraer dinero. Y más el oficial que el privado. Si mala es la Banca privada, peor es la oficial. Por lo tanto, río son soluciones políticas. Lo que hay que cambiar es el signo del dinero por el camino politico que sea. Por eso estamos por encima de cualquier solución política. Cualquier solución política será buena para la región. Cor lo tanto, nosotros no nos identificamos con una determinada solución. Pero reclamamos esa solución, cualquiera que sea, para la región, en cualquier hipótesis.

Un tópico roto

—Castilla, por consiguiente, parece estar rompiendo esa vieja imagen-tópico de región tranquila, pacífica..

—Ese tópico está ya totalmente roto. Y en cuanto queden gentes —porque lo grave es que ya no quedan ni para protastar—. El haber acumulado en determinadas regiones todas las riquezas ha producido una rotura del equilibrio. El cuerpo se puede ahora, a continuación, romper. Y no podrán ahora pedirnos a nosotros que hagamos algo por mantenerlo...

—La huelga de los campesinos, la revuelta de los tractores en este sentido...

—Si; es el primer signo. Nada más. Es el primero y no ha tenido ninguna importancia, porque lo que aquí puede suceder es muchísimo más grave.

—Pero, ¿qué puede pasar?

—Hombre, pues hay que temer, Incluso, la presencia de ios grupos de acción, ¿Qué nos pueden interesar a nosotros ni los puentes, ni las comunicaciones, ni naife, para tenemos luego en unos pueblos sin luz, en unos pueblos abandonados..? Si es que no. no se dan cuenta de que no puede continuar este estado de abandono total en que nos vemos. Y que además es que rio queremos ni esperamos nada de Madrid. Lo único que pedimos, que exigimos, es que no nos roben nuestros ahorros; que no se nos lleven esos cuatro mi millones de kilovatios que produce Zamora, mientras esta provincia utiliza trescientos. Y que utilicen luego esa energía para poner plantas nucleares, plantas que darán energía a industrias instaladas en otras regiones . Y nos las colocan a nosotros porque en otros puntos del país no las quieren, pero sí quieren beneficiarse de esa energía, naturalmente. En León, que produce cinco mil kilovatios, se consume sólo mil. Y se llevan los cuatro mil restantes, dejando den núcleos de población a oscuras todavía... Le repito que no pedimos nada a Madrid, salvo que no nos roto. Que los montes no sean del Estado, que quede regíonalizado el ahorro, Regionalización de la energía, regionali-zación de la producción minera, regionalización. Nosotros no hablamos de nacionalización porque con una nacionalización no conseguiríamos otra cosa que el que siguiera marchándose fuera todo lo nuestro. La provincia de Soria, por ponerle otra ejemplo, sería la que mejor pudiera vivir sólo con el producto de sus montes. Los cien mil soñónos. Pero, claro, se trata de un patrimonio del Estado, que alimenta a gente* de fuera de la provincia. Esto» son los esquemas...

Se llevan la energía

—¿Castilla está dando de comer a otras regiones?

—Naturalmente. De aquí se están nevando toda la energía, como te digo. Sin pagar ni una peseta. Ni una sola peseta. Ni en Impuestos siquiera. Porque se inventan unas bonitas formulas, Las formulas de que los productos industriales pagan los impuestos alli donde se producen tales productos, Impuestos que paga el consumidor de Córdoba, de Jaén..., de Galicia. Y los recaudan en Barcelona, o en Guipúzcoa, o en Madrid.

—Pero lo normal ha venido siendo hablar de las peculiaridades y reivindicaciones catalanas, vascas...

—Todo el Rundo tiene peculiaridades y tiene padre y madre conocidos... Eso está ya constituyendo un tópico, y, naturalmente, cuando nada más se habla de las peculiaridades de la madre de uno, los demás no parecen ser hijos legítimos... Claro, es que es la verdad, créame. Y siento parecerle drástico, radical... Es que hay ya todo Un lenguaje que es ofensivo, un lenguaje del centralismo madrileño. Y la culpa, la responsabilidad de todo, la tiene ese centralismo de Madrid.

Y mientras no se corte ese centralismo no habrá fórmulas, de solución. Y esto, naturalmente, son problemas, en gran parte, comunes a toda la España pobre, A toda la España gallega, extremeña, andaluza e incluso aragonesa, salvo de Zaragoza. Claro. Y es Madrid, ya le digo, el primer responsable.

—¿Es usted de la opinión, por tanto, de que existen varios tipos de españoles?

—Claro, dato. Hay unos españolee de primera, y ios demás, que somos los negritos, los «primos», los pardillos. Siempre. Por eso en todas nuestras pancartas, en las pancartas que aparecerán, sin duda, en la primera ocasión que haya, se expresará ese descontento. No somos negritos. No somos ciudadanos de segunda. Si hay regionalismo para otras regiones, nosotros también queremos la autonomía. La autonomía, y lo más amplia posible, pero para todos. Nosotros no es que estemos contra la autonomía de nadie. Pero parece que molesta a los demás el que nosotros reclamemos esa autonomía nuestra. Porqué esa autonomía que algunos presentan se funda en vivir a costa de los no autónomos.

—¿Y qué significaría una autonomía para Castilla?

—Pues significaría regir nuestros destinos, ser dueños de nuestros recursos sustancialmente. Por lo tanto, de aquí no saldría nuestro dinero para ser invertido fuera; de aquí no saldría la energía eléctrica sin dejar la correspondiente contrapartida.. Las materias primas, primero, aquí... No tenemos por qué estar pagando nosotros los impuestos con distinta presión fiscal Con una presión fiscal que es, de «facto», en algunos ramos, cuatro veces superior a la que se paga en Madrid. Esto, de hecho. Pero es que además existe una discriminación de derecho. Una discriminación con relación a los vecinos. Y cuando hay una zona franca vecina se crea un desnivel y una imposibilidad absoluta contra nosotros de que haya desarrollo económico aquí. Y así es lo que ocurre con la Rioja respecto de Navarra. ¿Se va a instalar una empresa en un lado si en el otro no va a pagar ni una mínima parte de los Impuestos que pagaría a esta parte de la frontera navarra? En ese otro está prácticamente exenta de impuestas. Donde se ofrece a una empresa que va a suponer la creación de siete mil puestos de trabajo y que tendría que pagar ochocientos millones de impuestos en concepto de tráfico de empresas y de impuestos da sociedades; en cambio, se le ofrece al otro lado, en Navarra, que pagará durante veinte años un malón simbólico. En Navarra, lógicamente, no se pondrá en Castilla. ¿Y a esto le llaman un país? Comencemos por ordenar esta país, Se ha olvidado de que si existe, y es verdad, un problema social; existe también, y es mucho más grave, un problema regional. Lo mismo que en el mundo eviste un problema de países pobres y de países ricos, Y en la nación se ha creado una sima, unas tensiones, de las que será inevitable que los ricos despierten un día...

—¿Toda esta serie de reivindicaciones las ha tomado sobre sí, particularmente, la Alianza Regional de Castilla y León?

—Sí; acompañada también de otras asociaciones similares que quizá se hayan ocupado más de otros aspectos culturalistas más concretos, mientras que la Alianza hemos querido acercarnos al pueblo, a la masa, en los problemas reales. Y sí, sí. Han calado, están calando muy hondo estos problemas. A nivel organizativo, bastante. Pero mucho más nivel de sentimiento, que es lo que nos interesa. Porque, en definitiva, los activistas siempre serán unos centenares, que ojalá, sí, se aparoximan ya al millar. Pero hay provincias enteras donde dices estas cosas y en las que ya nadie pensaba como pensaba haca un año.

Provincias enteras, especialmente las más trabajadas, tas del interior de Castilla, donde hoy cualquier palentino, burgalés, vallisoletano, conoce perfectamente esta situación, todos estos problemas .

Despotismo centralista

—¿Y por qué engloban ustedes conjuntamente a las provincias castellanas y leonesa? ¿No existen diferencias apreciares entre estas tres reuniones históricas?

—No; no creemos que existan diferencias, porque no las hay en los sentimientos de sus moradores. Porque estas regiones se han de formar siempre por razones de identidad. Las regiones que un centralismo madrileño pretende formar, cortando sobre el papel ios límites de las regiones como si se tratase de un queso, no son más que muestras de esa incomprensión que supone el centralismo. Una muestra también de su despotismo centralismo, las regiones se constituyen porque se sienten dentro de la Patria grande que es España, como unas patrias Chicas, con una forma de ser y una problemática propia. Para nosotros ser castellanos es la forma de ser españoles, como para los catalanes serlo es su forma de ser españoles. Y a nosotros nos parece muy hermoso el regíonalismo de las otras regiones, con tal de que no pretendan privilegios económicos y fiscales. Porque siempre, siempre, aparece esto. Sin excepción. Los dos regímenes especiales que ha aprobado el Gobierno recientemente, los dos tienen unas páginas fiscales totalmente inaceptables, con el embudo... Unos, a trabajar y a pagar, y otros a disfrutar. Y esto lo aprueban unas mal llamadas Comisiones Mixtas, en las que no han sido oídas ni Castilla, ni Extremadura, ni Andalucía, ni Galicia . mientras que, por el contrario, son condenadas a pagar en silencio. Bueno, pero a supregunta concreta acerca de la inclusión de León en un mismo bloque regional con ambas Castillas, pues es que tas gentes castellano-leonesas se sienten totalmente identificadas. Hay una diferencia, una diferencia de la Historia, ya lejana evidentemente. Porque desde 1230 la unión de los dos reinos ha hecho que la vida en común durante un período de siete siglos y medio se haya identificado totalmente, derribando cualquier posible frontera entre ambas regiones. En segundo término, para una funcionalidad —porque no podemos quedamos en gritos ni en literatura, sino que hay que pensar en unidades funcionales— hace falta un mínimo de población. Y ese mínimo lo tienen las dos juntas, ninguna por separado.

Desertización

—Precisamente, la desertízacíón es una de sus características..

—Evidentemente; las están desertizando parece que a propósito. Porque cuando se crea un desierto, se crea, en primer lugar, para destruir a España, para separarla. Porque los desiertos no unen. Los desiertos siempre separan, dividen, distancian. Y ésta es la locura cometida durante estos ultimos treinta años. ¿A quién puede interesar? Pues lo ignoro por completo. Pero a alguien parece interesar hacer un Madrid de ocho millones de habitantes mientras alrededor se extiende un inmenso desierto. Nuestro ideal es llegar a construir una reglón uniformemente poblada a casi uniformemente. Donde haya unas poblaciones ideales de cien mil habitantes:, en las que existan los servicios básicos, todos ellos, y donde la gente todavía se conozca entre si; donde se tenga el campo al alcance con facilidad... Donde no haya que perder el tiempo libre ni en embotellamientos ni en salir de la ciudad. Donde se viva como en todas los países donde se tiene un sentido del desarrollo y de la ecologia. Aquí, en cambio, estamos construyendo unos monstruos, con unos gastos gigantescos, con unos costes sociales y económicos impresionantes.

Discriminación

—¿Cuáles son las reivindicaciones. los gritos más comunes, que están llegando a exponerse en las paredes, en las tapias de Castilla?

—Pues, que no seamos discriminados. Porque esto significaría todo. Todo un cambio en la mentalidad de los tres grandes núcleos creados en el país de Tos tres núcleos explotadores, de las tres metrópolis: Madrid, País Vasco y Cataluña. Estas tres áreas están viviendo, en buena parte, * costa de tas demás. Son como las metrópolis que tienen al resto del país en estado colonial. El resto del país les sirve para tener un mercada asegurado, a precio caro, en los productos Industríales, que les trabaje y Ees proporcienen los productos agrícolas a bajos precios... Es decir, no importa comprar un azúcar tres o cuatro veces al precio internacional, para poder vender unos «pegasos». Porque hay que exportar. Pero no hay que exportar si Se trata de patatas. Hay que dejar que se pudran, como se están pudriendo. Y habrá que tirarlas. Cuando se podrán exportar a veintiuna pesetas, se prohibe te exportación para que aquí se mantengan los esclavos, teniendo que dar las patatas por debajo del precio de coste a siete pesetas, y para que sigan teniendo unos salarios un tercio o un cuarto de los que tienen los hombres de la industria. Que es verdad. Que es así... Es mantener en la esclavitud, manejando unos precios políticos, y una ley del embudo...

—¿Es Castilla una región con muchas diferencias sociales?

—No, por eso no tiene sentido aquí vertir a hablar de capitalistas... Si aquí, en todo nuestro campo, el rico es miserable. Aqui son todos esclavos. Las diferencias son bastante escasas. Aquí. el problema es más bien el de una distribución de la propiedad, casi absoluta la propiedad agrícola. Y las otras empresas se constituyen sobre un capital manejado desde fuera, generado aquí.

—¿Y por qué ha tardado tanto en despertar Castilla? ¿Por qué no ha despertado hasta ahora?

—Pues muy sencillo. Porque creía que su sacrificio era por España. Pero cuando se ha dado cuenta del egoísmo, de que estaba contribuyendo a crear riqueza fuera de sí misma, de que con eI esfuerzo colectivo estaba favoreciendo el que otras áreas se hicierán más ricas, creyéndose a continuación superiores..., llegando en ocasiones hasta el racismo. Yo me atrevería a decir que estamos asistiendo a una especie de forma de racismo regional... Y entonces, claro, entonces Castilla se ha dicho que ya basta de hacer el primo. Porque no es que nos estemos sacrificando por España, como creíamos, sino por unos tíos vivos, que encima nos salen racistas. .

Castellanos mal considerados

—¿Y este despertar castellano tiene raíz, en concreto, en algunas asociaciones, en líderes concretos?

—Yo creo que los hombres que trabajan en la Alanza Regional son los que han creado este estado. Todos los que, en distintas provincias, han colaborado en conferencias, con artículos, en crear esta conciencia.

Porque son muchos tos que hoy difunden estas ideas.

—El presidente de la Alianza Regional es Decano de la facultad de Derecho de Válladolid. El secretario general, usted, es también catedrático en la misma Facultad. ¿Está naciendo, particularmente, en las aulas universitarias, este clima este resurgir de la conciencia regional castellano-leonesa?

—Ha nacido en todos aquellos castellanos que han vivido fuera de su región, y que han sentido los trallazos del insulto y el desprecio en su propio rostro, y que han vuelto fregó, han regresado, a Castilla.

Sea en cátedras, sea en Judicatura, sea en funcionarios, pequeños empresarios o directivos de empresas Esto quedó evidente en la primera Junta. Se advirtió esa curiosa coincidencia. Todos vimos eI desprecio, el Insulto que habíamos padecido, encima de ser los sacrificados. Es la burla del poderoso sobre el pobre...

—Esto es un claro resentimiento de Castilla hacia las demás regiones.

—No; no existe resentimiento contra otras regiones, sino contra el centralismo y contra esta situación. Es contra quien no admite ni comprende la necesidad de justicia. Nosotros, lo que pedimos es un regionalismo universal.

—¿Pero quién, qué es, para ustedes, ese centralismo?

—Pues, sencillamente, significa que para comprar un fichero haya que acudir a Madrid. Que los recursos, todos, de las Cajas de Ahorros, de nuestras Cajas de Ahorros —que son el cuarenta y tres por ciento— se los llevan para los fines que decide el Ministerio de Hacienda. Y el noventa por ciento de ese cuarenta y tres se dedica casi exclusivamente a tres regiones... Centralísimo es que, sin consultar ni pagar nada a cambio, se lleven toda la energía eléctrica que se produce aquí. Centralismo es que no se pague un solo impuesto por esa energía eléctrica que se crea en Zamora, Salamanca y León. Centralismo es que desde Madrid se disponga de los montes de Soria. Centralismo es que aquí no existe otra cosa, otro lugar de decisiones, que Madrid. Y rio queremos ni delegaciones ni descentralización. Lo que queremos es autonomía.

Madrid no es Castilla

—Pero ¿no es Madrid un lugar de Castilla?

—No; no. No es Castilla. Madrid ha surgido como un ente producto de la suma de toda España. Es igual de Castilla que del País Vasco, Valencia, Cataluña o Galicia. Madrid es el resultado de la suma de toda España, y Castilla no se puede asimilar a una suma de esa índole. Ya le hablaba de esas comisiones mixtas: esos regimenes especiales es absolutamente imprescindíble que se negocien con las demás regiones del país si el régimen especial para Cataluña lo discutan, casi exclusivamente, catalanes, ¿qué tes importará el resto del país? Ahora mismo, en las próximas elecciones, Cataluña, los partidos catalanes, según puede comprobarse, están presentando listas electorales casi exclusivamente Integradas por catalanes, cuando más de un cuarenta por ciento del electorado procede de otras regiones del pais.

-¿Qué tendencia Ideológica puede predominar en Castilla en las próximas elecciones?

—A nosotros, nos gustaría que fueran las fuerzas regionalistas, evidentemente. Yo creo que estos problemas que venimos repasando, van a influir tremendamente en las elecciones. Lo que pasa es que d desconcierto, la desinformación es tal, que aún no se sabe por dónde saldremos. Lo que es evidente es que existe un clima de desconfianza y de irritación. Va a haber muchas cosas, muchas situaciones, que tendrán que explotar en la campaña. Muchos cabildeos madrileños.

—¿A qué se debe que Castilla no se haya industrializado en mayor medida hasta 4a fecha?

—Pues no se ha industrializado, sencillamente, porque en el momento en que ha habido el despegue Industrial, desde el año cincuenta y nueve, tras el Plan de Estabilización, no se ha tenido aquí otro criterio que el criterio capitalista: hacer un desarrollismo sin pensar en regiones, sin pensar en costes sociales, sino simplemente a ver dónde creían que Iba a dar una peseta algo mes. Y digo creían, porque en la realidad no era asi. En realidad, lo que ha ocurrido es que presos los políticos de tas fuerzas económicas, de unas fuerzas económicas egoístas, han concentrado, donde éstas han querido, ios resortes de control.

Y, en concreto, especialmente, estos resortes se han ubicado en el País Vasco y Madrid.

—¿En Castilla existe un capitalismo interior, o desde el exterior?

—El capitalismo interior en Castilla no existe, porque hoy son las grandes fueras las capitalistas y aquí no existen. La gran fábrica que tenemos aquí, en Valladolid, es la Fase, pero observemos lo que es la política. La Fasa es capital privado. El capital oficial, que es la Seat, se ha preferido instalarlo en Barcelona. Y, en realidad, el INI no ha colocado en Castilla ni al tres por cierto de sus inversiones, de nuestros propios «horros. Es decir, que la discriminación se produce desde arriba. Frente a Santander, «e construye el superpuerto de Bilbao. tirando ios millones, porque un golpe de mar se lo lleva todo. Y se deja a Santander çsubdesarrollado, o marginado al menos, totalmente. Se hacen las autopistas del País Vasco pagadas por nosotros, con el dinero de las Cajas de Ahorros de toda España, y, especialmente del Norte de España, para el Pais Vasco. Y, mientras tanto, no hay una mala carretera para llegar a Santander.

Mejor dicho, malas, sí. Pero en buen estado, ninguna, etcétera. O sea, que es un continuo volcar todos los recursos en determinadas áreas.. ¿Por qué? Porque considero que el señor López Bravo, si quiere que le dé algún nombre concreto, y a quien yo considero nefasto, en el orden de cosas que venimos citando, hijo de una maestra palentina, es el que ha volcado más de setenta mil millones sobre Bilbao. Para que nos hablen del origen de nadie

Silencio y explotación

—Esta situación, sin embargo, podría variar en las próximas Cortes, en razón de la procedencia de los diputados A Castilla y León, en efecto, le corresponderá mayor número de escaños que a ninguna otra región..

—Pero no por los de CastilIa solamente, sino porque los de Andalucía, en el fondo, tienen los mismos problemas.. O sea, que no es Castilla sola. Si lo fuera, seria preferible que nos marcháramos todos a Alemania... Porque estaríamos condenados todos al silencio y a la explotación. Pero es que con nosotros están también Andalucía, está Extremadura, está Galicia, que, en el fondo, tiene los mismos problemas.

Aunque los Heos la traten de llevar como comparsa en los problemas que no son propiamente suyos. Pero sus problemas son también los del subdesarrollo, la explotación y la postergación. De modo que unidas Castilla y León con Galicia, con Extremadura y con Andalucía, y con las provincias de Castilla la Nueva, a las que a mi me gusta llamar el Reino de Toledo y Ia Mancha, más las aragonesas, que en el sentir sienten con nosotros..., todas éstas constituirán un bloque que indiscutiblemente, creo que sabrá defenderse. Y la prueba Ia hemos tenido en esa última reunión de los presidentes de Diputación en Zaragiza. Cuando presentó Samaranch el famoso régimen especial, se levantaron diciendo que si creían que el resto del país, todo el resto del país, era estúpido Y él se tuvo que excusar diciendo que él no lo sabia, que no creía que fuere tanta la injusticia, que ese régimen lo habían hecho ios técnicos, cuando todo era falso. Lo sabía perfectamente, y se habla hablado con anterioridad de lodo lo que suponía. Los presidentes de Diputación, hay que reconocerlo, reaccionaron perfectamente en Zaragoza en servicio de la región. Los mismos que, en otras ocasiones, en las Cortes, cuando colaron otras cosas, otras discriminaciones, habían permanecido todos callados, porque no sabía. Es decir, que había un noventa y cinco por ciento de ignorancia de la situación. De ahí que nuestra misión, la de quienes conocemos esta situación, es alrear las cifras una y otra vez. Poner de manifiesto estas situaciones injustas.

Palencia, capital

—¿Cuál podría ser la capital, de estas provincias que conforman ambas Castillas y León?

—Yo propondría a Palencia.

—¿Y por qué Palencia? ¿No tiene aspiraciones la propia Valladolid?

—Mucho nos tememos que correríamos algún riesgo de superestructura urbana. En cambio. Palencia está situada en el centro, y no irritaría a nadie su elección. Palencia está situada en el centro de Castilla y León. ¿Las dos Castillas? No; no existe más que una. No existe más que el Reino do Toledo y la Mancha.

Qué son nombres históricos, y no puras Invenciones...

—Y esas polémicas de si León tiene tres o tiene cinco provincias...

—Pero si es que eso se remonta al año mil cien... Hablar de esas cuestiones es hablar de arqueología . La frontera última que existió entre Castilla y León es de mil ciento cincuenta y siete. Ya entonces, al dividir Alfonso Séptimo él Reino entre sus dos hijos, Valladolid y Palencia eran ya Castilla. Repito que era en mil ciento cincuenta y siete. Y nunca jamás ha habido otra cosa ya... Entonces, no tiene ya ningún sentido resucitar esas dudas. Es que ya ni se nos plantea hacerlo...

—Y no es cierto que Valladolid es, en alguna manera, la capital de esa Castilla y León que despiertan.

—Pero es que la gente, mucha gente, no lo quiere, porque no nos interesa repetir aquí el monstruo de Bilbao, o el de Barcelona, o Valencia, Madrid o Zaragoza.. Si es que esa es la política que combatimos.

Nosotros somos regionalistas, somos comarcalistas. Y, por consiguiente, no queremos que la vida se aparte de cada comarca, de cada provincia. Y, obviamente, si Valladolid ya es una ciudad suficientemente grande, existe ya una razón suficiente para que no se convierta en una capital, que no se haga de ella 1l capitalidad de la región. Del mismo modo que no se coloca la capitalidad norteamericana en Nueva York, sino en Washington, ni en Francfort sino en Bonn. Ese es un sentido mínimo de modernidad. Todo lo demás es, sencillamente, afán centralista, afán egocéntrico y destructor. Y, evidentemente, en las regiones nacen en seguida ios recelos contra esos centralismo*

José CAVERO

(Fotos Antonio López) (Caricatura: Carlos Vigueras)

 

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