Autor: Pachon, F.. 
 Asturias. Se acerca el final del que fuera aeropuerto de Asturias. 
 El aeródromo de La Morgal ya es propiedad de la comunidad autónoma  :   
 El cierre de las instalaciones y el precinto del hangar podría llevar a la quiebra a media docena de clubs aéreos. 
 La Nueva España.    11/05/1983.  Páginas: 2. Párrafos: 20. 

Asturias

La Nueva España

Se acerca el final del que fuera primer aeropuerto de Asturias

Se acerca el final del que fuera primer aeropuerto de Asturias

El aeródromo de la Morgal ya es propiedad de la comunidad autónoma

El cierre de las instalaciones y el precinto del hangar podría llevar a la quiebra a media docena de clubs aéreos

Aladino F. PACHÓN

La cesión oficial, que hace unos días se ha llevado a cabo, del aeródromo de La Morgal de Lugo de Llanera al Principado de Asturias, por parte de un representante del Ejército del Aire, cierra de algún modo un caso que en los últimos diez años ha estado rodeado de una gran polémica. Pero abre, al mismo tiempo, la espita del inconformismo en un buen número de personas que tienen en el viejo aeródromo de Llanera su sede habitual de vuelos publicitarios, deportivos y de escuela de pilotos. El posible cierre de instalaciones y precintado del hangar en próximas fechas por parte del Principado -que destinaría ios terrenos de La Morgal a otros fines-, podría llevar al «crack» a media docena de compañías y clubs aéreos.

Traspaso oficial

Con la presencia en el aeródromo de La Margal de Lugo de Llanera, el pasado jueves 28 de abril, a las cinco y media de la tarde, de un representante del Ejército del Aire —el comandante jefe de la base aérea de la Virgen del Camino de León y de un asesor jurídico del PtiasápadQ ds Asturias -el letrado Modesto Fernández Blanco—, se levantó acta de posesión por parte del Principado de los terrenos del aeropuerto tras el traspaso oficial efectuado por el representante de la base aérea leonesa de la que dependía La Mcrgal.

De este modo pasan a la propiedad de la Administración autónoma asturiana el millón de metros cuadrados de superficie que ocupa el aeródromo y todas las instalaciones en él ubicadas: un hangar cubierto de tres mil metros cuadrados y el viejo edificio de control de vuelos obsoleto.

Con el traspaso oficial efectuado recientemente se pone final material a un proceso prolongado por más de diez años:.a través de un contencioso entre la extinta Diputación Provincia] y el Ministerio del Aire, en cuanto la reclamación de pro piedad de los terrenos por parte -del primer organismo. Contencioso a favor del Principado

En este sentido, hay que señalar como datos de referencia que el centenar de hectáreas de terreno llano que ocupa La Morgal proceden de la expropiación forzosa efectuada a particulares por la Diputación en 1941, en una primera fase, y en los años cincuenta en una segunda fase, para la ampliación de las instalaciones del aeródromo a utilizar por el Ministerio del Aire. Entonces, más de la quincena de propietarios de terrenos fueron expropiados, con la prerrogativa concreta —según la ley de Expropiaciones Forzosas- de que una vez que los terrenos dejasen de ser utilizados para el fin de la expropiación, revertirían a sus antigües dueños. Es decir, la Diputación, organismo expropiador, debería devolvérselos a sus propietarios el día que el aeródromo dejase de ser utilizado por el Ministerio del Aire.

Así las cosas, y cuando La Morgal, a partir de los años sesenta sólo era utilizada para fines aéreos deportivos, en 1972 y sin ser devueltos los terrenos a la Diputación, el Ministerio del Aire, en una medida unilateral, decidió cederlos al Ministerio de la Vivienda para la ampliación a su segunda fase del próximo polígono industrial de Silvota {dentro del Polo de Desarrollo de López Rodó, inútilmente famoso). Esta medida del Ministerio del Aire provocó la generación de un litigio entre Diputación y el citado Ministerio, contencioso que ha durado diez años entre dimes y diretes y que, finalmente, el año pasado fue fallado por el Tribunal Supremo a favor de la Diputación, ya entonces desaparecida y con sus funciones absorbidas por la Junta General del Principado de Asturias, organismo autónomo, por tanto, legalmente propietario de los terrenos de La Morgal, junto con el Ayuntamiento de Llanera, que posee unos ciento ochenta mil metros cuadrados.

Un aeródromo sin más historia

Mientras el Gobierno del Principado no ha decidido aún el destino final del millón de metros cuadrados ahora de su propiedad, y el Ayuntamiento de Llanera estaña dispuesto a recuperar sus casi doscientos mil metros para la reconversión en zona deportiva, el caso es que todo parece indicar que el aeródromo podría ser clausurado inminentemente en cuanto a la práctica de actividades aéreas se refiere. Ello significaría que, tras los primeros vuelos que en la planicie de La Morgal comenzaron a realizarse en 1929, al cabo de más de cincuenta años dejaría de prestar una utilidad aérea concreta.

En este sentido, habría que hacer una sipnosis de una historia que no fue sobresaliente, pero que está ahí. Desde 1929, fecha en la que aterrizó en la improvisada planicie de La Morgal el primer avión, hasta 1963, cuando fue clausurado el tráfico civil y comercial, se sucedieron una serie de «proezas aéreas» dignas de ser historiadas: en 1932 volaron con primitivas avionetas en Llanera el comandante Lecea, Madariaga y Puga. así como la primera mujer piloto, María Luisa Bernaido de Quirós. En 1934 aterrizó García Morato, el más popular piloto en plena guerra civil, que trajo a un general durante }a revolución de octubre. La Morgal, junto con los aeródromos de Jarrió (Navia) y Llanes, nunca fue utilizado para fines bélicos, aunque, eso sí, en la posguerra, tras las expropiaciones de la Diputación, trabajaron como penados los batallones de castigo en la construcción de pistas y hangar.

En 1955 comenzaron los vuelos regulares de tráfico comercial y civil, servidos por Aviaco, comunicando entonces Asturias con Madrid, Santiago, Vigo y Santander. En la Morgal había entonces una Compañía del Ejército del Aire, cuyos antiguos componentes celebran precisamente este domingo un encuentro de hermandad.

Pero fue precisamente el 27 de mayo de 1963 cuando el aeródromo quedó fuera de servicio, cerrándose al tráfico civil y comercial, según orden del Ministerio del Aire «por aconsejarlo razones de índole técnico», como podían ser la frecuente niebla en la zona y la proximidad del monte Naranco.

Desde esta fecha hasta la actualidad, el Ministeio del Aire cedío el aerodromo en usufructo a particulares, que comenzaron a realizar actividíades deportivas y publicitarias.

Seis compañías y clubs aéreos

Ahora mismo son, entre compañías comerciales y clubs deportivos, seis las entidades radicadas en La Morgal: una escuela de formación de pilotos, dos compañías comerciales de trabajos aéreos y tres aeroclubs deportivos. La flota global de aviones se establece en veintiuno.

Osear González, directivo de una de las escuelas de pilotos, señalaba en este sentido a este periódico: «El total desconocimiento por parte de los représeosles del Gobierno autónomo de lo que aquí hay, cuando vinieron para hacer el traspaso oficial, quedaron sorprendidos de la cantidad de aviones que hay, Y aunque venían a llevarse las llaves del hangar, no lo hicieron precisamente por esta razón».

La intención expresa del Principado de cerrar el aeródromo a las actividades aéreas encuentra una fuerte oposición en el personal de las diferentes entidades establecidas en Llanera, que, por otra parte, manifiestan que «nos conformaríamos con la décima parte de los terrenos para seguir con. la práctica de actividades´ aéreas. Aquí hay sitio para todo, para aviones, para instalaciones deportivas, para todo. Pero lo que no queremos es que nos echen a la calle por las buenas -añade Balbino González, uno de los propietarios de compañías comerciales—, sin darnos tiempo a nada, en el plazo de unos dias. Nosotros tenemos aquí; en el hangar, material importante, mucho material que no podemos llevar a otra parte.

Además -continúa expresando— aqui es el único sitio de toda la zona norte donde se pueden hacer revisiones de los aparatos. De hecho, hace pocas semanas vino el helicóptero que está en la plataforma petrolífera de Llanes a revisar».

Pero lo que consideran más grave con la presunta clausura del aeródromo para actividades aéreas «es el hecho de que podrian quedar en paro más de veinte personas, entre pilotos y técnicos mecánicos, que no tienen otro medio ni otra profesión, así como que se pierda la posibilidad, de que exista la única escuela de pilotos en Asturias». Según los miembros de la entidades citadas, «personas que llevan quince años en lAaaera quedarían en la calle. De momento, según parece, el Ejército del Aire se reserva el derecho de desmontar el hangar y, según señala Osear González, «cualquier día viene la Guardia Civil y nos echa; «hora, estamos más en precario que nunca». Veintiún aviones, cerda de la treintena de pilotos y más de cien millones de pesetas en valor de los aparatos están en el aire, pendiente de una decisión del Gobierno del Principado «Cualquier día viene y nos precintan el hangar con los aviones dentro»; teme uno de los pilotos.

«Que nos dea un plazo»

Visto que ya no pueden hacer mucho, resignados con la idea de la desaparición del aeródromo, «a pesar de que hemos intentado negociar con la Consejería de Cultura —dice Balbino González— para la compra de una parte de los terrenos para hacer una nueva pista», todo lo que piden ahora unos profesionales de la aviación «que no somos cuatro señoritos ricos, sino trabajadores de actividades aéreas, con licencia fiscal para trabajos aéreos de todo tipo», todo lo que quieren «es que nos den un plazo largo para tomar una solución, mientras el Principado no decida exactamente lo que quiere hacer con estos terreóos. O que nos dejen continuar aquí; a nosotros nos basta con Va décima parte para nuestro servicio*.

Y mientras siguen señalando que el Gobierno autónomo «desconoce totalmente lo que hay aquí», toda una serie de actividades comerciales y de escuela de pilotos («más de treinta pilotos al año salen de La Morgal»), toda una historia y toda una práctica de un buen número de deportes aéreos (paracaidismo, aeromodelismo, etcétera!, podría irse al traste sin más explicación: «Nosotros queremos saber lo que se va a hacer con La Morgal...».

Las compañías y clubs podrían traladarse a Ranón, «pero esa no es la solución óptima, porque en Ranón no hay instalaciones para nosotros. Y pedir autorizaciones para instalar allí por nuestra cuenta naves para revisión y hangares, que solicitaríamos de la Dirección General de Aviación Civil, llevaría muchos meses; entretanto, no tendríamos dónde guardar los veintiún aviones».

Con todo esto, consideran los pilotos y profesionales de la aviación deportiva y comercia] en Asturias «la desaparición de La Morgal como una catástrofe para la aviación asturiana». Se perdería,, según ellos, uno de los mejores aeródromos del país.

 

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