Nuevos rumbos en la regionalización     
 
 Informaciones.    30/08/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

NUEVOS RUMBOS EN LA REGIONALIZACION

Una vez pasado el primer acceso de fiebre autonomista, un tanto formal, siguiendo criterios políticos o históricos a veces rígidos, una segunda etapa de regionalización se está atisbando. Se trata de una comarcalización amplia, de una búsqueda de intereses comunes en amplias zonas geográficas, como son o van a ser pronto las cuencas de nuestros ríos.

Si hace poco surgía la idea de una mancomunidad de las provincias ribereñas del Ebro, hoy nace una iniciativa hispano-portuguesa —la primera de carácter supranacional en el proceso regionalizador español, aparte de las históricas relaciones entre las porciones españolas y francesas del País Vasco y de Cataluña— de anión económica del valle del Duero, con participación de provincias castellano-leonesas y de las portuguesas desde Oporto hasta la frontera. La primera reunión, celebrada en Braganea, ha aportado ciertas conclusiones interesantes, que demuestran el propósito firme de cooperación entre dos porciones aún separadas de un mismo marco socioeconómico.

Esta tendencia es lógica, y en toda España puede contribuir fuertemente a dar un contenido más realista a anas autonomías que, en muchos casos, tan huecas siguen pareciendo. Pero también debe considerarse con atención la posibilidad de problemas nacidos de esta segunda oleada regionalizadora.

Un problema evidente es la posible discrepancia, en cuanto a organización jurídica y financiera, entre los entes autonómicos ya aprobados y las mancomunidadades comarcales que se vayan desarrollando en el nuevo marco de libertad, ya que los límites geográficos de unos y otras suelen ser distintos. Y otro problema, relacionado con el anterior, es el posible desamparo en que ciertas regiones marginales que se empeñan en la autonomía pueden encontrarse ante la comarcalización. Por ejemplo:

¿Qué porvenir espera al puerto de Santander si Gijón será el de Asturias, Bilbao el de Euskadi y Oporto, posiblemente, el de Castilla-León?

La posibilidad de que una comarcalización egoísta pueda contribuir a aumentar los desequilibrios regionales de España es cierta, y por ello es deseable que no se realice precipitadamente, y que los que hoy se marginan a sí mismos, como son la Rioja o la Montaña, conozcan claramente la situación y comprendan a que aislamiento se exponen, sin que por ello consideremos negativo, ni mucho menos, el proyecto ibérico de cooperación en la cuenca del Duero, en el que se plasma la necesidad, tanta veces cacareada pero nunca realizada, de una interdependencia hispano portuguesa, tan favorable ante la integración europea de ambas naciones.

 

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