Autor: García Serrano, Rafael. 
   Pendulazo     
 
 El Alcázar.    17/08/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

PENDULAZO

JUEVES, 9 DE AGOSTO.—La guerra en el norte sigue y por todas partes voces marxistas atacan a la Legión y también un Ayuntamiento desagradecido, y algunos otros entes que ya dan por muerto al león y le arrean lanzazos desde lejos, aunque todavía no han puesto precio a la piel por si las garras le funcionan, que le funcionan. Así como Guipúzcoa es la provincia baska más empeñada en tomar revancha de Navarra, que la batió de hombre a hombre en las primeras semanas del Alzamiento, así se nota la voz trasera de los que corrieron ante la Legión.

El marxismo no perdona al Tercio ni el 34 ni el 36. Esto es todo.

Y otro tanto ocurre con el resto del Ejército, pese a las dedadas de miel que reparte amigablemente el señor Múgica Herzog. Guipúzcoa no perdona a mi tierra materna el que Irún y Fuenterrabía formasen una comisión para integrarse a Navarra, allá por septiembre del 36. Se reía de ello un buen amigo mío, Alfonso Gaztelu, abogado en ejercicio, hombre inteligente y joven, que con sarcástica bondad comentaba en Somosierra el hecho de que algún navarro hubiese mordido el anzuelo: «Hombre, ¿va a resultar ahora que Navarra hace la guerra imperialista?»

Si la hubiese hecho no cabe duda de que al menos los bizkaínos y los guipuzkoanos po-

dían haber sido Navarra hasta el año 75. Pero Navarra hizo su guerra por Dios y por España, y en sus tercios y banderas formaron muchos vizcaínos y guipuzcoanos de pro, además de en otras unidades más vinculadas a su tierra —Tercios de Oriamendi y de Begoña— y en banderas de la Falange, así como en las de la Legión y en otras formaciones del Ejército, la Marina o el Aire.

Euzkadi, esa etiqueta política inventada por Sabino Arana y reconocida legalmente por las artes del gorrión de Cebreros, jamás ha tenido otra historia que la española. Que la historia de Euzkadi es completamente inventada lo sabe muy bien, por ejemplo, Ramón Sierra, que es un imbatible, veterano e historiador; que la historia de Cataluña se falsifica a efectos estatutarios, eso lo sabe mejor que nadie José María Fontana y lo dice con «seny» y con gracia socarrona, de modo que si la procesión le va por dentro él la saca a pasear para que todo el mundo la vea.

Con todo esto me he vuelto de un centralismo político y lingüístico que me da miedo, porque temo que de él esté contagiado el próximo pendulazo, venga de donde venga y por donde viniere.

¡ Y cómo vendrá lo que venga!

Rafael GARCÍA SERRANO

 

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