Autor: Domingo, Xavier. 
   Un buen manifiesto     
 
 Diario 16.    14/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

XAVIER DOMINGO LA NACIÓN

Un buen manifiesto

«Ruego que adjunten mi nombre a los 2.300 profesionales e intelectuales residentes en Cataluña que publicó "DISIDENCIAS" de DIARIO 16 el jueves de esta misma semana, aunque resida en Madrid.»

En ningún caso, es cierto, la legislación lingüística de cualquier territorio autonómico puede ser excluyante para otros españoles, nativos o no nativos de dicho territorio, si no manejan la lengua propia de ese territorio.

Esa legislación excluyente o discriminante sería en efecto perfectamente inconstitucional y aun anticonstitucional y eso hoy en día es menos tolerable que nunca.

Recientemente se han tomado disposiciones muy oportunas y excelentes sobre el uso del concepto de «nación» y sobre la bandera nacional: .la nación es España y dentro del territorio .nacional no hay otra. La nación asume hoy en día la existencia de unos territorios autónomos cuyos habitantes no dejan de ser parte integrante de la nación española. Son españoles, como usted y como yo, que he nacido en Barcelona y soy de Cataluña de generación en generación.

Sin embargo, la conciencia de que somos, en la diversidad de lenguas y culturas, una sola nación enlazada por la historia y por la sangre.

Desnacionalización

La inconsciencia de la realidad de la nación puede ser atribuida en el periodo democrático, a la «desnacionalización» de los principales partidos políticos y en particular de UCD, que por lo menos en su fase suarista prefirió ser más autonómico que nacional. Las consecuencias de esta política han sido profundamente desestabilizado-ras y no queda más remedio que rectificar.

Esta rectificación no significa en modo alguno una involución en la democracia ni se puede llamar reaccionaria. Hay, en primer lugar, numerosos factores progresistas en el centralismo que jamás han sido puestos en funcionamiento en España y, en segundo lugar, hay también no pocos elementos reaccionarios y oscurantistas en el autonomismo y en los nacional-regionalismos.

Las culturas

Hay una fuerte tendencia que surge siempre hoy en día entre los nacionalistas regionales a hablar de España como Estado y de tal o cual región como de nacionalidad.

No hay más nacionalidad que la española y todo lo demás es literatura basada en un monumental desconocimiento de lo que es el movimiento de la historia.

La nación posee entre otras cosas una gran cultura catalana, gallega, vasca y sería más que necesario que desde la escuela primaria todos los españoles adquirieran conocimientos sobre esas culturas de la nación.

Antes que ser un Estado, España es la nación y sólo lo será plenamente cuando lo sea del todo en la conciencia de todos los españoles, hayan nacido donde hayan nacido.

En cuanto al uso del idioma español (así se conoce en el extranjero a la lengua de la nación española y no se dice nunca «castellano») hay que reconocer su carácter niayoritario y por tanto práctico y dejarse de polémicas dudosas y emponzoñantes.

El otro día, en el estadio Vicente Calderón, había miles y miles de aficionados y socios del Barga. _En enorme mayoría no hablaban catalán. Eran emigrantes de otras regiones, residentes en Cataluña y su club es el blaugrana, al que animan gritando en español o en un catalán bastante aproximativo. Es un dato anecdótico pero bien significativo.

La nación tiene un símbolo, como todas, que es la bandera. La bandera española no es sólo cosa de militares, guardias civiles y policías. Tampoco es la bandera de tal o cual partido o grupúsculo. La bandera española, por ejemplo, no debe ser vendida en aeropuertos y estaciones como insignia de solapa, por muchachitos de tal o tal facción. Hay leyes que reglamentan el uso de la bandera y deben de ser cumplidas por todos, lendakaris, honorables y grupúsculos comprendidos. No hacerlo es no reconocer a la nación.

 

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