Autor: Madina, Joaquín. 
   Unidad económica de España     
 
 Hoja del Lunes.    19/05/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

HOJA DEL LUNES DE MADRID

Lunes económicos

Unidad económica de España

EL vicepresidente segundo del Gobierno para Asuntos Económicos, Fernando Abril Martorell, ha señalado en la reciente asamblea de la CEIM que el Gobierno está decidido a preservar la unidad económica de España.

ESTE comentario del ministro, que supone una reorientación de la política autonómica del gabinete Suárez, coincide con ¡a hipótesis desarrollada por el profesor Eduardo García de Enterría y su equipo en el libro. La distribución de las competencias económicas entre el poder central y las autonomías territoriales en el Derecho Comparado y en la Constitución», publicado el pasado invierno por el Instituto de Estudios Económicos. EL profesor García de Enterría destaca haber trabajado sobre la hipótesis de la compatibilidad entre un federalismo y un autonomismo territorial profundo con la unidad del espacio económico nacional y de ¡os resortes de política económica que la protegen y cuidan de su desarrollo homogéneo. «La hipótesis ha resultado confirmada -dice-—.

La totalidad de los sistemas federales, por profunda que sea la autonomía que garanticen, se han hecho cargo directo del problema y lo han resuelto uniformemente reconociendo en los poderes centrales las competencias precisas para evitar el fraccionamiento del país en microeconomías, llamadas fatalmente al estancamiento y a la pobreza.» A esta conclusión se añade la del profesor Santiago Muñoz Machado en su análisis del sistema autonómico de la Constitución española, cuando indica que este proceso de centralización y uniformización de las decisiones económicas no implica una pérdida total de protagonismo de los Estados, regiones o comunidades autónomas, sino la necesidad de ordenar el reparto y el ejercicio de las competencias económicas sobre la base de la concurrencia, la cooperación y la participación.

De lo que se trata es de que, en el día de hoy, todos los federalismos y regionalismos en ejercicio han superado de manera definitiva la construcción de las autonomías sobre la técnica de la separación formal y absoluta de competencias entre el Estado y los entes miembros -la técnica de las competencias exclusivas para entrar decididamente en el camino de las «competencias compartidas» o concurrentes.

GARCIA de Enterría, que inicia su estudio señalando que «nuestro país se juega literalmente su propia subsistencia sobre la opción autonomista de la Constitución, recoge una cita de Michael D. Reagan en su libro «The new fedaralism», en cuyas primeras líneas advierte que el federalismo de viejo estilo ha muerto, mientras que el federalismo de nuevo, estilo esta vivo y bien vivo.

LO que sé propugna en lugar del enfrentamiento y ¡a disputa permanente por las competencias es, en consecuencia, la colaboración resuelta y la coordinación, con la potenciación de esfuerzos que de ello resulta para la resolución de los graves problemas de nuestra sociedad.

El mismo día en que el vicepresidente económico defendía la unidad económica de España en la asamblea de la CEIM, el consejo político de la UCD acordó adoptar en el terreno autonómico, y como nueva idea del partido, la del Estado de cooperación», presentada por el ministro de Administración Territorial, José Pedro Pérez-Llorca.

ESTA nueva idea de la UCD, que sigue siendo en lo fundamental la de Garda de Enterría, supone la reconsideración de unas comunidades autónomas con políticas económicas completamente propias, separadas y diferentes de las que imperan en el resto del país.

LO que José Pedro Pérez- Llorca denomina «Estado de cooperación» es lo que se entiende en otros países con designaciones múltiples: cooperative federalism, intergovernmental relations, fédéralisme coordonné, federalism by contract, federalism «como» partnership, o páktierenden Foderalismus, koordinerenden o kooperativer Foderalismus, etc.

LA nueva idea de la UCD entiende, sin duda, que en nuestra Constitución se respira un verdadero autonomismo cooperativo, aunque en su redacción sea visible la construcción tradicional de los nacionalismos y regionalismos historicistas, embarcándose en La vieja mitología de Las «competencias exclusivas» para cada uno de los dos niveles de gobierno, como reflejan en su dicción literal los básicos artículos 148 y 149.

LO que La UCD acaba de hacer suyo es el descubrimiento de que por debajo del reconocimiento yerbal de esos tecnicismos obsoletos, la realidad ha determinado que tanto en el texto constitucional, como en el de los estatutos, reaparezca de forma inequívoca la participación de las dos instancias en el gobierno de unos mismos e indivisibles ciudadanos, aunque esto se aprecie de forma bastante elemental y deliberadamente enmascarada. ASI, en el análisis de los artículos 148, 149 y 150 de nuestra Constitución y en el estudio de ¡os dos estatutos hasta ahora aprobados, el catalán y el vasco, se advierte en última instancia el establecimiento inequívoco de una coparticipación fundamental.

En definitiva, en lugar del entregamiento y la disputa permanente por las competencias, y en Jugar de la separación y el aislamiento de las respectivas esferas dé gobierno, lo que se propugna es la colaboración resuelta y la coordinación.

AL tiempo que se advierte que no es precisamente el nivel autonómico el perjudicado por 1a técnica colaborativa, sino que, por el contrario, serian las competencias exclusivas las que jugarían en contra de las comunidades autónomas. Y esto, como dice García dé Enterría, porque «sólo la admisión resuelta de la técnica de los poderes compartidos podrá habilitar una participación de los entes autonómicos en e] amplísimo y capital campo de la economía, incluso de la economía ordenada sobra Jos criterios continentales del Mercado Común. La experiencia en este sentido es concluyente tanto en Alemania como en Italia».

Joaquín. MADINA

 

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