El truco de las nacionalidades ¿desvelado?     
 
 Ya.    31/12/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 7. 

El truco de las

nacionalidades,

¿desvelado?

EN nuestro editorial del 4 de diciembre pasado, titulado "Regionalismo y no federalismo", pedíamos que los parlamentarios de la ponencia constitucional nos explicasen qué entendían por nacionalidades. Ya adelantábamos que nos parecía que iba a ser muy difícil —por no decir imposible—que nos dieran una explicación medianamente razonable del término, sin apuntar a que con ello se pretende que la estructura del futuro Estado español sea federal o federante al menos.

En efecto, en la conferencia del Club Siglo XXI por el profesor Solé Tura, diputado del Partido Socialista Unificado de Cataluña y miembro de la ponencia constitucional, hay un intento discutible de explicar el concepto de nacionalidad como "un paso histórico que significa sustituir el concepto de Estado-nación por el de Estado-conjunto de pueblos". Pero aclaró sin lugar a dudas que "el Estado federal es Un punto de llegada y por el momento se trata de no crear obstáculos Institucionales que impidan avanzar hacia él" Estaba, pues, plenamente justificada nuestra sospecha.

PERO aún hay más. Porque aunque no se trate de un miembro de la ponencia constitucional, es importante la opinión del también profesor Julio Busquets, diputado de la coalición Socialistas de Cataluña y miembro del PSOE, quien se expresa sin tapujos asi en la revista "El Ciervo" (primera quincena de octubre de 1977): "Para nosotros los socialistas la ventaja fundamental que tiene. la autonomía para Cataluña es que... es previsible que en Cataluña, durante un plazo de tiempo, gobierne la izquierda. Me parece que de los 63 parlamentarios actuales de Cataluña más de 40 militamos en partidos o coaliciones que podríamos llamar marxistas. Tenemos una mayoría de izquierdas como no existe actualmente en ningún país de la Europa occidental; entonces, evidentemente, si en Cataluña existiese un sistema auténtica-

(Continúa en pág. sigte.)

EL TRUCO

(Viene de la pág. anterior)

mente federal, habría un gobierno de Frente Popular, hablando claro."

Y tan claro, pero con ello creemos que el señor Busquets ha hecho un flaco servicio a Cataluña y a las autonomías. A la vez que ha desvelado y descubierto el truco de las nacionalidades, como el señor Solé Tura. Tan flaco servicio como el del señor Monzón (don Teles toro) al decir que los vascos no son españoles y ostras lindezas por el estilo, a las que ya ha motejado de "sueños" el señor Irujo.

Pero es natural que estas posturas extremistas de algunos vascos y catalánes—con seguridad que no compartidas por la mayoría sensata—hagan nacer dudas y sospechas en gran parte del pueblo español, que empieza a dudar y a sospechar del vocablo "nacionalidades" con justo motivo.

De modo que por una parte hay vascos—que dicen no ser españoles—que no quieren ser "encerrados en la jaula de la Constitución española" y confiesan su separatismo. Y hay también catalanes que quieren

meter la cuña de la "nacionalidad" para lograr un Frente Popular en Cataluña y extenderlo después como modelo a las demás "nacionalidades y regiones", pensando en un Estado federal.

CLARO que se nos dirá que tal y como ha quedado redactado el borrador de la Constitución podemos estar tranquilos. Porque, en efecto, la Soberanía no reside sólo en el pueblo (como en el primer borrador), sino en el pueblo español. Y que el artículo segundo ha sido cambiado para decir que "¡La Constitución se fundamenta en la unidad de España y la solidaridad entre sus pueblos y reconoce el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran". Por lo que queda sufícienternente destacada la unidad de España y que las nacionalidades y regiones integran España.

Pero después de lo que acaban de decir algunos vascos y catalanes, mucho más nos tranquilizaría que se reconsiderara el término nacionalidades, para evitar ambigüedades que posteriormente podrán » peligrosas.

 

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