Autor: Baeta, Fernando. 
   Entre la dejadez y el desencanto     
 
 Diario 16.    02/05/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

Cuando el 23 de abril de 1978, 110.000 aragoneses salieron a la calle pidiendo autonomía, nadie hubiera creído que, un año después, sólo 5.000 aragoneses pisarían el asfalto por este mismo motivo. Era el precio del desencanto. Este último 23 de abril, festividad de San Jorge, Día de Aragón y del patrono de la región, 25.000 zaragozanos han vuelto a salir a la calle, esta vez sin Policía, para pedir máxima autonomía para una región que nada entre la dejadez y el desencanto. Era ésta la última oportunidad de revitalización que le quedaba a un Aragón cansado de falsas promesas, y sobrado de ineptos políticos.

Aragón, frente a su autonomía (I)

Entre la dejadez y el desencanto

Fernando Baeta

Lamentablemente, el presente se puede resumir con una sola palabra: desencanto

Secretario de la DGA: «Pienso que realmente hemos sido los políticos los verdaderos culpables»

Zaragoza (Corresponsal) — Más de un millón cien mil aragoneses esperan que la todavia lejana autonomía sirva para que Aragón pueda comenzar a andar, para que los aragoneses puedan, con decisión propia, evitar la continua expolación de la que han´ sido objeto durante muchos años.

La mayoría de los aragoneses de a pie desean del futuro Estatuto que sea un instrumento que evite que el Bajo Aragón continúe siendo expoliado, o que la parte más alta de la provincia de Huesca siga viéndose inundada, en favor de unos poderes hidroeléctricos que hasta la fecha casi nada han dado a cambio.

Sin embargo, el futuro es el futuro, y ahora todavía hay que superar el presente. Y lamentablemente, al presente se puede resumir con una sola palabra: desencanto. Un desencanto político que poco a poco ha ido impregnando al ciudadano, hasta empaparlo con la fría realidad de la inutilidad.

La política de partido ha ido siempre por déla te de los intereses de la región. UCD,´ partido mayoritario en Aragón, no ha sabido estar en el poder, en la asamblea de parlamentarios primero, ni sobre todo, en la Diputación General de Aragón (DGA) después. Por su parte, el PSOE, segundo partido aragonés, tampoco ha sabido, en muchas ocasiones, estar en la oposición. Junto con ambos partidos, el derechista Partido Aragonés Regionalista (PAR), y toda la izquierda extraparlamentaria, se han dedicado más a. atacar a los partidos mayoritarios que a llevar a cabo una política realmente positiva o coherente.

UCD, mal

José Ángel Biel, secretario de la Diputación General de Aragón (DGA) y senador centrista por Teruel, está de acuerdo en que la olítica tiene una gran culpa en el sentimiento de desencanto. «Pienso que realmente hemos sido los políticos los verdaderos culpables.»

Si el desencanto autonómico aragonés tuviera un nombre, éste sería el del partido gubernamental, la Unión de Centro Democrático.

UCD-Aragón, conatituida recientemente a los antiguas ejecutivas regionales del partido centrista en Zaragoza, Huesca o Teruel, han sido piezas claves y determinantes en el frenazo autonómico habido en la región. Culpables, en un porcentaje muy alto, de la enorme frustración que envuelve a los autonomistas maños.

«UCD se ha reído de todos los aragoneses», manifestaba el senador socialista por Zaragoza José Antonio Biescas, quien ponía dé manifiesto que la causa por la que UCD reconducía todas las autonomías con arreglo al artículo 143 de la Constitución era debida, sobre todo, «al temor de que la izquierda controle las comunidades autónomas, una de ellas Aragón, claro está.»

La UCD aragonesa no pudo o no supo contrarrestar los ataques que lea vinieron encima con la variación autonómica de partido, a través de su ejecutiva nacional. Ante los ojos de la opinión pública, la falta. de capacidad de los ucedistas para defenderse de este previsible ataque ha sido determinante a la hora de enjuiciar la pérdida de imagen que ha sufrido, en los últimos meses, el partido del Gobierno.

La DGA, en el alero

Por otra parte, el triunfo de un sector no excesivamente autonomista en el consejo fundacional de UCD-Aragón, celebrado hace escasas semanas, ha restado credibilidad autónoma a los centristas aragoneses.

No solamente el tema autonómico ha sido el culpable de la pérdida de puestos de la UCD dentro de Aragón. La DGA también ha traído consigo fuertes reveses rudo mayoritario en el ente autonómico.

Para los centristas, la situación de la DGA es plenamente legal, ya que se han alcanzado los mínimos establecidos en el artículo 143. Para los socialistas, se encuentra al margen de la Constitución. Según éstos, constitucionalmente hablando, la autonomía aragonesa se encuentra en un callejón sin salida y, paralelamente, la DGA, que debería haberse disuelto a principios de este mes de abril.

Se basan los socialistas para promulgar la ilegalidad de la DGA, en que ni las dos terceras partes de los municipios cuya población representan, al menos, la mayoría del censo electoral de cada una de las tres provincias han apoyado la vía del artículo 143, ni las tres cuartas partes de estos municipios han preferido la del 151.

El PSOE estima que, al quedar bloqueadas ambas

vías, la DGA queda fuera.de la ley. Así mismo, el Partido Socialista señala que la DGA nació para luchar inequivocadamente en conseguir para Aragón la máxima autonomía que establece la Constitución.

Bolea en picado

Tanto la ilegalidad de la DGA, como la reconducción por parte de la UCD de la autonomía aragonesa por el artículo 143 de la Constitución, sin la menor protesta del ente preautonómico, donde UCD, es mayoría, ha hecho que los socialistas abandonen totalmente, tanto política como administrativamente, la DGA.

Los socialistas indicaban, asimismo, que no volverán a la Diputación General mientras Juan Antonio Bolea continúe siendo presidente.

No solamente para los socialistas, sino para la oposición aragonesa en pleno, el derechista PAR incluido, Juan Antonio Bolea «ha sido nefasto para las aspjrjicjg; nes autonómicas de Aragón».

El presidente de la DGA según los socialistas, «siempre ha tenido excesivos afanes de protagonismo, lo que en más de una ocasión le han hecho caer en el mayor de los ridículos».

José Ángel Biel, secretario de la DGA, defiende a su presidente, e indica que actualmente no hay hombre capaz de sustituir a Bolea al frente de la DGA. También señala que «los socialistas se han equivocado, tanto al pedir el cese de Bolea, como al abandonar la DGA».

Los socialistas, con respecto a Bolea, son claros: «La autonomía pasa por la, dimisión de Bolea. Con Bolea, no hay autonomía», señalan, para, más adelante, matizar que «al haber declarado públicamente, incluso que Aragón es una nación, que alcanzaríamos la autonomía por el artículo 151, y no haber protestado en lo más mínimo el posterior deseo de la ejecutiva centrista nacional de reconducirla por la vía 143, está descalificado políticamente».

Lo cierto es que Juan Antonio Bolea ha perdido su rumbo político, incluso en el seno de su propio partido, donde no desestiman la posibilidad de sustituirle cuanto antes.

Fuentes de la UCD nacional manifestaron a DIARIO 16, que una buena fecha para el recambio de Bolea podría ser la vuelta de las vacaciones veraniegas.

 

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