Autor: Cabellos, Carmelo . 
 Ante el nuevo parlamento (IV). 
 El resurgir de los nacionalismos     
 
 Diario 16.    10/03/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Ante el nuevo Parlamento (IV)

El resurgir de los nacionalismos

Carmelo Cabellos

El resurgir de los nacionalismos es la nota más característica de las últimas elecciones lagislativas. El acceso al Parlamento de grupos políticos como Herri Batasuna en el País Vasco, del PSA en Andalucía y de Unión del Pueblo Canario en las islas deja perfectamente claro que el tema de la futura organización política del Estado sigue en pie; también que la ETA sigue siendo el fenómeno alrededor del que gira la política vasca.

MADRID, "9. (D16). Los nacionalistas más radicales, como Herri Batasuna y Euskadiko Ezkerra en el País Vasco, Unión del Pueblo Canario en Canarias -todos ellos con representación parlamentaria—, así como el avance en Galicia del Bloque Nacional Popular Galego, sitúan de nuevo el tema de la autodeterminación entre las cartas futuras del Congreso.

Estos grupos políticos —y en menor medida el PSA— podrían promover en las Cortes una reforma de la Constitución, en el sentido de recoger el derecho a la autodeterminación, cuestión que es fundamental para los abertzales vascos. Ese intento, por ahora imposible, conllevaría una reforma del artículo segundo de la Constitución, cuestión que ni siquiera se puede plantear en la próxima legislatura, puesto que esta reforma no es planteable hasta cinco años después de la entrada en vigor de la Carta Magna.

La representación popular conseguida por tos nacionalistas responde, en- parte, al pasado debate constitucional y al proceso seguido en el tema de las autonomías. La frivolidad con que se ha preconfigurado el mapa político de España y el desgaste de impotencia de los actuales entes preautonómicos es lo que ha hecho perder votos a los partidos que han tenido alguna responsabilidad en ellos.

La escalada abertzate

Al conocerse los primeros resultados provisionales de los comicios del primero de marzo cundió la alarma y la procupación en los sectores políticos por el fulgurante ascenso de los grupos de la extrema izquierda abertzale. Los cuatro parlamentarios de Herri Batasuna —tres diputados y un senador— y el diputado de Euskadiko Ezkerra tienen el eje de su actuación política en sus relaciones con la organización terrorista ETA. Baste recordar que, en la pasada campaña, ETA militar apoyó a HB y ETA p-m a EÉ.

En el Pais Vasco el mapa político ha dado un vuelco considerable: el PSOE ha sufrido el mayor

Descalabro pasando de un 27 a un 18 por 100 del voto popular, con la pérdida de dos escaños. El PNV pierde dos puntos en el voto popular y un escaño, mientras que la UCD gana cuatro puntos en votos y un escaño.

La traducción más directa de estos datos está en la polarización del tema ETA, de tal manera que ascienden los "grupos que, o se apoyan en esta organzización, o la atacan más directamente. Caso obvio de los abertzales o la UCD, espectivamente. Los partidos más tibios, PSOE y PNV, han perdido fuerza.

Los otros nacionalistas.

Sin embargo, no es" el nacionalismo exclusivo del Pais Vasco. Canarias, Andalucía y Galicia —además de Cataluña- son oíros asentamientos nacionalistas, aunque de diverso orden. También ha aparecido, incluso, un cierto «nacionalismo» de derechas con el triunfo del PAR aragonés y la UPN navarra.

En Canarias, la Unión del Pueblo Canario prácticamente ha triplicado sus votos —antes se llamaba Pueblo Canario Unido— y conseguido un escaño, mientras que en Galicia el Bloque Nacional Popular Gallego (BNPG) ha tenido un importante ascenso, aunque no ha logrado un puesto en el Congreso. Estas dos formaciones se sitúan en la extrema izquierda nacionalista.

El golpe andaluz

El Partido Socialista de Andalucía (PSA) ha sido la verdadera sorpresa de los comicios. En junio del 77 apoyó al PSP y éste partido consiguió un escaño en Cádiz, que luego pasaría al PSOE. Ahora el salto ha sido espectacular y cuenta con cinco puestos en el Congreso. Y todo ello a costa de los votos que el 15-J concedieron los andaluces al PSOE y UCD.

Más difícil de discernir es el avance del nacionalismo catalán, generalmente más reflexivo y de menor sentimentalismo somático que en otras nacionalidades. Sin embargo, hay que hacer constar que el grupo de Jordi Pujol, Convergencia i

Unió, ha aumentado un escaño.

Navarra y Euskadi

Otra de las cuestiones nacionalistas que se apuntaban en la campaña electoral y que, en principio, ha quedado despejada con los -resultados de los cornicios es el tema de la posible incorporación o no dé Navarra en el Consejo General Vasco.

En el viejo reino navarro la UCD ha conseguido seis escaños —tres diputados y tres senadores—, un puesto en cada Cámara el PSOE y un escaño en el Congreso la Unión del Pueblo Navarro.

En el total de los votos aportados por los navarros un 76,6 por 100 pertenecen a partidos que o se oponen abiertamente a la inclusión de Navarra en Euskadi -caso de UCD y UPN-, o han congelado esta cuestión en sus programas electorales, como son los casos del PSOE, PCE o Partido Carlista.

Los partidos o coaliciones que incluían en su programa la anexión de Navarra no han obtenido ningún escaño y sólo el 23,4 por 100 de los votos populares. Estos eran Herri Batasuna, Nacionalistas Vascos —coalición en la que entraba el RNV y que sólo obtuvo el 8 por 100 de los votos-, UNAI (ORT), EMK, LKI e IR.

 

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