El senado aprobó anoche el artículo 2º de la Constitución. 
 Julián Marías: El término "Nacionalidades" traera graves problemas     
 
 ABC.    26/09/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

ABC. MARTES. 26 DE SEPTIEMBRE DE 1978

EL SENADO APROBÓ ANOCHE EL ARTICULO 2.° DE LA CONSTITUCIÓN

JULIÁN MARÍAS: EL TERMINO «NACIONALIDADES» TRAERÁ GRAVES PROBLEMAS

Tras media hora de descanso se pasó al debate de los votos particulares al artículo 2.° de la Constitución, que se refiere a la unidad de la nación española y al derecho de la autonomía de las nacionalidades y regiones que la Integran.

El senador Bajo Fanlo (Grupo Vasco) se refirió a que el Estado español se fundamenta en la Confederación de las naciones que lo Integran, sin perjuicio del derecho a la Ubre autodeterminación.

En contra, el senador socialista Aguiriano señaló que España ha dejado de ser una dictadura y que la autodeterminación se ejerce en las democracias permanentemente; que Euskadi no ha estado reprimido por la bota centralista de Madrid, sino por una derecha recalcitrante. El problema ahora no es la autodeterminación, sino la consolidación de la democracia.

El senador Bandrés, que tenía también un voto particular, mantuvo éste para la votación, pero sin entrar en su defensa.

Rosendo Audet (Grupo Mixto) defendió que la Constitución se fundamenta en la unidad de los pueblos de España. Señaló que este artículo contempla una concepción del Poder que «no podemos aceptar una gran parte de los catalanes». Llegó a decir, entre murmullos de desacuerdo, que el Estado actual sólo podrá mantenerse a base de fuertes contingentes de fuerzas de ocupación.

El senador de U. C. D., González Seara, afirmó que desconocen la Historia los que digan que España no es una nación.

El señor Zabala. en nombre del Grupo Vasco, dijo que reiteraba el voto particular, en el sentido de que la Constitución se fundamenta en la unión, solidaridad y derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que integran España.

Señaló que la redacción actual del artículo no gusta a muchos, v que tiene en bastantes aspectos una importancia clave en la Constitución, y que el propósito de su grupo es votar a favor del texto del proyecto.

El Grupo Progresistas y Socialistas Independientes retiró su voto particular, y el del senador Cacharro (Grupo Mixto) quedó decaído al no estar presente en la sala.

El senador Gamboa (Grupo Mixto) expuso su papel en la Cámara, afirmando Que lo consideraba una continuación del deber cumplido como militar y un servicio como lealtad al Rey.

En su voto particular defendió la supresión del término «nacionalidades», por ser ambiguo y en contradicción con el párrafo anterior, que consagra la unidad de España.

Dos votos particulares de los senadores Zarazaga Burlllo y Díez-Alegría (ambos del Grupo Mixto), al ser similares fueron defendidos conjuntamente por Diez-Alegría.

Este dijo que no tenía nada en contra de las autonomías y que no pretendía obtener ningún monopolio del patriotismo. Mantiene que la Constitución se fundamenta en la Indisoluble unidad de la nación española, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las regiones que la Integran y la solidaridad entre todas ellas Federico Zabala, en nombre de los senadores vascos, replicó a las intervenciones en contra del término «nacionalidades» diciendo que confundían los conceptos de nación y Estado en cuanto que el Estado «e inserta en el mundo del Derecho y es una organización jurídica, mientras que se concibe a las naciones como etnias o pueblos con una cultura común. Argumentó que ya los Reyes Católicos habían reconocido a Vizcaya, Aragón y Cataluña como naciones.

El señor Fernández Miranda no defendió su voto particular por hallarse ausente. Julián Marías, al proponer la expresión «regiones y países» en lugar de «nacionalidades y regiones», afirmó que el término «nacionalidades» traerá graves problemas y no producirá ventajas para nadie. Calificó además a este término como «ambiguo y desorientador».

Después de una réplica del senador del P. S. O E. Celso Montero, quien reafirmó la unidad de España como principio irrenunciable, dijo que el término «nacionalidades» es perfectamente asumible. Lo mismo dijo en una nueva Intervención el senador de ü. C. D. señor González Seara.

Por fin se aprobó el texto del artículo 2 tal y como venía del Congreso, con dieciséis votos en contra, once abstenciones y ciento cuarenta a favor. Estaban ausentes ochenta y un senadores.

Los senadores del P. N. V. votaron a favor pese a que los diputados del mismo partido se habían abstenido en la Cámara Baja. Votaron en contra los senadores de designación real señores Díez-Alegría,Gamboa. Olarra, Ossorip y Marías, y los señores Bandrés y Xirinachs. Se abstuvieron, entre otros, les señores Fuentes Quintana, Ortega Spotorno, Arespacochaga y Prado Colón de Carvajal.

También votó en contra el senador de U. C. D. Félix Calvo. quien en esta fase de las votaciones había abandonado su escaño como senador centrista y se había situado entre los senadores de designación real.

Previamente la Cámara había rechazado uno a uno los votos particulares de los señoras Bajo Fanlo, Bandrés, Audet, Gamboa (diez votos a favor, 146 en contra y 11 abstenciones), Díez-Alegría y Zarazaga (15 a favor, 140 en contra y 12 abstenciones) y Marías (19 a favor, 135 en contra y 13 abstenciones).

El artículo 2.° aprobado dice: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, Patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.»

 

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